martes, 27 de agosto de 2013

CRÍTICA LIBERAL PARA TAURINOS ILUSTRADOS. COLMENAR VIEJO.
Una becerrada muy sería .

Traigo a colación una novillada sin picadores en Colmenar, primero por que a estos muchachos que empiezan, aunque sepan  precozmente el oficio debe hacerles ilusión verse en los carteles y en la prensa: tanto como dar la vuelta al ruedo o cortar una oreja: Angel Sánchez, Joel Martínez y Alvaro García. Muchachos de escuela, con todo lo bueno y lo malo de las Escuelas Taurinas. Y, sobre todo, la traigo a colación porque los erales de El Retamar, eran muy serios: unos becerrotes con cuajo, cuajo de erales se entiende y mucha plaza; plaza de erales. eso estáclaro, pero  bien desarrollados.

Con este festejo y con la Virgen de los Remedios de vuelta a su ermita, concluyeron las fiestas. Se ha ensayado la autogestión municipal y puede que el Ayuntamiento haya palmado  dinero, no tanto. probablemente, como para rasgarse las vestiduras;  la Comisión Asesora, integrada por un nutrido grupo de notables, supongo que informará. Hay tres elementos positivos: la reducción del coste de las entradas, el achique del aforo de la plaza de 11.000 a 6.000 localidades y el beneficio para el Comedor Social de San Jose, creo que se llama, de la venta en los tendidos: todo a un euro, refrescos, cervezas, pipas, patatas fritas. Y la recaudación  para el Comedor Social.

Los toreros, que no se quejen; Ferrera salió de naja cuando vio los pitones del Eulogio. Y Fandiño que tampoco se lamente, con los Eulogios-Juampedros del momento, pues es ganadería de su confianza y creo entender  que tienta en ella. Y, además, cobró casi el doble que Ferrera, ajustado éste en 15.000 machacantes. Son cotilleos que cazó al azar. Si estoy equivocado que me desmientan y yo, gustosamente, cantaré la gallina. Adios, pues, a Colmenar y su Feria, hasta otro año. Hay tiempo para meditar. Colmenar es tierra de toros y la Corredera tiene que ser, en consecuencia, plaza de toros serios: la Gran Reserva del toro de lidia de la Comunidad de Madrid. Un Utopía, quiza.  Para gaches de tres al cuarto, las cabras desmochadas de San Sebastián de los Reyes; hablo de las cabras que yo ví otros años

lunes, 26 de agosto de 2013

CRITICA LIBERAL PARA TAURINOS ILUSTRADOS

CRÍTICA LIBERAL PARA TAURINOS ILUSTRADOS.
Colmenar en busca de una identidad.

