jueves, 27 de junio de 2024

 HOGUERAS DE SAN JUAN, YA CENIZAS

 (Fragmento . de  mis MEMORIAS; inéditas)

 Han transcurrido la noche de San Juan y el dia de San Juan, magia e iluminaciones, las hogueras que queman todo lo viejo, los viejos cachivaches inservibles, los  viejos pensamientos y rencores  con sus hogueras, sus fuegos, sus iluminaciones,. Y no ha pasado nada que merezca la pena y de lo cual yo me haya enterado. Colmenar Viejo es Madrid a muchos efectos .En la Sierra  Madrileña , Colmenar Viejo,   donde habito hace tiempo, camino de Miraflores, donde le gustaba veranear a Vicente Aleixadre, y donde han hecho de su vieja casa un museo y un santuario, no ha pasado nada.  Ni hogueras, ni muebles viejos y carcomidos ardiendo Nada de nada. Las manos de hierro en guantes de seda de mis fisioterapeutas, María Jesus y Maria Hernández, también han descansado, es un decir. Han cesado en su trabajo diario de torturadoras, que yo creo es la vocación de toda fisioterapeuta. Para mí, María Jesús y María,  son ángeles benéficos y a María algunos pacientes le dicen "manos de hierro en guantes de terciopelo".. María Jesús me habla de sus hijos,  que a Juanito le gustan los toros y quiere ser cronista taurino, que la hija Mari, creo que se llama Mari, apunta a más altos vuelos empresariales. 

Mi recuerdo de San Juan se remonta, ya con un vuelo bajo carente de emociones, a  Barcelona, allá por los años sesenta  del pasado siglo XX. Aquello sí era una fiesta. Pura magia.  En la noche de San Juan, siempre me enamoraba en Barcelona. Ahora....ahora  sé que  "los viejos no deben enamorarse " como escribió un gallego genial, Castelao,  creo. Luego, a las pocas horas, me desenamoraba, pero la proeza, y el fracaso, ya estaban hechos. Después apareció Ana, el hada que me fascinó y hasta hoy. Como dice la canción..."llegó el comandante y mandó parar".

 Aquí, en la Metrópoli, el dia de San Juan tenía en tiempos un significado muy concreto para Ana y para mí. Celebrar el cumpleaños de Juan Manuel Caneja ,  pintor de culto, carcelario en Ocaña. nacido en POzo de Urama, recriado en Palencia donde además de la Fundación, tiene una placa en la Calle Mayor, "aquí vivió....            

 La noche de San Juan, él e Isabel Fernández Almansa, su mujer,  venían a cenar a casa.,calle Enrique Larrreta donde entonces vivíamos. Juan Manuel traía, envuelto en las hojas del diario ABC, un minicuadro como regalo. Conservamos auténticas joyas que irán, probablemente, a la Fundación Caneja de Palencia. Junto a los dos retratos de Isabel, uno de Javier Clavo , de cuerpo entero, y otro del escultor zamorano LOBO,  una cabeza que le pintó en el exilio de París, que Ana propietaria de los mismos por cuestión testamentaria,  ha donado gratuitamente a la Fundación.  Isabel también pintaba, una pintura naif, muy primaria, muy elemental. Exponía en Orfila y lo vendía todo. Vendía más que su marido, ya absolutamente reconocido como el pintor genial de los campos de Castilla. Pintado por Isabel en acrílico,  conservamos un retrato, más que aproximado caricaturesco y satírico de Franco y   el Píncipe Juan Carlos  jugando al golf.  Isabel había sido en su juventud prebélica, modelo de Balenciaga. Un bellezón que se enamoró Caneja, silencioso hasta la extenuación y vestido de pana. Durante un  tiempo sobrevivieron gracias a la ayuda de Gloria, su hermana, telefonista en una gran empresa. Y muy generosa.Gloria  jamás logró entender a Isabel y....todavía menos a Juan Manuel Y todavía menos, su pinura.

martes, 18 de junio de 2024

Dos palentinos universales. In memoriam

Lorenzo Rodríguez Durántez y Pedro Giraldo

Tardíamente, aunque mejor hubiera sido que no me llegara nunca, me llega la noticia del fallecimiento de Lorenzo Rodríguez Durántez, nacido en Riveros de la Cueza, pueblo al que tengo en gran aprecio porque en él nació mi padre, el señor Francisco Villán y porque a Riveros llevaba mi madre, la señora, señá en la jerga popular, Rosario la función de teatro que cada año montaba con los mozos y los niños del pueblo. Mi madre era una campesina ilustrada que leía muy bien y por eso, cuando alguien la iba a palmar, los vecinos la llamaban para que leyera al moribundo la Recomendación del alma, texto arcaico que no he vuelto a encontrar por ninguna parte, a pesar de mis pesquisas.  En las comedias de mi madre, yo una vez hice de San Tarsicio, el niño martirizado por los romanos, que llevaba la santa comunión a los cristianos escondidos en las catacumbas, me parece, o algo así.  De romanos hacía la chavalería de la escuela que, aprovechando la ocasión, me daban una buena tunda pues muchos me tenían tirria porque era el primero de la clase de doña Gloria, una  maestra ejemplar que me preparó para el ingreso en el Seminario, cuando los curas me echaron el ojo.

