viernes, 22 de noviembre de 2013

ELEGIA PARA PEPE HERNÁNDEZ

Veo la pintura de Pepe Hernández entre sueños de resurrección y pesadillas de muerte. Veo al Bosco; veo a Valdés Leal, veo a Goya; veo  a Arcimboldo  y su fauna y su flora. Veo el manierismo y el humanismo renacentista. Y veo al grandísimo dibujante, sin lo cual no hay pintor que valga. Y veo el animalismo vegetal y el vegetalismo humanista. Y los espacios infinitos y la perspectiva y el intimismo también infinitos. Y el color crudo y la artificiosida del color. Y veo, casi siempre,  a Sharon, la americana  burbujeante, enamorada y mediterránea, la brisa y la tentación  del paraiso original, la savia nutricia de un misterio, de dos misterios que se encontraron, quiza, en la solemidad de una verónica de Curro Romero  y se fundieron en una eternidad descifrable.

Veo las calaveras de un bodegón y veo la platería y la cristalería de otro bodegón; y la liturgia y el realismo mágico. Veo los silencios de La Maestranza y la furia de las Ventas, el toro totem y el aficionado perplejo y existencial y la música callada del toreo. Veo el canto gregoriano y el pasadoble torero: Nerva y el Dies Irae. Quizá mi amigo Marcos Ricardo Barnatán, el excelente crítico de arte, el poeta,  vea  más o vea menos, no sé, da igual. Veo a un grandísimo pintor con la apasionada sensualidad  del Renacimiento, la aventura del romanticismo y la curiosidad de la modernidad más auténtica. Veo al hombre atormentado y  veo a Dios  más atormentado aún.

Y veo, no podía ser de otra forma, al escenógrafo cerca de Ghelderode y de Francisco Nieva, de Cervantes, de Saramago...El escenógrafo siempre al lado de los directores grandes: Narros, González Vergel, Joaquín Vida, José Luis Gómez, Chavarri, Pérez de la Fuente..... Y veo, sobre todo, la gran plaza de España, la plaza de toros de  Pelo de Tormenta, la obra maldita de Francisco Nieva, con la  que    Juan Carlos Pérez de la Fuente se estrenó al frente del CDN y el Maria Guerrero.

Y veo a un pintor, a un hombre, a un artisata  de los que nunca debieran morirse.
   

