domingo, 31 de agosto de 2014

COLMENAR; NOVILLEROS CONSERVADORES EN PLAN FIGURA


Un jurado de notables premió como mejor novillo al de Retamar, corrido en segundo lugar y al que Fernando Rey cortó las dos orejas. El premio al mejor picador fue declarado desierto con toda justicia. En general, la lidia de todos los novillos fue un desastre; los picadores no iban a ser menos.

Para mí cuestión de los novilleros es un enigma; y no digo un quebradero de cabeza porque, hace mucho tiempo, todo lo concerniente a los toros no me produce ningún quebradero de cabeza. Ni siquiera la perversidad separatista que los demoniza por ser una Fiesta Española que “viene de prole en prole y ni el gobierno la abole ni habrá nadie que abola”, que decía, creo, Ricardo de la Vega. Pues el gobierno catalán la ha abolido y aquí no ha pasado nada.

Lo que no acabo de entender es la actitud de los tres novilleros de ayer, Fernando Rey, Gonzalo Caballero y Lama de Góngora aspirantes en teoría a casi todo y por lo visto ayer aspirantes a casi nada. La novillada concurso fue muy seria, en especial  los cuatro últimos. Puede asegurarse  sin temor a equivocación  que las dos novilladas de la Corredera, Feria de los Remedios han tenido más trapío y más pitones que todas las corridas juntas de San Sebastián de Los Reyes llenas de figuras y de figurones.

En trance así,  me dedico a cavilar sobre a quién les gustaría parecerse a cada uno de los novilleros.  Todos quisieran ser, sin duda, Ponce, el Juli, Talavante e incluso José Tomas; y que por ambiciones que no quede. De  hecho, empiezan comportándose como si ya tuvieran fincas, coches y muchos contratos firmados. Fernando Rey, ayer, en el quinto (Manuel Quintas)  yo creo que quería parecerse a Morante de la Puebla; tal fue su espantada ante las dificultades, evidentes, del quinto. Cierto que ya tenía dos orejas en el esportón y la Puerta Grande asegurada. Pero su actitud huidiza y conservadora  es inadmisible en un aprendiz de torero. Lo mismo que la de Gonzalo Caballero ante los problemas del cuarto (María A. de la Serna). Lama de Góngora ignoro a quien quiere parecerse. De seguir por este camino, no se parecerá a nadie; ni siquiera a sí mismo. Eso es malo, pues dicen que abrió la Puerta del Príncipe hace poco en una novillada sin caballos. Con que se pareciera a su maestro, el infortunado  Luis de Pauloba, ya sería bastante.

Una salida a hombros y una novillada muy seria y, en líneas generales, con poder, en la Corredera. Pero decepcionante. En momentos así de inhibición, falta de valor o incompetencia, se echa de menos la actitud firme, con autoridad y sitio, un poco verde si se quiere, pero novilleril y arreando de Angel Sánchez el dia anterior. No quiero jugar a profeta, no sé el futuro de Angel Sánchez; pero el presente de ayer es esperanzador. ¡Suerte pa tos! Les deseo a todos fincas, cortijos, éxitos apoteósicos. Pero la suerte hay que ganársela

sábado, 30 de agosto de 2014

DESDE COLMENAR, CARTA A CESAR RINCÓN Y EL ALCALDE DE BOGOTÁ.



Admirado y querido Cesar Rincón:

Mientras un novillero español, de Colmenar Viejo por más señas, llamado Ángel Sánchez salía a hombros y se acercaba al cielo, en Bogotá seis novilleros continúan un huelga de hambre en defensa del derecho de torear; o sea de redimirse de una perra vida gracias al toreo.. Diego Torres, Andrés Manrique, Willmar Villamil, Andrés Castillo, Harvey Rojas (Enrique Parra) Omar Rodríguez, Alfredo Peña, Pablo Barrera . Seis hermanos tuyos, seis hermanos que se miran en tu espejo.

 Entiendo que el señor alcalde de Bogotá, Gustavo Petro no  incluya el arte de  torear entre los Derechos Humanos Universales; incluso entiendo que considere un agravio la muerte a espada de un toro. Pero hay otras consideraciones,  en un mundo despiadado, que él conoce muy bien, pues es hombre de bien y es hombre de trinchera. ¿Puede entender que la única puerta a la supervivencia digna que la vida  ofrece a un hombre es jugarse la vida ante un toro?. Mismamente ayer Ángel Sánchez; un toraco con tratamiento de novillo, el tercero, que habría puesto en fuga a más de una figura del escalafón superior; y un novillo con aviesa mansedumbre, el sexto; te recuerdo aquí, admirado César, una tarde con un toro del averno, inmenso en su mansedumbre y su trapío, que te llevó por la calle de la amargura. Y recuerdo que mi primer libro de toros se titula César Rincón de Madrid.

