martes, 7 de julio de 2015

ALMAGRO, NATALIA Y CERVANTES. JL.GÓMEZ Y ARTURO UI


Tsipras y Shylock el prestamista.
A todos preocupaba estos días el referéndum griego, pero en Almagro, entre tanto teatro apenas quedaba tiempo para hallar alguna analogía con Shakespeare: Shyllock, El Mercader de Venecia. Antonio es Tsipras y la Troika es el judío perverso y prestamista. Y va a cobrase la deuda, la libra de carne; pero a ver cómo lo hace sin tocar ni derramar una gota de sangre. Porque el contrato habla de carne, no de sangre.

El  año de Cervantes?.
 Almagro no solo es un inmenso escenario y la capital del teatro clásico universal; es también un mentidero, es decir un lugar donde se comentan rumores probables y noticias ciertas. Mentidero no quiere decir ágora de la mentira, sino lugar por donde corren verdades y rumores que acaban siendo verdad. Natalia Menéndez rebosa alegría por el éxito del Festival y los llenos de  los distintos espacios. Pero otras cosas la atribulan: la memoria de Cervantes, por ejemplo. El próximo año debiera ser el año de Cervantes  y aún no ha llegado a su mesa una sola propuesta sobre el manco. A este paso será el año de Shakespeare, más valorado por los engranajes del teatro español que Cervantes. Sigue la maldición contra el teatro del autor del Quijote, referente casi único de su colosal obra. Pese a lo cual, sigo pensando que al teatro español le hubiera ido mejor por los caminos de Cervantes y no por la comercialidad de Lope.

Hora de Cervantes y  retorno de Arturo Ui
De buena fuente; puede que José Luis Gómez decida reponer la obra que contribuyó a modernizar el teatro español y que fue su tarjeta de presentación tras su aprendizaje por los caminos del mundo; La resistible ascensión de Arturo Ui, que la prensa especializada  se empeñó en calificar de irresistible. Fue quizá la más sagaz aproximación al  mal entendido distanciamiento brechtiano; una iluminación  de Gómez como actor y como director.
 Arturo Ui es metáfora de Hitler, naturalmente, y la piel nazifascista de los españoles siempre ha sido muy fina e hipersensible  Era en el tardofranquismo y los Guerrilleros de Cristo Rey  se iban de excursión patriótica al Lara para dejar las cosas claras. La resaca  le tocó de refilón a Camilo José Cela que hizo una estupenda adaptación. El hijo y heredero de don Camilo vería con buenos ojos la recuperación. Quizá José Luis Gómez, cuarenta años después, ya no esté para hacer de Arturo; pero el concurso de su dirección es necesario e irrevocable.

El Español; Alfonso Sastre y ARTE NUEVO.
Más rumores que, con frecuencia, como decía Paco Umbral, son más fiables que las noticias. Pérez de la Fuente prepara con el concurso de José Luis Garci una recuperación del Arte Nuevo; los manifiestos, las obras que en 1948 plantearon la redención del teatro español, la necesidad de demolición de lo viejo y el imperativo de la vanguardia. Tres nombres  y tres obras componen el proyecto de Garci;  Cargamento de sueños, de Alfonso Sastre; Un tic tac de reloj, de Alfonso Paso y El hermano, de Medardo Fraile.
 Aunque hoy parezca imposible, los dos Alfonsos firmaron  juntos con José María de Quinto el TAS. (Teatro de Agitación Social) Paso, actor, hizo el protagonista de Cargamento de Sueños. Después se fueron por caminos distintos; Sastre, vapuleado por la censura, hacia el teatro “imposible”, el más perdurable posiblemente de la segunda mitad del siglo XX español, sin olvidar a Buero Vallejo, por supuesto; Paso, hacia la negación absoluta del teatro que defendía. Más tarde, según fuentes próximas a la plaza Santa Ana, vendrá Sastre en solitario; una tragedia compleja aún sin decidir.
Pérez de la Fuente ya tiene experiencia en el exiliado de Hondarribia. Cuando era director del María Guerrero, el Cdn le vetó Dónde estás Ulalume. Ya en la empresa privada, la montó por su cuenta  con un gran equipo y un gran éxito: Zutoia Alarcia, Chete Lere, Camilo Rodriguez, escenografía de David de Loaysa y vestuario de Javier Artiñano.  
Salomé; la vuelta de  Victoria Vera.

