jueves, 23 de octubre de 2014

RUEDO IBERICO. RATO, BLESA Y CIA. TODOS A LA CÁRCEL.


Cerca de medianoche. Llego a casa decepcionado de un Peter Brook en teatros del Canal. Inicio del Festival de Otoño en primavera o como se llame. Para mí, noche teatral aciaga. Cambio el chip y me pongo a escribir de política.

Rodrigo Rato, la gran esperanza blanca de la economía mundial; delfín in pectore de Aznar hasta que dejó de serlo; presidente del FMI, hasta que abdicó y volvió al Foro; presidente de Bankia hasta que dejó de serlo tras hundirla en la miseria, es ya un apestado en el PP obligado a darse de baja por propia voluntad. En una cueva de tantos ladrones, lo llaman desleal, traidor, afanador y malversador. Ya ha encontrado quien le avale la fianza de 3 millones de Euros. Parece que Blesa, otro tal por cual,  está hallando más dificultades para hallar los 15 millones que le pide el juez. Para contento de Rajoy, que le escribía madrigales a Bárcenas, y para ejemplarizar a una ciudadanía exhausta y engañada, Blesa y Rato debieran estar ya en la cárcel; y que les acompañen quienes les tengan que acompañar, en el módulo y celda de Bárcenas para que no se sientan solos. Berlanga hizo una películo desternillante Todos a la cárcel. Pues eso, sólo que esto no es cosa de risa, sino de expolio nacional.
Yo en la cárcel me divertiría jugando al mus. Pero esta tropa de tahúres de cartas marcadas, deben jugar al póker. Conocen sus trucos, sus artimañas y sus latrocinios recíprocos. Esto acaba de empezar; ¿Qué vendrá tras de las Visas opacas?. ¿Qué más perversidades oculta esa opacidad?. A Rajoy ya no le va a valer, tirar lastre.

 

miércoles, 22 de octubre de 2014

RUEDO IBERICO. CARTAS A CARLOS OROZA Y ROSA MONTERO.


Querida Rosa:

Es inevitable replantearse algunas cosas sobre la heterodoxia y la insumisión. Hasta qué punto  nos engulle, nos deglute, nos devora el sistema y nos convierte en apéndices de su impostura. El sistema, la burguesía nos vende, y lo compramos, el señuelo de la libertad. Lo que más me gustó de la cena del Palace, XXV Aniversario del Mundo, fue el abrazo, el beso, el reencuentro con Rosa Montero, una mujer que hace 40 años quería comerse el mundo y que, a lo mejor, o a lo peor no lo sé,  ha terminado comiéndoselo. Rosa, de El País, premio Columnistas del Mundo, con dos pares.  Rosa, te trataré como a una reina, como siempre.

La verdad es que de la cena  (gastromía) bajo la cúpula del Palace, testigo de tantas cosas innombrables, no me gustó nada. El primer plato, incomible. Y me fui. No esperé al segundo, que dicen estuvo mejor. Había cumplido con el deber de cortesía de escuchar las palabras del Borbón y de todos los demás. La cortesía tiene unos límites; los precisos para darle un abrazo a Enrique Ponce, y besos para Bianca y Palomita. Y para estrechar la mano de Julián López, a punto de que lo consagren como genio de estos tiempos: Juan Belmonte  y Joselito el Gallo.

Querido Carlos Oroza:

No pude ir a tus fastos y glorias, enmedallado en Bellas Artes. ¿Quién iba a decirlo?. Tú, condecorado por una sociedad, una cultura, alguien, no sé; ni  supieron cuando andabas por un Madrid perdulario y ágrafo, ni lo saben ahora que te condecoran, quién eras y eres de verdad. La mejor medalla, el artículo que te ha dedicado Antonio Lucas, un poeta y articulista cargado de dinamita; Pólvora y magnolias que escribiera tu paisano Méndez Ferrín. Cuando a A.  Lucas empiecen a entenderlo de verdad,  tratarán de embridarlo o de cortarle  la cabeza. Aunque el Mundo siempre ha sido una garantía. Más de 5000 arículos llevo escritos en él, sin "romperlos ni mancharlos".

Querido Carlos, yo creo que sigues siendo el mismo. Al menos, dices parecidas cosas a aquellas, cuando te creíamos beat, sin saber qué era  beatnik ni quién era de verdad Carlos Oroza. Hoy sabemos qué es lo beat, pero seguimos sin saber quién  Oroza. Antes decías, por ejemplo, “porque una flor no puede ser hermosa, si no dejais que el trigo crezca en las fronteras”. Ahora dices “prefiero el árbol a las banderas. El árbol tiene la majestad perfecta de la vida”· De aquello a esto ha pasado medio siglo. Un abrazo, querido Calos. Le diré a Juan Barja que ha sido un acto de justicia, no sé si poética o maldita; y que lo mejor que puede hacer Bellas Artes es publicar toda tu poesía, que no es mucha. Con un PDF o como se llame eso, con tu voz. Tu poesía y tu don de juglar son inseparables.

martes, 21 de octubre de 2014

RUEDO IBERICO. LHARDY, PICADERO REAL, Y CONSPIRACIONES POLÍTICAS.