 Lo escribí en parte en Colombia mientras me llevabas por valles y montañas a ver corridas de cebúes. Los novillos de ayer de Montealto no eran cebúes, pues eran mansos y blandos, pero seguro que a Ángel Sánchez  se lo parecieron y a sus compañeros, José Garrido y Alvaro Lorenzo, también. Dile a tu alcalde que si no del entendimiento, use al menos de la piedad  con esos novilleros en huelga de hambre: Diego Torres, David Rodríguez, Andrés Manrique, Willmar Villamil, Andrés Castillo, Pablo Barrera, Enrique Parra  (Harvey Rojas), Omar Rodríguez, Alfredo Peña . Y si en estos nombres hubiera escondido algún César Rincón?.  Un edil,  por justo y benéfico que sea, no puede cerrar la plaza de toros donde yo ví cómo te aplaudía con fervor el más grande escritor: Gabriel Garcia Márquez.

Gustavo Petro, aunque no pase de un tibio centro izquierda, procede de esa zona fronteriza de la política y la lucha armada coyuntural; lo  cual no quiere decir que yo piense que un hombre justo y benéfico como  él haya  apretado el gatillo en alguna ocasión. No se lo reprocharía; es un hombre justo y benéfico y lo hacía, de haberlo hecho,  en defensa de Colombia. Pero si no reconoce que tú,  gran Cesar Rincón, has hecho por Colombia con la muleta casi tanto como él con su gobierno, es que el señor Gustavo  Petro es un mal político, dicho sea sin ánimo de ofender. Usted, mi respetado señor,  sabe qué es la muerte. La ha presentido sin duda, la ha sentido a su lado campesino  y explotado. Usted a lo que se ve, abomina de los toros; y no seré yo quien lo condene a la hoguera por ello. Deje que estos muchachos elijan la muerte que quieran; ante el toro y  no por una huelga de hambre.

 Es curioso que los más desfavorecidos, los que acaso más sepan de la necesidad, elijan, como excepcionalidad, una huelga de hambre. La vida es contradiós,   querido Cesar. Cuéntale eso a tu alcalde. La novillada de hoy te la cuento yo en corto y por derecho; si Ángel Sánchez sigue con ese aplomo ante  las dificultades puede esperarse mucho de él. A Alvaro Lorenzo no se le apreciaron especiales virtudes; reiterativo en especial con el precioso  jabonero claro (¿melocotón?): inválido. José Garrido es una de las estrellas, si no la estrella actual del escalafón.

El señor Colmenarejo, presidente,  le regaló la oreja más pintoresca que yo he visto regalar en una plaza de toros: media docena de pañuelos o, si se quiere,  la docena del fraile. Hubo una parecida hace años en esta misma plaza; ante el estupor del propio torero, don Mariano Aguirre, presidente a la sazón de la Asociación de Peñas, le dio una oreja a   Enrique Ponce, que elegantemente la tiró al callejón. Desde entonces a don Mariano Aguirre dimos en llamarle Marianico el Corto.

Bueno, querido Cesar, cuéntale estas cosas a un hombre justo y benéfico como don Gustavo Petro. Un hombre de bien, pero en esta cosa de los toros, un poco corto. Como don Mariano Aguirre. Va por ustedes y por todos esos novilleros en huelga de hombre.

viernes, 29 de agosto de 2014

SALUTACION A COLMENAR VIEJO. CON LA VENIA, SEÑOR ALCALDE.


Con la venia, señor alcalde. Vuelven las cosas donde solían; o sea desde Bilbao a Colmenar Viejo. ¡Viva el toro! En tiempos Joaquín Vidal, Carlos Ilián, colateralmente Paco Apaolaza y, por colmenareño de adopción, este servidor, queríamos hacer de este pueblo serrano  la gran reserva torista de la CAM; la reserva torista del mundo entero.  Volveré a  La Corredera, o a su recuerdo, que tampoco hay que pedirle a la vida, ni a nadie, lo que sospeches  no te   puede dar. O no quiere. Esa aspiración de Vidal, Ilián, Villán y Apaolaza, era una gran objetivo, pero ¿respondía a los deseos  de los aficionados de Colmenar? Éramos, sin duda, los mejores y los más beligerantes, sin giros vertiginosos de veleta ni  intolerancias, y corresponsables de una tauromaquia más o menos pura. En activo sólo queda Carlos Ilián, defendiendo  la plaza inexpugnable de Marca. Colmenar Tierra de Toros. ¿De verdad? Esperemos la corrida, aleatoria, y las dos novilladas éstas sí con novilleros punteros.    

