domingo, 9 de noviembre de 2014

RUEDO IBÉRICO; ¿PORNOGRAFIA O EROTISMO?



Max Aub en el Español.

Max Aub el más pertinaz de “la España peregrina” en denunciar la España cainita de siempre, ya no podrá moverse de España; vino hace muchos años y volvió a salir huyendo. La Alcaldesa de Madrid, doña Botella,  le comunicó el otro dia a la hija de Max Aub, supongo que a instancias de Juan Carlos Pérez de la Fuente que ya tiene sala en el Español.  Pérez de la Fuente debe parte de su prestigio de director al memorable montaje de San Juan, de Aub, cuando fue director del CDN; y el autor de San Juan, le debe parte de la recuperación: sentido abierto de una España cada vez más cerrada; tanto que en vez del águila imperial o el aguilucho, en nuestro escudo, debiera figurar por siempre el célebre cuadro goyesco: dos españoles a garrotazos sobre campo de sangre.

Y Podemos ¿qué?.

Es la pregunta que se hacen los parados, los hambrientos de pan y de justicia, los medioburgueses de mediopelo, los parias en suma, “arriba parias de la tierra”, los arruinados por la rapiña de la clase política, por la corrupción. Parece ser que la base del programa que  PODEMOS está reelaborando, varía mucho del que le ha dado seguidores y es el de Felipe González, que nos metió en la  “OTAN de entrada no”. Apañados estamos si Pablo Iglesias toma como modelo el felipismo. A lo más que puede llegar es a suplantar al Psoe. Y para este viaje no necesitábamos alforjas. Por lo menos Alfonso Guerra fletaba un avión para no perderse a Curro Romero en La Maestranza. Si copia al guerrismo que lo copie también toros. Si no toca las corridas, Pablo Iglesias puede contar, por lo menos, con 300.000 votos; ¡por astas!. Digo por éstas. Que alguien le cuente el estado fatal de la cuestión y verá que lo mejor es dejarla  correr su curso natural hacia el abismo al que la llevan los taurinos.

 Hormigón y Valle Inclán.

José Antonio Hormigón es uno de nuestros mejores teóricos de teatro. Está al frente de la ADE y de sus ediciones que son,  un  tesoro bibliográfico y que es necesario seguir en un país poco dado al conocimiento.  Acaba  de reeditar el Primer Tomo (1816-1919) de una monumental biografía de Valle Inclán, de tres volúmenes. El tomo 2,  (1931-1936), y el tomo 3, Epistolario, no tardarán en reeditarse también: Valle esclarecido y estudiado a fondo.
El EROTISMO DE PIERRE LOUYS
Y como  la erudición no está reñida con el placer  que vivifica y ennoblece, Publicaciones de la Ade, acaba de sacar  Teatro erótico  de Pierre Louÿs. Convencido, como el Marqués de Sade, de que la demolición de los tabúes sexuales es un arma política de liberación contra la moral burguesa, Louÿs dedicó  su vida a erosionar sus fundamentos. Para él erotismo y pornografía son dos caras de la misma moneda, lo cual pudiera ser discutible. Lo que media entre ambas es algo tan discutible y nebuloso como el buen gusto. Lo importante en Pierre Louÿs es la fuerza de su escritura provocadora y un lenguaje vertiginosamente obsceno. Diálogo con el vestido de torear, fotografías de Maite Túrrez,  una indudable tensión erótica, un morbo, una corriente  entre la modelo, Cristina Gaviria, y lo prohibido, sugerido sólo en parte  por los textos.  La clave de ese librito puede ser duplice: apoderarse de la mente de la mujer o sentirse  traje de luces: lo deseado imposible. Que el lector decida. Recuerdo un libro de Javier Figuero  qe se titula De la mesa al catre; es un libro de recetas de cocina  con algún elemento afrodisiaco. Lo que cuenta el libro es, sin duda, erótico y en cierto sentido, instrumental. Lo que ocurriera en el catre se presta a cualquier dilucidación. Nunca pude comprobarlo, a pesar de ser el editor del libro, porque ni sabía ni sé cocinar.   Y Figuero creo que tampoco necesitaba de la gastronomía para esos menesteres. Las recetas de cocina, un artificio, un  juego literario. Lo seguro, antes de empezar a comer,  era el catre. 

