Septiembre 2013. Miércoles dia 4
Murcia ha sido siempre la barbacana que Andalucía tiene sobre el reino de Valencia. Y acaso sea así. Tiene algo de andaluza y mora. Todo paisaje está asociado a unos hechos y unas personas. Recorro las tierras de Murcia, para refrescarme de las planicies albaceteñas. Paso por Cieza y recuerdo primero a José Lucas, un pintor volcánico y mediterráneo. Para mí, Cieza es un paseo central y urbano, y la obra de José Lucas. Y por asociación inmediata, la obra de Antonio, su hijo: poeta en vanguardia refinada y periodista de trinchera: un estilista armado de un Kalasnikov. En Murcia están, por lo tanto, parte de mis convencimientos. Como lo están en Aguilas, donde nació Paco Rabal.
Pero Cieza es también Charco Lentisco, finca de reses bravas, y el asesinato a tiros de tres novilleros, mientras hacían la luna y soñaban con salir a hombros por la Puerta del Príncipe o Las Ventas Fue mi primer reportaje para el MUNDO por deseo expreso y directo de PedroJota.
De los murcianos que he conocido con quien más me divertía era con Gustavo Pérez Puig que acaso no fuera un director genial, pero tenía mucha chispa. Y el único capaz de contarle en Donosti un chiste macabro a su amigo Alfonso Sastre cuando este le aconsejase que no fuese por la calle con los millones ganados en Biarritz. "Alfonso, aquí tus amigos podrán pegarme un tiro en la nuca por facha, pero no robarme. Yo confío en la honradez de los vascos". Murcia es más tierra de ensayistas y estudiosos que de directores: Cesar Oliva, Virtudes Serrano en collera casi siempre con su marido Mariano de Paco. Alfonso Sastre les debe mucho; y otros que no son Alfonso Sastre también. Y de autores; la primera que se me viene a la mente es Diana de Paco Serrano que, desde que ganó el Ciudad de Palencia, con Obsession Street no ha parado de crecer. Con Diana he terminado hace poco La Argentinita, una tragedia con toros, claro, copla y flamenco. Hola Diana, Encarnación se mueve aunque despacio; y cuando algo se mueve aunque sea despacio, llega a algún sitio. Hablamos el dia 13 en Palencia donde creo que ponen una obra tuya en el Festival.
De Murcia han sido también algunos de mis toreros; Pepín Jiménez, el maestroescuela, el primero. Después Pepín Liria y ahora Rafaelillo, un leon, como Liria, y amigo y protegido de Pepe Lucas; este siempre ha tenido buen ojo para las admiraciones. Fue, con Umbral el primero que en el Gijón dijo que yo era poeta. Nunca lo olvidaré. Ahora le devuelvo el cumplido, que no es profecía como la de aquella lejana tarde; para poeta, Antonio Lucas. Y que no se me olvide un novelista, hoy casi olvidado: el hemingwaiano, José Luis Castillo Puche, que también era de por aquí, aunque siempre lo vi en Madrid; en el Gijón Mayormente
Todo esto no quita que La Manga, esa laga lengua de tierra entre dos mares, sea uno de los sitios que menos me gustan de España. Además, tengo miedo de que un dia los dos mares, el grande y el pequeño, se alboroten, se junten en violentísimo oleaje y acaben con todo vestigio humano. Dicen, y será verdad, que las aguas de la Manga son salutíferas para los quebrantados de huesos y de músculos. Me lo creo, pero yo entro cojo en el Mar Menor, y salgo estranquillado: como Quevedo. Ya me lo decía mi madre cuando dejé Torre de los Molinos para buscarme la vida: la literaria y la otra; "hijo, que no te pase lo que a Quevedo". Ignoro qué quería decir mi madre sabia, la señá Rosario, con esa advertencia; pero de momento ya me he quedado cojo. Y como Orihuela a mi me parece tan murciana como alicantina o acaso más, he dejado para el final a Miguel Hernández y su poema Llamo al toro de España. Es el primer poema en que pensé cuando empecé a idear hace unos tres o cuatro años mi oratorio Que trata de España. Escuchárselo a Victoria Vera, conmueve los cuatro puntos cardinales de esta España invertebrada que decía Ortega y Gasset.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
martes, 3 de septiembre de 2013
BARCENAS: SANSON Y LOS FILISTEOS
Septiembre 2013 dia 2
La rentree, la vuelta, el reencuentro, la reanudación....La ventaja de la rentree es que solo pueden sufrirla los que vuelven, los que entran, ls que regresan de no se sabe dónde tras las ilusiones falsas de una vacaciones. La rentree es un concepto laboral pero bien pudiera ser también un concepto filosófico. Los que vuelven, cuando se iban, miraban con compasión a los que se quedaban. Y ahora ocurre lo contario. Ahí entra la idea de filosofía: la idea del relevo con sus apéndices de tristezas, paraisos perdidos y añoranzas. Todo se desmorona ante la realidad mostrenca de una oficina.
