sábado, 27 de julio de 2019

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Mamá, pobre mamá.(Publicado en el MUNDO.


Texto y dirección, Ramon Paso; Iluminación, Pilar Velasco. Vestuario, Inés Kerzan y Ángela Peirat. Intérpretes; Eloy Arenas, Ana Azorín, Inés Kerzan, Ángela Peirat, Ainhoa Quintana. Escenario, Teatro Lara. Cuatro
Eloy Arenas y el elenco AzorínPaso en un mismo espectáculo, Lo que mamá nos ha dejado. Ha vuelto sin apenas marcharse Ramón Paso en unión de Arenas, y se tiene la sensación de que Arenas   va a su aire sin que la función se resienta en lo tocante al texto de las chicas.   Es difícil la acomodación de ambas dramaturgias.  Ana Azorín en su condición de lideresa implacable, Peirat con su salvaje y desvergonzada fuerza escénica e Inés Kerzan y su romántica melancolía están ya definidas hace tiempo.  Pero ¿Ainhoa Quintana?  Atención a esta joven actriz si logra dosificar, en la   medida de lo humanamente posible, los cantos de sirenas de la televisión y el cine. Adolfo  Marsillach advirtió hace tiempo del peligro al señalar que un actor español es capaz de dejar colgado un estreno en el María Guerrero, por un papelucho en una serie de televisión.
De Eloy Arenas destaco su capacidad de improvisación y juego para reinventarse; sobrevive   con oficio al vendaval de Ana, Inés, Angela y Ainhoa, actrices, cuya potencia de grupo se basa en la libertad individual que les otorga Paso.  Habrá que verlas fuera de esta órbita astral. El protagonismo lo detenta la evanescencia difusa de una madre ausente: César el padre, es una presencia obsesiva, castradora, casado con una jovencísima “Lolita” que no es la de Nabokov.. En ocasiones, Ana Azorín insiste en echarse la obra    a sus  espaldas, con un suave gesto dolorido de cansancio infinito.

lunes, 22 de julio de 2019

ALFARERA y su amor insólito



Donde descubro mi primera carta a la Alfarera Prodigiosa
La vida no sería nada sin enigmas. Y los enigmas tampoco tendrían sentido si no fueran capaces de dibujar una  vida placentera o  atormentada.  Un hombre o una mujer valen más por lo que callan que por lo que escriben o por lo que modelan. Entonces  por qué recuperar a la Alfarera cuando lleva tanto tiempo callada?, Primero   porque me da la gana. Segundo,orque percibo a pesar de sus éxitos y triunfos , que lo  necesita. Necesita que la reinvente otra vez y yo necesito reinventarla.
Recupero un mazo de cartas amarillentas que nunca envíé a la Alfarera. Están atadas con una cinta rosa, color que detesto, que ha ido poniéndose amarillo. Tienen direcciones varias, lo que quiere decir que pese a las distancias y avatares nunca perdimos el contacto: Londres, París, Honkong….Berlín…Sobre todo Berlín…..Otras  ponen, sirena del mar harta de ahogar soldados…De enviarlas , el mar se las hubiera tragado…Otras, las menos:  madre, entregar sin falta  a hija si pregunta por mí”
Un día la Alfarera me dijo que nadie había escrito cosas tan bellas sobre ella como yo, quizá  necesito volver a escribirlas . Aunque quizá ella no necesite oírlas. Tengo algo parecido dicen  expertos en la materia a lo que son los celos. Celos de esa bellísima representante que te trae y te lleva por los caminos del mundo. Sigue fascinándome lo sáfico por su misterio y delicadeza, pero hasta ahora creo que era un elemento puramente literario, la caricia suave y caliente de unos dedos de nata, el susurro de una fronda aterciopelada…Terciopelo y agua, agua de cristal sueño., cristal de agua, dulces labios imaginados ….monte de Venus y  arboledas quizá en exceso transitadas …Así te veo. Desnuda en tu taller, en tu alfarería. Ensayando versos y modelando barros. Tengo celos también de ese fotógrafo que busca tu  monte de Venus con la abyecta cámara, para seguir más abajo por sendas nerudianas y tu voz dulce y lenta. Como si ahí escondieras tus alfarerías más dulces y pequeñas.
He descubierto en estas mis cartas inéditas amarillentas y atadas con un lazo rosa, que publicaré o no publicaré, queridísima Alfarera Prodigiosa, no solo tus prodigios, sino tu  seguridad en mi lealtad lo cual no deja de sorprenderme: me decías, según reseño, “ Nunca escribirás cosas que dañen mi imagen de mujer”, “Sólo existo como invención tuya”, “no  descubras quién soy o dejarás de mirarme a la cara”….  Merecer esta confianza de una mujer, ya justifica una vida. Incluso una vida tan desmesurada como la mía en la que acaso nunca alcancé a descifrar la naturaleza verdadera del amor  que, siendo la mujer más bella del mundo,  me pofesabas. Publicaré o no publicaré mis cartas,  desvelaré solo los misterios que te engrandecen. No lo sé. Por estas cartas no enviadas sé más lo que me amaste, sin méritos por mi parte, que lo que te amé…. Próxima entrega.-- .Mientras tanto,  que todos mis seguidores lean este diariodejaviervillán. Me imagino el oscuro arañazo que acabas de dar a una de tus figuras de barro, y la dulzura con que esta te ha devuelto la agresión…