Julio Boca

He podido ver en Teatros del Canal el Mesias, de Häendel, bailado por el balet que dirige Julio Boca. Ni la música ni la danza son mi negociado en el Mundo ni lo serán nunca, que para eso están Tomás Marco y Julia Martín, verdaderos sabios en ambas cuestiones. Ni lo serán nunca en ningún sitio. Pero este es un blog sin negociados y sin jerarquías, salvo mi arbitraria voluntad. La experiencia me ha parecido subilime, aunque no tanto como la que viví hace unos años con Tamara Rojo y Julio Boca poco antes de retirarse en plenitud. De aquello sólo recuerdo un tango que bailaron los dos genios.

 Luego, leo en el Mundo a la infalible  Julia Martín, y mi entusiasmo se rebaja sensiblemente. Mi perplejidad obedece sólo al desconocimiento. Puedo entender e incluso explicar todas las artes, mas la música me parece un milagro sin explicación posible. Y la danza algo parecido. Aquella puede trasportarme a las esferas siderales en un éxtasis repentino. La danza sólo entiendo que convierte los cuerpos en plumas o ráfagas de viento. O sea, una explicación física a un hecho artístico: la negación de la ley de la gravedad. Gracias admirada, Julia.

martes, 4 de noviembre de 2014

RUEDO IBÉRICO. ASESINATO EN EL TEATRO;


 Teatricidio: el 21% de Iva.

En periodismo  la única voz sagrada es la del lector. Y en este blog, mi diario, que es periodismo puro o impuro no lo sé, la voz irrefutable o no, es la de los seguidores. Y los visitadores y seguidores, que se han volcado con los “Chismes de toros” me piden “chismes de teatro”. Los hay; y pueden estar seguros de que, cada semana, habrá chismes, rumores con falsedad de noticias, noticias con apariencia de rumor, cosas. No es un rumor que en la sede del Ayuntamiento de Madrid hemos fallado este medio dia el Premio Lope de Vega que, entre sus ganadores, alberga lo mejor del teatro español desde que el Premio se fundó: año 1932. Muchos de ellos no se han representado, pero algunos hemos leído casi todos los que ha publicado impecablemente la ADE con José Antonio Hormigón; y patrocinio del Ayuntamiento. Pedro Corral estudia ponerse al dia.  La ganadora  2014, Palabras malditas, ha sido escrita, en collera, por dos hermanos, Pablo y Daniel Remón, gente de cine y televisión. Es una tragedia rural en tres etapas, los 50, 70 y 90. Tiene bastante de Miguel Delibes, menos la  placidez del escritor castellano. Basada en hechos reales, está más cerca de la España irredenta de Puerto Hurraco. La España cainita, la machadiana tierra de Alvar González. En escena puede ser de escalofrío.

En un país donde se escribe mucho teatro, se publica  más de lo que se escribe -pudiera ser-   y se estrena poco a los autores españoles, leer teatro es una necesidad de primer orden.  El circuito que, hace muchos años, empezamos llamando  alternativo y ahora no sé cómo se llama, es el  respiradero por el que se oxigenan  nuestros autores más jóvenes. Pese a  las dificultades económicas, y de todo tipo,  es un circuito vigoroso. Para la Administración, la misma que sigue perpetrando el teatricidio con el 21% de IVA, el teatro, salvo las magnas construcciones del Teatro Institucional, es un incordio en vías de extinción: la peste de Antonín Artaud, mas no como purificación sino como amenaza. Algo sobre ese 21%  asesino, se tocó en el Galileo en unas tertulias que Enrique Salaberría en colaboración con la CAM, organiza todos los lunes. El moderador de la mesa lo sacó a colación, pero la sugerencia de  que ese Iva desmesurado puede ser una forma de censura encubierta y un lastre insuperable para  el teatro, no tuvo eco: ni en la mesa ni en el público. “Cosas veredes, Sancho”.