miércoles, 20 de noviembre de 2013

FRANCO, CARRERO Y LA CONSPIRACIÓN CONTRA EL OGRO

Una de las cosas más patéticas de la  democracia española, corrupción como forma de gobierno aparte, es la pobreza de su pensamiento político; lo  más brillante que ha generado sigue basculando entre franquismo y antifranquismo como filosofía política de modernidad. Recordando las lágrimas de plañidera de Arias Navarro y su desgarrador lamento televiso, "españoles....Franco ha muerto", traigo hoy a colación un  libro de Manuel Cerdán,  Matar a Carrero Blanco: la conspiración. Y lo traigo,evocando a Arias Navarro, el represor por antonomasia, Carnicerito de Málaga como lo    llamó Francisco Cerecedo en memorable serie de retratos taurinos. El nombramiento de Arias Navarro como presidente del Gobierno fue consecuencia directa de la voladura  del Almirante por ETA. La historia tiene estos raros jeribeques; Eta, que aspiraba a dinamitar el franquismo, propició un franquismo todavía más duro que el de Carrero: el franquismo  duro de la camarilla del Pardo y de la Falange más hostil al tandem Carrero-Lopez Rodó.
El libro de Manuel Cerdán no resuelve todas las incógnitas del magnicidio ni el asombroso cruce de intereses que se dieron cita en la voladura de la calle Claudio Coello a 200 o 300 metros de la Embajada Americana de Serrano;  pero aporta una rigurosa investigación que aclara muchos puntos oscuros: todos querían muerto a Carrero Blanco y no sólo los enemigos del Régimen. Pedro Beltrán,   poeta satírico y oral de aquellos momentos, hizo, todavía vivo el Almirante,  un Soneto a las cejas de Carrero Blanco, basado en una proclama estremecedora del  más leal servidor de Franco y sus esencias: "antes que nos invada el marxismo sin Dios/ que nos destruya el átomo en bíblica explosión". Y seguía el gran Perico Beltrán, "eso dijiste; y al momento, entraste en oración". Este era Carrero Blanco,  asesinado al salir de misa,  confesado y comulgado. Y, sin embargo, como afirma Cerdán, "todos querían matar a Carrero".
Por los dos libros  de   Eva Forest, Operación  Ogro, el primero firmado por Julen Agirrey la reedición de Hiru con su propio nombre, conocíamos las andanzas de los gudaris  por Madrid; y la atribución a Eta, irrefutale según la propia banda,  del magnicidio. Por aficiones políticas y por afición también a las novelas de espionaje, era sabida también la implicación de la CIA y  los servicos secretos españoles en el suceso. Resulta muy difícil de explicar cómo puede horadarse un túnel en la calle Claudio Coello, aledaña a Serrano sin que la Cia  detecte nada. Kissinger, huésped  de Madrid hasta el dia anterior a la voladura, cuenta Cerdán que borró un párrafo del informe de su gente que negaba cualquier conexión entre su estancia en Madrid y los preparativos del magnicidio. Obvio. ¿Para qué dar explicaciones qe nadie había pedido? Lo que resulta más insolito todavia, es que, durante meses, el Alto Estado Mayor de Eta deambule por Madrid, sin que nadie les moleste, como si anduvieran de chiquitos por el casco viejo de Donosti. Y que, como apoyo logístico, se pusieran en manos de Eva Forest superfichada y seguida, se supone, dia y noche, por la policía. El protagonismo que, apuntalándolo en datos, atribuye Cerdán a Eva Forest, quizá sea excesivo. Donde más incide y quizá más elementos desconocidos proporciona Cerdán es en la conspiración interna, en los odios africanos que Carrero suscitaba dentro del franquismo y de la Falange, enemiga mortal del Opus al que se había entregado Carrero Blanco.

En esa sentencia lapidaria de Manuel Cerdán "todos querían matar a Carrero" se incluye: la extrema izquierda y la izquierda en general por considerarlo garante de la continuidad del franquismo; EE UU porque  esa continuidad se oponía a los intereses del Imperio y su tutela del posfranquismo; los conspiradores del Pardo que detestaban a Juan Carlos y querían coronar Reina a la nieta de Franco; la Falange, la derecha más extremosa  y hasta los serenos y los porteros del barrio de Salamanca. El libro de Manuel Cerdán se lee como una novela policiaca y es el resultado de una tarea de investigación ciclópea. Algunos reparos formales podrían oponérsele; las connversaciones entre los protagonistas se resienten de cierto academicismo lingüístico y parece que por su boca hablara el autor en vez de ellos mismos. Es un reparo periodístico y literario, no político. Cosa leve. Quien habla por su boca, y Cerdán transcribe textualmente, es Franco poco después de la voladura y muerte de su fiel Almirante: "no hay mal que por bien no venga". Triste destino histórico del Ogro. Así le pagaban los servicios prestados.  