viernes, 19 de julio de 2019

Marcos de Quinto REVELADO


 La REVELACIÖN MULTIMILLONARIA de Ciudadanos. Texto publicado en la revista ARTEZ

La gente se ha puesto colérica, rabiosa, iracunda y echando bilis por la boca,  al conocer el patrimonio desmesurado de Marcos de Quinto diputado reciente por Ciudadanos,  me parece, en coyunda con PP. De los  cargos públicos y privados,  importa con cuánto se sale, no con cuánto se entra. Marcos no necesita forrarse, está forrado,  que es el argumento de  la derecha y ultraderecha, a la que pertenece,  como garantía de la honradez de los ricos metidos a política; no necesitan robar. Riquezas aparte,  Marcos de Quinto viene de familia honrada, gente de teatro como su padre,  el gran Jose Maria de Quinto, hombre del Nuevo Teatro; y de los Manifiestos de los 40 y 50 del pasado siglo en estrecha conexión  con Alfonso Sastre, el mejor dramaturgo de la segunda mitad del XX cosa que Buero Vallejo siempre estaba dispuesto a negar.   El caso es que Marcos está forrado y para eso solo se necesita habilidad y pocos escrúpulos, simplemente una conciencia clara del poder y sus posibilidades que él, en tiempos,  escenificaba con cultas y grandes reuniones en su mansión de Navacerrada donde una selecta concurrencia conversábamos de toros y teatro. Y algunos, en grupo aparte,  de finanzas y poder. Cómo administrara  los eres de las trabajadoras de Coca Cola  lo adivino  por las protestas de las trabajadoras, pero Juan  José Litrán se negó a hablar siempre de ello, argumentando que no era de su negociado. El negociado generoso de Litrán era  el premio Valle Inclán,  hasta que llegó la Fundación Divinas Palabras y la generosidad de Enrique Cornejo.
Fundándome en esta estrecha relación de su padre Jose Maria de Quinto   con Alfonso Sastre le informé  no hace demasiado tiempo que Hiru, la editorial de Evita Sastre Forest y Alfonso amenazaba quiebra y buscaba no donantes sino “socios inversores a beneficios”; dio la callada por repuesta, lo cual dadas las circunstancias, fue un respiro para Evita; pese a que Marcos de quien se declaraba amigo de infancia, era de  Juan, el baluarte filial de Alfonso, Marcos me invitó en Segovia a su boda  con una soprano maravillosa que nos había cantado a los postres en el Real semanas antes y se interesó por cómo personas tan dispares, cimi Marcos y yo,  nos habíamos conocido.  En tiempos Marcos me había dicho ser conocedor de los poetas beat, menos del español  Carlos Oroza y le propuse que siendo él hombre  de tantos posibles,  produjera, una adaptación teatral de Howl, de Ginsberg, el más grande; alcohólico, drogadicto que en Aullido gritaba,  “he conocido los mayores cerebros de mi generación destruidos por la droga y el alcohol”.   También dio la callada por respuesta. Me invitó a su boda en Segovia con la maravillosa soprano y por iniciativa de ella,   a la que consejado por Ana, mi santa que diría Umbral no asistí. La teoría de Ana Merino,  sagacidad de periodista con 30 años  en la maldita  televisión española, la avisó de que debíamos renunciar a la boda  nada más recibir la invitación. Dada nuestra capacidad económica, y la dacha de Colmenar, honrosas pero lejos del imperio d Marcos, estábamos  inhabilitados para un regalo adecuado a la  alcurnia de los invitados. Mi intención era obsequiarle uno de nuestros mejores cuadros de nuestra pinacoteca de 150,  con los que me habían compensado los pintores cuando les escribía un texto para un libro o el catálogo de una exposición. A los pintores siempre les ha gustado la prosa de los poetas, dcen que nadie entiende la pintura como ello. 
 Marcos de Quinto no tardó en empezar a poner tuits grotescos sobre sus andanzas en New York, la marca de vino y las viandas que consumía, cerca de algún museo celebérrimo, deseoso de abrirle sus puertas cuando acabara de comer. No faltaban  sofisticadas  y sinuosos guiños a sus aventuras de motero por el Sahara y la belleza traicionera de sus dunas; mientras,  Marcos se lamentaba de la suerte de los desfavorecidos que nos asfixiábamos en Madrid con los gases y los humos de los tubos de escape de  coches y camiones envenenados. Las motos, coches y camiones que competían hasta Dakar, desde París, tenían los gases perfumados y sólo temían  las tormentas de arena. Una minucia comparada con  la entrada en Dakar, donde jóvenes canéforas  les coronaran con el mirto y el acanto. Ignoro si esa circunstancia de mirtos y canéforas  la vivió alguna vez Marcos. Me cabrearon un día sus alardes inocentes  y seguro que sin mala intención, y  exclamé,  “¡ay si tu padre levantara  la cabeza!”. Y me contestó ufano: "mi padre estaría orgulloso de mí".
 A veces me he preguntado si  esos gestos   no son cosas de nuevo rico, de inseguridad intelectual que no sea prestada. Nunca he asistido a la tribuna de invitados de periodistas al congreso. En parte,  miedo al tricornio de   Tejero o pánico  al caballo de Pavía. Pero no descarto la posibilidad de escuchar a Marcos de Quinto un dia. No desentonará del  PP  cavernícola  ni con los paletos de Ciudadanos o con los cromañones de Vox. A ver.