Pero volvamos a Lorenzo, político de alto nivel en la Administración del Estado, o como él prefería, “servidor de la ciudadanía”. En tiempos de Maricastaña, los pueblos tenían, su tonto, el tonto el pueblo. Después los pueblos empezaron a evolucionar y, en vez de tonto, necesitaron un sabio, el sabio del pueblo, ese sabio ilustre         que no reniega de la aldea.  Se va o se queda, pero siempre enraizado. Por ejemplo Arturo Gil, autodidacta, en Villoldo, es el sabio que se queda, yo le llamo el Séneca de Villoldo, recordando la sabiduría popular el Séneca que lo sabía todo, de don José María Pemán en la tele. 

Traté mucho a Lorenzo Rodriguez Durantez cuando lo eligieron presidente de la Casa Regional de Palencia en Madrid, cargo que proporcionaba más quebraderos de cabeza  que prebendas, y ayudado por otro palentino de raíz, Mariano Blanco, secretario de la Casa, creó los premios Jorge Manrique, de poesía y narrativa,  para menores de 20 años, si mal no recuerdo. Lorenzo,  la Casa de Palencia, patrocinó mi libro Palencia, paisajes con figura, una serie de entrevistas y reportajes con palentinos universales, 21 en total, que creo, sin  falsa humildad, es de lo mejor que se ha escrito sobre Palencia, lo que mejor la define geográfica  y culturalmente. En esa serie falta Girón de Velasco, natural de Herrera de Pisuerga, o de Carrión de los Condes, no sé, el ministro social de Franco, el llamado león de Fuengirola, que se negó a participar en “el libro de un rojo, “sé quién es usted, pues estoy bien informado”. También falta,  por voluntad propia, Santiago Amón, un palentino de Baracaldo. Amón lamentó siempre su ausencia, por voluntad propia, aunque nunca  me explicara por qué, pues yo lo había invitado. Santiago Amón era un renacentista que,  como Picco dela Mirándola, podía discutir de omne re scibili et quacumque alia. Es decir, de todo lo que se puede saber y de todo lo demás.

Pedro Giraldo, torero palentino. Un buen tercero.

     Pedro Giraldo ha muerto a los 77 a los de edad. Le falló el corazón, desgastado acaso, de tanto haberlo puesto delante de los toros  en su capote. Fue precoz en todo, hasta en su muerte. Novillero triunfante, tomó la alternativa, muy celebrada por la crítica más solvente y rigurosa, como José Luis Suárez Guanes, por ejemplo; Guanes  un maestro  al que los amigos llamábamos el Gordito, circunstancia que José Luis cultivaba con entusiasmo hartándose  de helados. Pedro Giraldo, iba para torero de Puerta Grande, pero cuando los contratos empezaron a mermar, decidió pasarse  a los palos. Fue un excelente tercero; eficaz parando al toro, enseñándoselo al matador, sin buscar aplausos. Muriel Feiner, su viuda, cuya imagen por el callejón de las plazas de toros, armada de su cámara, se nos ha hecho emblemática a todos los aficionados, vino a España a hacer una tesis de no sé qué. Y conoció los toros y conoció a Pedro Giraldo. Y aquí se quedó per saecula saeculorun. Para ella, condolencias. Para Pedro, la eternidad torera.


domingo, 16 de junio de 2024

 Aganzo


Poema villamediánico a Carlos Aganzo.

por su libro Don de la insolencia

   Aganzo paladín de un pendenciero

caballista gentil y enamorado

 de una reina y por ella bienamado

 Juan de Tassis, poeta y altanero


Un rey, Felipe el Cuarto, putañero, 

caprichoso, voluble, ensimismado,

mal rey, tibia persona, emputecido


Felipe el Cuarto, y en cuernos el primero,

sujeto a tercerías y  perdido

de palacio a burdel enfebrecido.


Estrambote

   Este libro, este Don de la insolencia, 

es un lujo de texto y de apariencia,

una joya, un primor, una querencia

de belleza total y gracia plena;

fulgor, pasión,dolor  e inteligencia, 

de un reñidor  vencido por la pena