sábado, 29 de junio de 2019
GRACIAS POR A ACOGIDA A BLOG RECUPERADO
No es literatura ornamental, ni retórica sentimental. Retomo sin fecha fija, aunque probablemente sea los fines de semana, mi blog diariodejaviervillan.blogspot.com Tengo la presunción de que seguidores, en vez de irse a un campo de fúbol, o al cine elijan mi prosa que, si no otra cosa, siempre busca sorprender, aunque no siempre lo consiga. ´Más que mi afán de trabajo cumplo las generosas expectativas de algunos seguidores que me lo han pedido. El blog tendrá. como era habitual, una dimensión política y otra literaria o ambas a la vez. Vivimos tiempos complicados en que los españoles vuelven a las andadas con cierta intensidad cainita. Materia ni crítica me han de faltar. Valgan estas breves líneas de presentación y salutación. Salutem pluriman. O como diría un castizo Que dios reparta suerte, si es que dios no se ha olvidado de nosotros,
jueves, 27 de junio de 2019
Miguel Mihura y el absurdo.Artículo publicado en el Mundo el pasado miércoles, Desavenencias.
De haberse estrenado en 1932 Tres
sombreros de copa, fecha en que fue escrita, nadie dudaría de que el
inventor del Teatro del Absurdo fue Miguel Mihura, un escéptico que se
enamoraba de todas las mujeres guapas. El teatro español estaba en la línea de
Jacinto Benavente y Miguel Mihura andaba por el disparate renovador de las
vanguardias. Pero como Gustavo Pérez Puig no la estrenó hasta 1952, ahí están Ionesco y Becket, con Albert Camus en la vertiente existencialista, ostentando
los derechos de primogenitura. Que Tres sombreros de copa no se
estrenara hasta 1953, no tiene nada de particular ni obedece a causas
especiales. Después del 32 vino la República, la guerra, la posguerra, la
sequía pertinaz que tanto preocupaba a Franco y por eso se dedicó, entre otras
cosas, a construir pantanos. Mihura
decidió ocuparse en otro tipo de teatro más
burgués y menos complicado, no exento de crítica a una burguesía zafia y moralista
como la española, su público más fiel.
Mihura detestaba cualquier signo de
revolución, menos en teatro del que fue revolucionario absoluto. Se adelantó a
todos y se inventó el Teatro del Absurdo, del cual Tres sombreros de copa es
exponente máximo, antes que Becket amotinara
a los presos de San Quintín con Esperando a Godot. Y antes de que
Ionesco estrenara La cantante calva, obra
donde no hay cantante ni hay calva. Mihura descubrió, tras el estreno de Pérez
Puig, que por ese camino no llegaría muy lejos. Tres sombreros de copa, está
ahora en el María Guerrero. En 1941 Mihura fundó La Codorniz, que se
promociona, no sé si gracias a él o a Alvaro de la Iglesia, como “la revista más audaz para el lector más
inteligente. No era un guerrero y,
cuando aún no se sabía si Franco
ganaría o no la guerra, debió de pasar
mucho miedo en San Sebastián.
Era un tímido que creó personajes
de mujeres adorables como Ninette o Maribel, una con un señor de Murcia y otra
con una extraña familia. Sin llegar al amor pasión, sí accedió al amor seducción. Un tímido
cuya máxima aspiración de seductor y máximo halago para su persona, pudiera ser que las
mujeres dijeran de él; “sé que nunca revelarás un secreto, un enigma, que pudiera perjudicar
mi imagen de mujer”.
viernes, 8 de marzo de 2019
ODA POR LAS MUJERES MALTRATADAS
Diana Quer
Porque eras
bella y libre
Y habitante
del mar.
Por eso te
mataron.
Porque eras
mujer mar
Una Venus de
espumas
Turbiamente
deseada
Amenazada insomne,
Sentenciada,
Venus de
Boticceli
Siempre
purificada.
Por eso te
mataron.
Odio pusieron
en el lugar
Donde
florece y triunfa
El sexo y el
amor.
Garras en
vez de manos
Destrozaron
tu cuerpo
Manos que debieran nacer
para la caricia y el gozo
Manos de
fieras hechas garfios,
Tenazas de
fuego y fragua maldita y dolorosa.
No descanses
en paz, sueña el castigo.
O sí
descansa y sueña.
Que otras
lloren por tí
Y tramen la venganza,
Maldito sea
Abuin el Chicle.
Sufra y llore
Si es que
sabe del sabor
Amargo de la
lágrimas.
No ha de
otorgarse a nadie
La paz que
te negaron los malditos.
No haya
perdón tampoco
Para quienes
hicieron
Noticia
cruenta, roja de sangre
y amarilla de estiércol,
De tu
escarnio. Vilipendio.
Y escarnio
sobre escarnio.
Porque eras
bella y libre
En una
sociedad sumisa, triste y fea
te mataron.
Te han
matado otra vez desde
Los
titulares de la prensa canalla.
Habremos de
escribir grandes historias de amor
Quienes
siguen amando tu sonrisa,
Tu piel
morena y salobre
Tu grito de
libertad, tu miedo, tu zozobra
Al sentirte
perseguida de lobos.
No sabías, inocente
y magnánima,
Que la
libertad tiene un precio,
El precio de
la muerte.
Por eso te
mataron
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