 

El otro dia, en el salón isabelino de Lhardy, Carlos Abella dio una charla sobre los Toros en el histórico restaurante. Muchos  esperaban que el gerente de Asuntos Taurinos de la CAM se centrara en el homenaje a Manolete y las tertulias de Antonio Ordóñez en los sesenta.  Pero Abella es más que un escritor taurino y  Lhardy mucho más que un centro de toros, aunque memorables hayan sido algunos acontecimientos taurinos en sus salones. Lhardy fue picadero de reyes y aristócratas o, cuando menos, preámbulos de recebo; esta cuestión del recebo la explicó muy bien  Ignacio Amestoy en Violetas para un Borbón. Además de picadero aristocrático, quizá lo de menor relieve, Lhardy fue centro de conspiraciones, eje de la vida nacional monárquica y republicana, y de una clandestinidad,  de orden y tolerada, durante el franquismo. Los clandestinos intolerados e intolerantes,  no iban a Lhardy. Al lado de Lhardy La Fontana de Oro, donde don Benito Pérez Galdos, sitúa las tertulias del liberalismo,  y del absolutismo cafre de Fernando VII.

La primera pensión que me hospedó en Madrid estaba al lado de Lhardy. Un dia entré a tomarme un caldo, un exceso. Cuando pude tomarme el caldo con un Jerez fue el inicio de una precaria prosperidad.  Cuando, gracias a Francisco Umbral y Pepe Hierro, accedí a sus celebérrimos cocidos, en presentaciones de libros, llegué a la conclusión de que  la excelencia de los  cocidos de  mi madre en Torre de los Molinos era insuperable.  Paco Umbral, en la comida,  era un  tiquismiquis que se contentaba con la sopa y la verdura; pero Pepe Hierro y yo nos poníamos morados, valga lo vulgar de la expresión en tan ilustre lugar.

Carlos Abella puso el no hay billetes, hasta en la escalera y cerca de la calle escuchaban su discurso hecho de la memoria histórica y de sus vivencias personales. Allí estaba mi querido Alfaqueque, Rafael Flores, el que más sabe  de Jardiel Poncela,  Mio Jardiel; mi querido, aunque él no acabe de creérselo, Javier Sánchez Arjona, uno de los ganaderos más  de derechas y más honrados de todo el campo bravo  y eso  que, en lo de derechas,  hay donde elegir; tanto que a mi me llama rojo;   jóvenes del toro  como la señorita Sánchez Grande y un gran número de aficionados, de tendido y de callejón,  de las Ventas. Eché en falta algunos jerifaltes de la cosa, pero Abella cortó las dos orejas. Es, además de taurófilo, biógrafo de Adolfo Suárez, puente entre el presidente Calvo Sotelo, el Breve,  y Felipe González;  e historiador de toros. Y gastrónomo. Un español atípico que “no embiste cuando se digna usar de la cabeza”. Por eso no se limitó al Lhardy taurófilo.  Hizo bien en recordar al jurado que escogió hace muy pocos a los 10 mejores toreros del siglo XX. Yo estaba en ese jurado y nos llovieron palos por todos los lados; mi admirado Santiago Martín el Viti aún sigue reprochándome que no eligiéramos entre los 10 a Manuel Benitez el Cordobés. Asombroso el afecto que los grandes de los 60 mantienen por el Pelos. 

Recordó el homenaje de los poetas de entonces a un Manolete adusto que sólo se expresaba con la muleta en la mano. Por entonces Manolete ya se carteaba con Indalecio Prieto en el exilio de México, “de español a español”, alarma en el Régimen que volcó en Lhardy todos sus  efectivos: Pemán, Cela, Agustín de Foxá,  Mourlane Michelena, Adriano del Valle, Alfaro, Marqueríe, García Serrano,  buena parte de los autores del Cara al Sol…  De los poemas que he releído muchas  veces, me quedo con algunos versos del soneto de Marqueríe, el crítico de teatro:   “Miércoles de ceniza es tu faena/ ya lo anuncia el mechón sobre tu frente/. (…) Junto al cuerno la muerte se ha dormido./. Qué gloria ser de Córdoba y torero”,  poema premonitorio de la tragedia de Linares; el 30 de agosto del 47 ABC publicó el memorable poema de Foxá del que extraigo unos versos: “Yo saludo al torero más valiente del mundo/. Saludo el abanico difícil de tu izquierda / que hace al toro satélite, luna de tu oro antiguo/. Y saludo en tí a Córdoba……”. Lhardy y los toros. Lhardy y la historia de España. Lhardy y Carlos Abella.