En esto los escritores, sea el nivel que sea el que ocupen en el escalafón, tienen algunas ventajas: saben desde Heráclito que uno no se lava dos veces en el mismo rio; y que el eterno retorno es una falacia, salvo para los políticos
Quienes apenas salimos ocho putos y miserables dias también estamos condenados a la rentree; dejamos a Rajoy sabiendo que encontraremos al mismo. Aquí sí que el eterno retorno de Niesche, hace trizas la teoría heraclitana del mismo rio que fluye y fluye. Ocurre que los políticos se lavan en el mismo rio, dos tres, cuatro y hasta media docena de veces. Bárcenas desde el trullo amenaza con derrumbar el templo, aquí murió Sanson y todos sus filisteos.
Por lo que pueda ocurrir a mi puta rentree dentro de una miserable semana, cumplo el rito de mi salud aplazada, porque si eres de la APM, es peligroso ponerse malo en Agosto; ya con las maletas hechas me voy a la clínica de Concha Espina para que Rosa me reponga un arsenal de recetas: las que debo a la boticarria y las que necesitaré estos dias; Cristina Gaviría, levitando desde Amsterdan hasta el cabo de Gata, sueña los dias que ya no volverán hasta el próximo Agosto. La doctora Freitag me hace una revisión a fondo: total para una puta semana...Pero el rito es el rito.
El hombre que fue jueves es una novela de Chesterton; nosotros tenemos a la doctora Karin que fue, que es, viernes (Freitag en alemán), un ángel tutelar. Todas vienen morenas de Asturías o de Almería. Lo menos que a Cristina le decían esta mañana ellos y ellas -aquí ya no hay pudor ni distinción de sexos- era qué bellezón, qué barbaridad, que te has hecho este agosto.
A las tres de la tarde en punto, Ana da el toque de marcha y se pone al volante. Yo me he acostumbrado a ser maleta; ni jueves ni viernes: el hombre que fue, que es, maleta.
Todos queremos ser otra cosa y hay una autora de teatro que quisiera ser infierno. Se trata de Zo Brinviyer que ha escrito, El deseo de ser infierno. La estoy leyendo entre perplejo y turbado y espero contársela un dia de estos pocos que el teatro nos deja a los currantes. Iba a decir proletas, pero esa es palabra que a algunos les suena mal; mismamente a los gerifaltes chungos y afanadores de la UG.
La rentree, la vuelta, el reencuentro, la reanudación....La ventaja de la rentree es que solo pueden sufrirla los que vuelven, los que entran, ls que regresan de no se sabe dónde tras las ilusiones falsas de una vacaciones. La rentree es un concepto laboral pero bien pudiera ser también un concepto filosófico. Los que vuelven, cuando se iban, miraban con compasión a los que se quedaban. Y ahora ocurre lo contario. Ahí entra la idea de filosofía: la idea del relevo con sus apéndices de tristezas, paraisos perdidos y añoranzas. Todo se desmorona ante la realidad mostrenca de una oficina.
En esto los escritores, sea el nivel que sea el que ocupen en el escalafón, tienen algunas ventajas: saben desde Heráclito que uno no se lava dos veces en el mismo rio; y que el eterno retorno es una falacia, salvo para los políticos
Quienes apenas salimos ocho putos y miserables dias también estamos condenados a la rentree; dejamos a Rajoy sabiendo que encontraremos al mismo. Aquí sí que el eterno retorno de Niesche, hace trizas la teoría heraclitana del mismo rio que fluye y fluye. Ocurre que los políticos se lavan en el mismo rio, dos tres, cuatro y hasta media docena de veces. Bárcenas desde el trullo amenaza con derrumbar el templo, aquí murió Sanson y todos sus filisteos.
Por lo que pueda ocurrir a mi puta rentree dentro de una miserable semana, cumplo el rito de mi salud aplazada, porque si eres de la APM, es peligroso ponerse malo en Agosto; ya con las maletas hechas me voy a la clínica de Concha Espina para que Rosa me reponga un arsenal de recetas: las que debo a la boticarria y las que necesitaré estos dias; Cristina Gaviría, levitando desde Amsterdan hasta el cabo de Gata, sueña los dias que ya no volverán hasta el próximo Agosto. La doctora Freitag me hace una revisión a fondo: total para una puta semana...Pero el rito es el rito.
El hombre que fue jueves es una novela de Chesterton; nosotros tenemos a la doctora Karin que fue, que es, viernes (Freitag en alemán), un ángel tutelar. Todas vienen morenas de Asturías o de Almería. Lo menos que a Cristina le decían esta mañana ellos y ellas -aquí ya no hay pudor ni distinción de sexos- era qué bellezón, qué barbaridad, que te has hecho este agosto.
A las tres de la tarde en punto, Ana da el toque de marcha y se pone al volante. Yo me he acostumbrado a ser maleta; ni jueves ni viernes: el hombre que fue, que es, maleta.
Todos queremos ser otra cosa y hay una autora de teatro que quisiera ser infierno. Se trata de Zo Brinviyer que ha escrito, El deseo de ser infierno. La estoy leyendo entre perplejo y turbado y espero contársela un dia de estos pocos que el teatro nos deja a los currantes. Iba a decir proletas, pero esa es palabra que a algunos les suena mal; mismamente a los gerifaltes chungos y afanadores de la UG.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Septiembre Domingo dia 1.