lunes, 18 de noviembre de 2013

TEORIA Y TÉCNICA DEL TWEET

Llevo en esto menos de cuatro meses y me permito la temeridad de diseñar una teoría del tuiter. Soy un novicio que solo tiene 750 seguidores, lo que en trece  semanas  no sé si es mucho o es poco, más bien me parece poquísimo; nunca he sido ni seré un best seller. La poesía no da para demasiado. Será seguramente una teoría apócrifa. Pero desde los Evangelios que cuestionan la veracidad de los canónicos, todo resulta más o menos apócrifo.
Lo primero que me llamó la atención fue el recibimiento de algunos amigos: "bienvenido al siglo XXI; ya era hora". No sé si he llegado al siglo XXI o sigo en el Renaciminto. Me gustaría seguir allí con Aretino,  Papas incestuosos,  Mecenas generosos, simonías, artistas heréticos pintando la belleza suprema de la divinidad: la belleza humanista frente a la barbarie de la Edad Media. Lo que me gustaría es seguir en el Renacimiento con la tecnología del siglo XXI. Y ser capaz de meter en un tuit un soneto lujurioso del Aretino. Y en otro al marqués de Bradomin y en  otro a la Niña Chole, que por cada sacrifico a Venus recitaban un soneto aretinesco. Hasta siete  llegó a recitar el Marqués feo, católico y sentimental en una noche, según cuenta en una de las Sonatas. Una imagen de periodismo efímero, pero fulminante y sin pudores  la da, sean o no sean periodistas, un grupo poco homogéneo,  que he dado en llamar Las Amazonas; un verdadero gozo su capacidad de provocación, la desenvoltura de una sexualidad liberadora, expansiva. Puro ingenio y absoluta provocación de un lenguaje que ha bebido en el diccionario de Cela. Umbral, hubiera sido un fervoroso de estas mujeres,  yogurinas o no,  amazónicas y guerreras. O, mejor todavía, en la vida misma. Las Amazonas atacan en oleadas y tienen siempre, aunque sea en el subconsciente, un hilo conductor común. Siempre divierten y, a veces, acojonan; no hallan la respuesta, tampoco sé si la buscan, del macho prepotente. A veces se tapan en una cara bonita de actriz; pero vete a saber si son una o un "grupo de trabajo" , si son tan bellas o no.....

Estilísticamente eso es un tuit; claridad, economía de lenguaje, precisión. Como un titular de periódico sin dispendios; como un  titular y un subtítulo: 140 caracteres: el sueño de un redactor jefe. Adjetivos, los necesarios, ni uno más. Metáforas, ninguna. Nada de lirismo ni literatura: un dardo en la palabra y en la idea. Para un periodista debiera estar chupado; pero no es verdad . Transmitimos al tuiter nuestros propios defectos estilísticos; vocación de estilo o chapuza mostrenca. O las virtudes, si alguna tenemos.

El tuit debiera ser controversia, debate y un poco de gresca. Pero esta, cuando surge, lo hace por la  del insulto y el improperio.  No es la norma, pero existe. Se detectan tendencias grupales, no son mera coincidencia. Hay usuarios  que, en un nombre, o un careto, reunen una tribu; cambian de nombre o de seuodónimo o de careta; pero están ahí: se delatan y se apoyan. Hay tendencias políticas y grupales, francotiradores y elementos de  consorcios adivinables. Como la vida misma, como el periodismo impreso o digital. El periodismo viene a ser siempre lo mismo; cambia el soporte, pero no cambia su naturaleza: información, opinión, actualidad.

Lo mejor del tweeter, la instantaneidad;  pero eso requiere tiempo y dedicación; estar al loro muchas horas del dia. Y rapidez de reflejos. Estas posibilidades de comunicación son muy buenas para la transmisión de un pensamiento: el fogonazo de una idea. O de una propaganda. La libertad que ofrecen esos 143 caracteres puede ser una fascinación: la fascinación de la libertad. O del abismo.

Dentro de unas horas empezamos a colgar los cuadros de la donación al Museo Taurino: Eduardo Roldán, Javier Clavo, Pepe Lucas, Malgorzata Zak, Celedonio Perellon,  Maite Túrrez, Felix de la Vega, Gironella, Pastor, Agustín Ubeda, Martínez Novillo, Casero, algunos por partida doble o triple. ..Y así hasta 100 cuadros,  cito de memoria y me olvido de nombres claves. Para mañana prometo una mayor precisión sin agravios del olvido. Es lunes y la farándula descansa  así que Ana y yo nos quedaremos en Colmenar, al amor de la lumbre, al olor de los troncos y las piñas en la chimenea. Ojala una nevada nos dejara aislados hasta el dia de la inauguración, el dia 22, dia Grande de Colmenar Viejo. Es la verdadera Fiesta Mayor, muy por encima  de la Virgen de los Remedios. Colmenar ha originado en los dos últimos dias más tuits en torno a mi persona de los que nunca soñé.