Voy a tener cuidado. Que no se me pase a mi una i griega por una elle, Paya por Palla; que luego viene el Sr. Guillermo, en Twiter, y me dice que estoy "pallá", lo cual tiene su bracía y no voy a negársela, y que si yo también en twiter y que si éramos pocos y parió la abuela. Eso dice el señor Guillermo que, para tal fiscalización, mucho deben de gustarle los toros y poco mis crónicas. Así que léase bien, Antonio Palla, lo cual ocurrirá si lo escribo bien: P-a.l-l-a. Toros de Antonio Palla, de Salamanca, para remendar el roto que los veterinarios de Colmenar le habían hecho a la corrida de los Eulogios, bien recibida en la desencajonada, aunque un poco justa de kilos. Esta corrida ha sido, a la postre, un contradiós y una descojonación. Los Eulogios, que ya no son Eulogios, sino puro juampedro, no han gozado del fervor del paisanaje. A las 23,00 horas la corrida había sido rechazada por escasez de peso y sustituida, de prisa y corriendo, por una de Antonio Palla, atención Sr Guillermo, P a l l a: los Eulogios a sus juergas en Pecado Mortal y sanseacabó. Pocas juergas deben correrse estos torillos en la finca de tan sugestivo nombre; porque, aunque guapos y astifinos, se los ve menguados de cuerpo; como si estuviera sólo a verdina.
Y ocurrió que, a las 12,00 del mediodía de hoy se habían recuperado dos Eulogios y un tercero de sobrero. Un contradiós, pues si un toro vale de sobrero ¿porqué no vale de titular?. Así, con tres Eulogios y con tres Pallas, la cosa hubiera quedado promediada y sin agravios innecesarios para el ganadero colmenareño y sus pupilos de Pecado Mortal, nombre que muchos pronuncian con recelo, aunque espero que usted, Sr. Guillermo, no.
Lo cierto es que Bromista, el primer Eulogio, tenía pinta de anovillado y la gente lo pitó con saña. Cada vez que el torillo blandeaba o manseaba, cosa que ocurrio con freciencia, bronca al toro y bronca al palco: de las de antes de Colmenar Viejo. Fandiño suavizó la gresca manteniendo en pie al animalillo. Demasiado torero para tan poco toro. En el quinto, este de Palla, el vasco se enredó con el estoque y más aún con el descabello, y puede que perdiera una oreja. Ni Fandiño y menos Ferrera estuvieron a la altura y, la verdad que, para ello se necesitaba poco. Fue López Simón quien se quedó con el santo y la limosna y cortó dos orejas al buen sexto. Regular por Fandiño, muy bien por López Simón y mal por Ferrera que, tras el percance de su banderillero en el cuarto, se inhibió de todo; ni siquiera banderilleó, como si Colmenar fuera una plaza de trámite, un bolo bien pagado y al hotel.
Eso es lo primero que debe recuperar Colmenar: la autoestima, la autoridad torera, el prestigio de plaza seria que tuvo en tiempos. Ferrera, mi admirado Ferrera, no debía volver a pisar la Corredera. El Ayuntamiento autogestionario, tiene la palabra. Ferrera solo está hecho para Bilbao y los Victorinos. Pero el público de pueblo, y más si es un pueblo con la solera de Colmenar, se merece un respeto. Toro cobardón el segundo Eulogio, para López Simón, que reculaba y andaba más para atrás que para adelante.

Lo malo para los veterinarios de ayer es que el contradiós de los Eulogios no se arregla con el desaguisado de los Pallas, El primero tenía un pasar, pero el cuarto de Palla era cornicorto hasta el escándalo; y sin encomendarse ni a dios ni al diablo, el presidente lo devolvió a corrales nada más saltar al ruedo. Y salió el sobrero de los Eulogios, terciadito pero muy serio de cabeza y astifino; con más pitones que todos lo Palla juntos; y con genio que descolocó a Ferrera y atropelló a Sanguino de cuyo estado no tengo noticias hasta el momento. Para este vaje, señores veterinarios, no hacían falta alforjas. Lo Pallas, con kilos, pero pobrísimos de cara. Y ese toro no es aceptable para Colmenar Viejo, y con esto no digo que lo sean los Eulogios. Para eso ya está San Sebastián de los Reyes: cabras desmochadas para figuras de pasarela. Una novillada sin picadores cierra la Feria de los Remedios; a lo mejor salen novillos más serios que algunos toros de ayer.
CRÍTICA LIBERAL PARA TAURINOS ILUSTRADOS.- Colmenar. Y, en Bilbao, Urdiales