Rara y complicada Aste Nagusia de  la que sólo me queda claro la guerra civil entre partidarios de Matías González y detractores. “Con las que has montado tú en Bilbao”, me reprochó un miembro del jurado amigo mi negativa a que el Premio Paquiro a Enrique Ponce fuera compartido. En realidad dijo algo menos elegante, pero da igual. Me confirman que el  frente anti Matías cuenta con la potentísima fuerza de Leopoldo Sánchez, el tío de José Ignacio Sánchez, una institución salmantina en Euzkadi, un poder fáctico. A mí me da igual; tengo afecto y respeto a Leopoldo Sánchez, pero de él lo que más me gusta es la vieja izquierda memorable y depuradísima de su sobrino José Ignacio. Nadie me da razón sobre la actitud de Juan Manuel Delgado, por mejor nombre el Averías - no sé sí las produce o las arregla- determinante en la Junta Administrativa, y procedente, creo, del sindicalismo  de LAB.

Con la venia, señor alcalde; voy a participar en todo lo participable de estas Fiestas de los Remedios. De momento, lo inmediato es ir  a la procesión de la Virgen que baja de su santuario a presidir el jolgorio. El señor cura subastará  entre los vecinos más pudientes el privilegio de portar las andas de la Virgen sobre sus hombres. La Iglesia, siempre  repicando y en la procesión. Como en los toros. Los Papas prohibían las corridas en tiempos de Felipe II; pero celebraban a sus santos y sus vírgenes con corridas A Beneficio. No me he perdido, en 25 años, procesión de santo o virgen en las Ferias Taurinas de Iberia. En todas ellas, menos en Colmenar, me han robado la cartera. Todo un detallazo: se quedaban con la pasta y me devolvían los documentos, incluido el pase de los toros. Robacarteras honrados y elegantes, “pintores” de Valladolid. Eso no lo hace ningún político español.

 Salud y suerte, buenas fiestas y que corra el vino de la concordia y el armisticio entre todos los colmenareños, taurinos y no taurinos, de izquierdas o de derechas, toreros malgastados y novilleros en ciernes. Sin el toro, difícilmente se entiende esta tierra, así llamada precisamente, “tierra de toros”. Que esta denominación siga teniendo sentido. Salud, pues, y como diría el infame Ubu Pujol, que roba a su patria Catalunya, desprecia al resto de los españoles e insulta a los andaluces, y a todo charnego que ayudó al progreso catalán tanto como él, sin robar,  “salud y forza al canut”. Entre paréntesis, aunque Ubu Pujol sea un infame, protegido por el Borbón y los sucesivos gobiernos centrales, no tiene la culpa de que los toros hayan desaparecido en Barcelona. Pregunten  a Balañá.

 Bien mirado, paisanos de Colmenar, los carteles no están tan mal, pensando que podían haber sido peores: dos novilladas de novilleros punteros y una corrida de toros, cuyo cartel no es el mejor que pudieran ver los siglos, pero vale.   La Feria de los Remedios de este año induce a una seria reflexión sobre el porvenir de la Fiesta. Y sobre un modelo de gestión. A los partidarios de lo público por encima de lo privado, entre los que me cuento, la gestión municipal de una Feria corta como la de los Remedios, nos parece lógico y beneficioso.

El año pasado, la experiencia piloto probablemente, resultó costosa. No sé cuánto de costosa, y la oposición de izquierdas, antitaurina quizá por desconocer la tradición taurófila de la izquierda tradicional, se le tiró a la yugular al señor Alcalde del PP. Vivo gran parte del año en Colmenar Viejo, pero desconozco los tejemanejes  políticos municipales.  Supongo que la oposición  considera los toros una expresión  franquista de la derecha y, en el mejor de los casos, una  barbarie; lo cual es una bobada.  Sea cual sea el resultado y los balances, la oposición de una izquierda burocrática,  apenas reconocible para los veteranos de  trinchera, seguirá tirándosele a la yugular al señor alcalde de derechas. No está escrito que las fiestas patronales hayan de ser  negocio para nadie, aunque tampoco es obligatorio que tengan que ser un despilfarro. A quienes anduvieron en las trifulcas iniciales    de Izquierda Unida, con un PCE destrozado más por las maldades de Carrillo que por la habilidad de la derecha, estas cosas municipales les  hacen sonreir un poco.

Vienen las Fiestas de los Remedios, disfrútenlas ustedes y sea este el pregón espontáneo de un colmenareño de adopción: a mal tiempo buena cara y a quien dios se lo dé la Virgen de los Remedios  se lo bendiga, El análisis taurino de las corridas, quédese para más adelante; justo para los días de Feria. Tengo la Corredera a un tiro de piedra de mi casa.