Por fín ya tiene fecha de estreno la esperada Salomé, de Victoria Vera y Jaime Chavarri. Me lo confirma Isidro Leyva, el productor que se ha dejado la piel y casi la vida en el empeño: el dia 17 de octubre en Castellón. Luego, en invierno, vendrá a Madrid al Fernán Gómez. Ficha artística y reparto muy notables. Traducción, versión y dirección de Jaime Chavarri; espacio e iluminación, David de Loaysa. Reparto, Victoria Vera, Ana Marzoa, Manuel de Blas, Carlos Iniesta….  

viernes, 3 de julio de 2015

ALMAGRO CAPITAL MUNDIAL DEL TEATRO.


Un genio anda suelto; José Luis Gomez.
 Entre Manzanares y Almagro nos armamos el follón. Llegada a la capital del teatro tras ligera excursión involuntaria por la llanura manchega. Antonio el de los apartamentos rurales Arroyo que, en trance de necesidad, descubrí el año pasado nos espera. De nuevo a la, buhardilla de Lope de Vega. Hay otros de nombre acorde con el Festival: aposento Tirso de Molina, lugar Calderón de la Barca, territorio Cervantes. Los teatreros hacen cola para ocuparlos.
Chinarro el magnífico actor casi retirado al que veo en todos los estrenos de Madrid, un sabio de la escena, con unos amigos ocupa los dos últimos Almagro es un gran teatro con muchos espacios escénicos, un gran teatro del mundo con casi diez mil espectadores. Estoy  en el epicentro, a pocos minutos de la plaza y del Corral de Comedias. Excelente programación de Natalia Menendez y Premio Corral de Comedias, el decimoquinto, para José Luis Gómez. Unir, Universidad on line de la Rioja organiza el encuentro de críticos.
Gran fiesta en torno a José Luis el que en los setenta regresó de Europa. Para mí hay un antes y un después desde el montaje de La resistible ascensión de Arturo Ui. Nos enseñó a ver y a hacer teatro: director, actor, gestor. Y desde hace poco Académico de la Española. Fernán Gómez fue el primero que usó en la Academia con verdadero  orgullo, la palabra Cómico, con mayúscula. El segundo, José Luis Gómez. Primer fruto como académico: Cómicos de la lengua, una nueva manera de ver y decir el castellano arcaico, Cantar de Mío Cid, por ejemplo. Fundador de la Abadía,  referente incuestionable del teatro español y universal desde la Santa Transición que  trajo a España la democracia.
Lleno hasta la cazuela. Enseguida salta la alarma: diez sillas vacías en el escenario, lo que quiere decir que habremos de escuchar diez discursos: políticos y teatreros. Natalia Menéndez, majestuosa maestra de ceremonias,  alivia la cuestión. Pese a todo  la amenaza se cumple; diez discursos. Todo sea a mayor honra y gloria de este genio del teatro, genio en sentido estricto; o sea la inspiración trabajada, elaborada, sin fisuras.
Tuve el privilegio de presenciar un ensayo de Gómez en la Abadía. Si hubiese sido actor se me habrían quitado las ganas. Los actores, en cambio, estaban encantados. Sufrientes y encantados. Esta es la aparente contradicción de este hombre que nada confía a la improvisación, un desastre doméstico y cotidiano; un cartesiano, un sargento de hierro metódico e inflexible en el teatro. Para él, el actor no es  un vehículo a través del cual se  manifiesta el director; el actor es una fuente de misterios  creativos. José Luis Gómez, ¿paradoja del comediante o Método de Strasberg? Un dia escribiré sobre esto. A lo mejor la  disquisición es superflua.´

Fuente Ovejuna; un depredador.

Colosal espectáculo: Fuente Ovejuna en la plaza del pueblo. Combates, caballos, un Comendador chulo y violador: un depredador; unos doscientos intérpretes, el pueblo de Fuente Ovejuna en los distintos planos del escenario. El Comendador es linchado por un pueblo que cree más en los Reyes y el honor  que en la justicia: ¿quién mató al Comendador? Fuente Ovejuna lo hizo. Gran despliegue de masas a pleno ritmo y dos pueblos hermanados, Almagro y Fuente Ovejuna. Y Lope grande; pero tramposo y manipulador como siempre. Solapa la violación de Laurencia para que, en aras de la virtud, esta llegue virgen al lecho nupcial. Un contradiós de Lope, el Príncipe de los Ingenios.   Lope y la Monarquía Absoluta y la Inquisición. Y siempre grande, aunque escribiera en necio. Buen aperitivo para la Jornada de la Crítica  en torno a los clásicos, de Unir.