Me llama, desde la galería de periodistas de Vista Alegre, Carlos Ilián, de Marca: "Diego Urdiales, colosal con un gran  Victorino". Le creo, yo siempre creo a este hombre que ha hecho de la tribuna taurina de Marca, una fortaleza inexpugnable. Jon Múgica, de Deia, me ha llamado por la mañana. Y a Javier de la Cruz y Alfredo Casas no los llamo porque estarán soñando todavía la faena de Diego Urdiales. Diego se crió aquí, en esta galería de notables de la crítica. No hace mucho aun se sentaba entre nosotros, donde había un hueco, en una escalerilla. Para mí, estos pupitres de Bilbao son un lugar sagrado de mi mitología. En tiempos comentaba con Vidal: "caida, desprendida o ladeada". Al unísono sentenciábamos, con Perujo si estaba cerca: "bajonazo ". Como los ayer en Colmenar de Alberto Aguilar. Ve esos bajonazos,  Matías González, el presidente de Bilbao, y lo destierra para siempre de los ruedos.  Veo, a deshora, la repetición del Plus. Colosal ciertamente Diego Urdiales con un toro complicado, un Victorino genuino. Más clásico y abelmontado que nunca y no solo por los molinetes; por las verónicas  intensas y solemnes, por la garra, por el corazón y los terrenos. Otra vez la puta espada, otra vez la puta cogida. Me hubiera gustado un estoconazo para ver a mi admirado Matías González, sacar los dos pañuelos a la vez. Como hay dios que Matías lo habría hecho. Contusiones,  y otra vez a la brega. Con Urdiales, medio Logroño y Arnedo entero. Supongo que entre ellos, mis  amigos Pepe Rioja, Luis Domínguez, García Mancha, Juan Cruz, José Luis Irigoyen, Maryam y Marisol, que me defendieron cuando una cuadrilla salvaje me quería descabellar en el Herencia de Mariví Motilva. En Logroño siempre fui feliz. Si el tiempo no lo impide y mis piernas funcionan como las patas de los encastados Victorinos, quizá nos veamos en Arnedo. El Plus, aparte los entreactos de Helena Salmanca, (muy bueno lo de mi amigo Jon Ortuzar sobre los problemas del teatro agravados por el IVA asesino) alardes técnicos de realización  y fluidez narrativa. Con Chenel era distinto. Chenel hablaba como toreaba: quieto parao. 
Victorinos para toreros de una pieza. Recuerdo cuando dije hace años que Ferrera era más torero que Fandi y que acabaría siendo mejor banderillero. Me cayeron chuzos de punta. El juicio era exacto y la profecía se ha cumplido. De El Cid lo he escrito todo y casi siempre bien. Pensando en su maldicón con la espada, elaboré la teoría del "miedo al triunfo"; ahí sigue, aunque quizá menos vigente que entonces,  pues Manuel Jesús mata mejor..
 En la Segunda Plaza de Madrid, descartado ya para siempre el polideportivo de Carabanchel,  tres Veraguas de Aurelio Hernando y tres Jandillas de Carmen Segovia. Impecables de trapío y luego cada uno de su padre y de su madre, algunos de su puto padre para variar lo de su puta madre. Aprovecho para decir que lo genuino de Veragua lo tiene Prieto de la Cal, una ganadería maldita para las plazas españolas, exiliada en Francia. A mi lado, Norberto Carrasca, gran taurino, gran persona y excelente periodista; a Umbral y a mí Norberto Carrasco nos protegía, en los tiempos heroicos, dándonos colaboraciones en las que se jugaba el pellejo. Hablamos de toros, pero más del Café de Gijon: del Lolo, de Oroza, de  Sandra, de Antonio Hernández. Ha sido un gozo recordar en una plaza de toros a Paco Umbral con Norberto.

Alberto Aguilar venía de Bilbao, de matar un elefante en Bilbao y, al encontrarse con  toros, digamos normales, se relajó y, en algunos momentos, bordó el toreo por la izquerda, aunque luego bordara también el bajonazo. Esto, lo del bajonazo infame, tiene más mérito porque se le vieron las intenciones descaradas al perfilarse o mejor desperfilarse.  El  elefante de  Bilbao, seguro que era más pequeño que los que cazaba con Corina en Botswana el Borbón, nuestro rey que Dios guarde. Pero ya se sabe cómo son los de Bilbao.
Aguilar cortó una oreja y pudo cortar otra  en el quinto de no ser por los bajonazos. A Javier Castaño muchos van a verlo por la cuadrilla, a la que él hizo de subalterno en las Ventas fijándolos el toro mientras daban la vuelta al ruedo. Pero Javier Castaño es buen torero, aunque ayer flojeara en  Colmenar. Atravesó a su primero, cosa que estaba cantada nada más verlo entrar a matar. Respecto a su cuadrilla, nada que objetar. Todos buenísimos, espectaculares incluso. Sandoval, creo que era Sandoval, se llevó la costalada; pero luego se apuntó un soberbio puyazo.  Joven y verde está el madrileño Juan Carlos Rey. Lo de la juventud no importa, se pasa con los años. Lo de verde o maduro es más complicado. La autogestión municipal lo explica con pelos y señales el libro de la Peña Tierra de Toros, que también convoca Premios Literarios. Mañana entraré en la cuestión. El Rescoldo y Tierra de Toros son dos peñas de referencia en esta tierra serrana, tierra de reses bravas y de toreros; de ellas han salido, y salen, grandes aficionados.