Leer es una salida para el aficionado y para el autor. De ahí la importancia del escaparate, Salón del Libro de Teatro que organiza, desde la Asociación de Autores, Jesús Campos. Artezblai y la  librería Yorick me invitaron a hablar de La Argentinita, obra que escribí en colaboración con Diana de Paco Serrano, una mente joven, y ya preclara, del teatro español:  autora, catedrática de Griego, estudiosa de la Tragedia clásica y experta en lenguas muertas y lenguas vivas. Pero, sobre todo autora que publica más que estrena.

Un dia le propuse escribir a cuatro manos la tragedia de Encarnación López Júlvez,  viuda de Joselito el Gallo, de Ignacio Sánchez Mejías y, en cierta medida,  platónicamente, viuda de Federico García Lorca, al que los buscahuesos siguen sin dar reposo. Ójala  esta última aventura de rastreo sea la definitiva. Donde estén los restos de Lorca, como los de Antonio Machado en Collioure, mejor están que honrados  por esta España cainita de Puerto Hurraco, gobernada  por ladrones de todo signo.

Yo venía dándole vueltas hace tiempo a la historia de la mujer más trágica de la España del siglo XX y no  veía la forma de meterle mano al asunto. Hasta que dí en esbozar un par de escenas o tres,  se las enseñé a Diana de Paco y ahí empezó todo. Diana entró en ello como un ciclón; nos mandábamos  apuntes, esbozos de diálogo,  corregíamos  y, hasta que  estábamos de acuerdo en una escena, no pasábamos a otra. Un dia dijimos basta, ya está. Tuvimos el premio de que nos la publicara Carlos Gil, y de que  Ernesto Caballero nos abriera de par las puertas del María Guerrero. Memorable; homérico, que diría un intelectual a la violeta  y arcaizante.

Apartado de los fastos y vanidades de este mundo, en el  retiro de Colmenar Viejo que sigue siendo desdén de Corte y,  alabanza  de aldea,  a medias, el Salón del Libro Teatral, de la AAT me reconcilió con la charla y la tertulia entre amigos. A todos les prometí volver a hacer vida social, más allá de los estrenos  que suelen ser un latazo, pura claque complaciente, sin asomo del viejo pateo justiciero.

Carlos Gil, compañero de aventuras durante 20 años por los cosos de Iberia y por los mejores coliseos de teatro, me firma y dedica Cuarteto del Alba, un texto publicado por Paso De Gato, que está arrasando lejos de la Metrópoli, en las llamadas provincias del Imperio, y está a punto de dar el salto al otro lado del Atlántico. Artezblai arriesga con la revista Artez y con las ediciones. Cuando puede, Carlos Gil nos paga con libros y, de vez en cuando,  en Bilbao en el restaurante Perro Chico me agasajaba con un ágape fastuoso. No es propaganda, Perro Chico cerró.

 Nada más ver en La Abadía, El diccionario, obra primeriza de Manuel Calzada Pérez, se la quedó. Ahora acaban de darle el Premio Nacional de Literatura Dramática; gloria a María Moliner, a Manuel Calzada y a ….Artezblai.  Cesar López Llera, me dedica un texto de título fascinante que leeré de un tirón: Un chivo en la Corte del Botellón o Valle Inclán en Lavapiés. López Llera es Premio Tirso de Molina y Premio Lope de Vega.

Raúl Hernández  Garrido, uno de los  mejores talentos de su generación, y menos reconocido, me regala su novela Abrieron las ventanas, II Premio Irreverentes, y el I tomo de su obra en marcha, con artículos de Margarita Garrido, Pilar Pérez y Diana de Paco Serrano, coautora de Argentinita. Tengo en Raúl una confianza infinita. Solo me faltaba descubrirlo como novelista. De estos libros me ocuparé en breve.