jueves, 2 de julio de 2015

POÉTICA DRAMÁTICA DE GARRIGUES WALKER


Antonio Garrigues Walker ha estrenado en Unir Espacio, Escuela de actores, no sé si su obra más ambiciosa, pero sí la que reúne las características más acusadas de su teatro, al menos del teatro que yo conozco: Méritos y culpas. Antonio Garrigues Walker es poeta sobre todas las cosas. Y un jurista de fama internacional, lo cual no tiene nada que ver. O sí, depende de cómo se mire. El manejo del lenguaje del jurista supongo que ha de ser preciso y esa precisión, la falta de retórica, es un componente esencial de la poesía.  Creo que era Stehndal quien recomendaba la lectura de no sé qué códigos legislativos para depurar el estilo. Admiro la poesía de Antonio Garrigues y la poesía es el fundamento de su teatro; y posiblemente de todo el teatro.
 Un teatro poético no es necesariamente un teatro lírico y literario, sino un teatro de ideas, un teatro intelectual y de alguna forma metafísico. Por la escasez de acción y de trama parece un teatro fácil, pero no lo es. De un lado reivindica la esencialidad de la palabra; de otro, el ritmo interno del discurso  dramático. Requiere por ello una dirección fuerte y una interpretación muy aquilatada, sobre todo en un texto como este, Méritos y culpas, que cuenta con once intérpretes.
 El título  descubre su naturaleza: un existencialismo irónico a veces; amor, comprensión, soledad, egocentrismo, “el reino glorioso de la nada”. No es un teatro de caracteres, sino un debate de ideas, un teatro dialéctico; lo cual en el aspecto interpretativo simplifica las cosas.  Además en su grupo  Garrigues cuenta con actrices/actores con mucho fundamento, aunque profesionalmente se dediquen a otras cosas de más ringorrango y más valoradas por la sociedad: Elena Herrero-Beaumont, Lupe Barrado, Carlos Rodríguez Braum, Johny Aranguren. Las nuevas incorporaciones están a su altura, con el desparpajo natural que les falta a algunos profesionales: Mónica Bertett, Rosa Espín, Rafael Beneyto, Manuel Melgar, Carmen Pina…..
Se resiste Antonio Garrigues Walker a “profesionalizar”, entre comillas, su teatro de cámara en el que periódicamente hace su función. El teatrillo de Garrigues Walker es heredero de El Mirlo Blanco de los hermanos Baroja por el que aterrizaban a menudo Azorín, Valle Inclán, Rivas Cherif, Manuel Azaña..... Fue una referencia teatral del 98, aparte naturalmente Valle, que no es referencia de nadie salvo de sí mismo: el mayor genio literario del XIX y el XX. Con quien más afinidad tiene Garrigues es,  salvando la distancia insalvable de García Lorca, con los del 27, ala profesoral: intelectualismo,  experimentación, cierto desdén por la comercialidad, poética dramática y, en líneas generales, modalidad de teatro corto, aunque hay excepciones.
 Este año Garrigues ha ampliado el campo a la sala Unir y en esta tarde que ya forma parte del calendario teatral más asentado de la capital de España, se dio cita todo Madrid; teatreros como José Luis Gómez, Sanchis Sinisterra, Ignacio Amestoy, artistas plásticos y  escenografía y  la escultura representada por Esperanza D,Ors. Y más gente de la farándula en hermandad con la judicatura,  las letras, Luis María Anson, y las finanzas. Y quien esto firma, naturalmente.

Los manifiestos revolucionarios de los dos Alfonsos.

 Algunos se han sorprendido de que en mi crítica en el periódico El Mundo sobre Usted puede ser un asesino atribuyera a Alfonso Paso condiciones  de teórico y revolucionario. Y que, en consecuencia, fuese cómplice de Alfonso Sastre en algunos manifiestos de 1948. Fue así,   aunque luego Paso hiciera todo lo contrario en teatro y en política evolucionara hacia una derecha extrema, más extremosa que la izquierda de Sastre. Y ahí está Alfonso Paso que era buen actor, haciendo el papel principal de Cargamento de sueños, primer texto de Alfonso Sastre. Luego sus caminos se bifurcaron de forma irreparable. Paso llegó a tener en cartel media docena de obras; a Sastre la censura lo molió a palos, hizo un teatro imposible, hasta convertir, probablemente, en el mejor autor español de la segunda mitad del siglo XX.