UNA QUEIMADA, CLAUDIO Y DOSTOIEWSKI.
Pronto empezaremos a cantar aquello de septiembre se muere, se muere dulcemente con su luz amarilla con sus racimos verdes. El ciclo de la vida. Hojas muertas. Conjuros, Santa Compaña, bruxas y demos: queimada después de una barbacoa. Bretemas, neboeiras. Evocaciones de Cunquiero, de Méndez Ferrín; incluso de Fraga por lo de la queimada. Gente de teatro de la que nunca habrá que renegar por una mala crítica; los que no han salido de Madrid; a finales de septiembre los que huyeron y van a regresar; reuniones cada vez más restringidas para evitar puestas en escena fuera de lugar. Moliere decia de los cómicos, "adorables bestias difíciles de manejar". Marsillach era más contundente: "fusta; si te descuidas te tiran por las orejas, fusta". Como no soy ni autor ni director, adoro a los actores, seres frágiles y desvalidos. Los perros, . Kuajo, Kao y Ronda. entre la gente de la farándula se encuentran a sus anchas; tienen algo de farsantes; sus ladridos ahuyentan a los cacos si alguno se arriesgara; Kao, apacible y amenazante guarda la puerta; Kuajo se hace el tonto y disimula, pero no se le va un ruido. Ronda solo vigila a Susú, la gata arisca que no quiere jugar con ella. El otro dia entraron dos pobres diablos y en vez de llevarse las mejores añadas de vino o un jamón, querían llevarse el mantón de Manila, la torera y los trapos de Victoria Vera en los que trabaja David Loaysa para Que trata de España. Kuajo y Kao los cogieron con las manos en la masa. Hubiera pensado que eran ladrones fetichistas, pero ellos no podían saber que esas prendas eran de VV. Para compensar su inocencia, y a cambio de la promesa de no volver ni por mi casa ni por las cas de los demás, les dí dos botellas de clarete de cigales un verdejo y una barra de salchichón de Vic.
Insomnio tras la queimada y los conjuros. Vuelvo a la lectura de los últimos dias, Los hermanos Karamazov, libro olvidado y viejo que me dieron de premio por un poema hace casi medio siglo en la Universidad Laboral de Tarragona; por allí andaban también Josep María Pou y Serrat, apuntando ya para figuras. El libro es una edición expurgada con el pretexto de que a Dostoiewski el relato se le había ido de las manos y le sobraba texto. Tiene dos dedicatorias de dos profesores, un poco cursis: que soy un indiscipliado y que estoy obligado a hacer el bien con la literatura. De Los hermanos Karamazov, sigue atreyéndome el conflicto de Ivan; si Dios no existe todo está permitido, filosofía que, para el asesinato del padre, asume Smerdiakov. Y la negación de un Dios que permite el sufrimiento de los niños: creo en Dios pero no acepto su mundo. Dias antes me ha llegado esta fotografía de Alejandra, guapísima, un ser sobrenatural: un mundo por descubrir. ¿Quién podría imaginarse, y por qué, el sufrimiento de esta preciosidad; Alejandra y la inocencia: Alejandra guapísima. Alejandra una diosa de ocho meses, envuelta en su sonrisa. Me la mandan sus padres, Aurora y Niko que a lo peor no saben nada de los tormentos intelectuales de Ivan Karamazov. Para ellos todo es alegría y felicidad.
Con Berrendita, ni ataques, ni cortejos (pobre de mí) ni musas. Las musas son una cursilada; Berrendita creció, según me cuenta, en las rodillas de Claudio Rodríguez. Eso la redime de todo y para mí tiene patente de corso. Y a lo mejor era una niña como Alejandra, no lo sé ni importa saberlo. Importa, por lo que me dice, que acaso sintiera en su inocencia los versos nonatos de Don de la ebriedad , de El vuelo de la celebración...De algunos de sus twets saco ideas. Me llamó progre en uno y me provocó la carcajada; y de ahí salió mi artículo de ayer sobre Martín Ferrand. Ahora me habla de Claudio y se me ocurre organizar un Campeonato de Mus en Zamora en homenaje al gran poeta; jugábamos al mus en el Guarro de la calle Almirante con los tenderos del barrio mientras los demás discutían de poesía en el Gijón. Ante un órdago, que se quite un endecasílabo
Dios, el sufrimiento y los niños. Umbral y su Mortal y rosa maldecía a un Dios que hace sufrir a los niños; como Ivan Karamazov (las bayonetas de los soldados) y Albert Camus, La peste. El poeta preferido de Umbral, despues de Pepe Hierro, era Claudio Rodríguez. A ambos los entendía a la perfección. Los hubiera entendido mejor si a Umbral le hubieran gustado las palomitas de chinchón que bebía Hierro. O si hubiera aprendido a jugar al mus con los tenderos del barrio como Claudio. Umbral lloró toda su vida la muerte del hijo de seis años: Mortal y Rosa.
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