 Maxi Rodríguez, otro hombre de teatro total y de parecido significado al de Raúl Hernández Garrido, me recuerda una divertida confusión en tuiter con otro gran amigo del mismo nombre. Yo le recuerdo su pasión por la sociología del fútbol. Oe, oe, oe. Comienza el Real Madrid Liverpool. En la Plaza Santa Ana, algunos ingleses pasados de copa,   se atiborran de pasta italiana muy buena. Y de  horrible paella al cemento.   
Madrid activa; Cada año Muro Producciones da un nuevo impulso a Madrid Activa, del Ayto madrileño. A vuela pluma, algunos platos fuertes de este otoño: Ana Pedrero, Ainoha Amestoy, Raúl Hernández. y un espectáculo poético flamenco sobre los pueblos de España, 3 flamencos y 1000 versos. Actriz invitada, Sabela Hermida. Selección de textos y drmaturgia, Javier Villán; Iluminación y espacio escénico, David Loaysa;  Direccion musical y cante, Antorrín Heredia.
 

jueves, 30 de octubre de 2014

RUEDO IBERICO; ÚLTIMA EDICIÓN, DE E.GALÁN. ESPAÑA CORRUPCION TOTAL

El periodismo a escena y en la picota.

Malos tiempos para la lírica, decía Brecht. Y malos tiempos para el periodismo y la libertad. Y malos tiempos para todo. En estos momentos, dos obras sobre "las cloacas del poder y las cloacas del periodismo". Última Edición, de Galán-Olivares, de agónicos  bolos por las provincias de la Metrópoli,  cuyos elogios de más abajo reitero a pesar del montaje que parece hecho contra el texto. Pero el prolífico Gabriel Olivares tiene talento suficiente para rectificar un montaje desafortunado. Y acaso, acabar entrando en Madrid.
La otra obra, en el Galileo, Testosterona, con dos interpretaciones estupendas: M.A. Sola y Paula Cancio: la lucha por el poder en un periódico rebelde, en trance de cambiar la línea editorial. Un sobresalto ver a Paula Cancio dándole hirientes y despiadadas  réplicas a Miguel Sola. Total, que el teatro viene a cumplir lo que es propio del periodismo y lo que los periodistas  predicamos: la crítica a los poderes establecidos..

Vuelvo a Getafe donde, al principio de la democracia (en el supuesto de que este fangal político pueda llamarse democracia) pasé momentos de felicidad. Cultura y libertad, teatro y libertad. Recuerdos indelebles  de Andrés García Madrid, un poeta de trinchera que puso en marcha una dinámica cultural que no sé si perdura. Me dicen que más o menos. Si  no perdura que la recuperen. De momento el nuevo alcalde, después de 30 años de gobierno y desgobierno de Pedro Torres, que de todo hubo, va a rehabilitar el teatro de la calle Madrid, donde algunos vivimos momentos de precaria, pero luminosa gloria:  Maxi Rodríguez, profesor de Instituto y director de El Rey se muere, por ejemplo; Y la imponente reina mala, Pilar Ortiz, y la reina buena, la frágil y bella Diana San José y la igualmente guapa, Nieves Domínguez. Benéfica inyección de juventud y belleza: el teatro como regeneración.

Volví a Getafe para ver en el  García Lorca, Ultima edición, de Eduardo Galán y Gabriel Olivares, un director prolífico y multilateral que   asume la responsabilidad del montaje. Recuerdo de él un estupendo Oscar Wilde, hace tiempo en el Maravillas,  La importancia de llamarse Ernesto. Conocí el texto de Ultima edición, cuando sólo lo firmaba Eduardo Galán, hace tiempo. Y me pareció el texto idóneo para una situación política límite como la que estamos viviendo. La nueva versión tiene algunos gags de índole cómica y caricaturesca que debilitan la firme cohesión de la propuesta inicial. Pese a todo, Última edición sigue siendo una obra necesaria en la escena española. Inexplicable que, en tiempos de corrupción absoluta y total,  no entre en Madrid esta obra,  acaso la única del momento  que aborda con valentía la corrupción total que asuela España.

La censura, antes de lápiz rojo y borrón, una grosería, puede adoptar otras formas más sutiles: no hallar teatro o hallarle en condiciones inadmisimibles, o no encontrar editor para un libro como el de Gregorio Morán hasta que apareció, como sucede con frecuencia, Ramón Akal. Ojalá Ramón tuviese un teatro. El García Lorca de Getafe la ha programado y eso es algo que hay que agradecerle al Ayuntamiento presidido por Juan Soler que estaba allí, con dos pares y con la que está cayendo en su partido.

Hay una frase que define la literalidad y el  espíritu de la obra: “las cloacas del poder y las cloacas del periodismo”. Con esto está definida la importancia política y teatral de Ultima edición; quede ello claro mientras la obra agoniza de tumbo en tumbo y de bolo en bolo. El montaje  no está a la altura del texto, pero esto no es una crítica de teatro, sino un comentario político, lo cual no impide reconocer la pobreza  del montaje y el buen trabajo del elenco con especial mención  a Ana Ruiz y Natalia Dicenta.

 Esta es la España de ahora, queridos lectores, la que retrata Ultima Edición. Podrán decir ustedes que en Iberia esto no es cosa nueva y no les negaré parte de razón. Recordemos la Epístola de Quevedo, al Conde Duque de Olivares. O aquel dicho popular referido al de Lerma cuando le hicieron cardenal para ocultar sus rapiñas: “al mayor ladrón de España, para no ser ahorcado  lo vistieron de morado”. Pero esto no es ningún consuelo.

Cena de Baltasar: ceremonial de la eucaristía.

Getafe recuperado y la Sala Kubik Fabrik redescubierta o, mejor, descubierta. Por Usera; Kubik, uno de los máximos exponentes del teatro de barrio que los habitantes incorporan a su vida como el kiosko, la panadería, el estanco o el bar. Ver teatro como jugar al mus en la tasca. En la Kubik vienen haciendo un teatro de auténtica calidad; agitador, comprometido, de vanguardia.  Casi el 50% de su clientela se la proporciona el barrio. Luego, los montajes emigran al circuito comercial con éxito seguro. O sea, la Kubik es una rampa de lanzamiento. Ni un euro del Ayuntamiento o la Comunidad que, con todo lo que afanan sus políticos depredadores, algo podían apoquinar.

El lunes me invitaron a una cena, La cena del Rey Baltasar, un Calderón puro por el verso;  e impuro, entre comillas, por la versión de Carlos Tuñón; un auto sacramental con doce comensales, los doce discípulos de Cristo, se me ocurre a mí, en torno al Rey Baltasar y los pecados y la confusión de lenguas de Babilonia: la idolatría, la vanidad, el pensamiento, el profeta Daniel, la muerte. En los actores está el ritual, la ceremonia; en los doce comensales invitados a una especie  de comunión bajo las dos especies de  pan y de vino, puede estar el espectáculo. Doce privilegiados cada dia que tienen acceso a la taquilla: unos no resisten la mirada de los actores y menos el contacto físico y miran al suelo o al techo cohibidos; otros comen el pan antes de tiempo y beben el vino o rebullen en las sillas.

Baltasar sueña, siempre Calderón y el sueño de la vida, y sueña una cena litúrgica. Fluye el verso  clásico y algunas canciones modernas, como entremeses para relajar la tensión: rito, lascivia, teología, filosofía expresión gestual de los actores con predominio de Jesús Barranco en Baltasar. Y sobre todo teatro ceremonial; ahí van todos los actores,  tras reflexionar sobre los méritos de cada cual y calificarlos de excelentes, algunos con más excelencia que otros: Antonio R. Liaño, Ruben Frías, Alejandro Pau,  Enrique Cervantes, Kev de la Rosa. Final imprevisto, desconcierto tras la comunión y la liturgia,  Baltasar vuelve a recobrar la entidad de sueño y la naturaleza de Rey. Su soledad. La Sacerdotisa, María Diaz,   publicista de estos milagros teatrales, prepara un cena, especial para escogidos, de estos doce apóstoles entre los que no habrá,  creo, ningún Judas desleal. Solo la traición convicta y confesa de la Sala Kubik al teatro convencional de mesa camilla. Aquí también hay una mesa: la mesa de la eucaristía del buen teatro.