martes, 23 de enero de 2018

CARMEN MACHI, MONJA Y ZORRA



Vuelvo a los retratos al pastel o a punta seca, sección por la que está pasando lo mejor de la farándula española.

 Carmen  Machi es una actriz en la que me ha costado entrar y aún no sé por qué, pues tiene todas las condiciones que me encandilan en una comedianta: técnica, virtuosismo, capacidad sensorial. No es una estrella, o quizá ya sí, tras su Creonte de Antígona y la monja de La autora de las Meninas;  pisa el escenario con una autoridad suprema. No me gustó en una obra que gustó a todo el mundo, Historia de una zorra, Helena de Troya. Para la historia o para la mitología, eso ha sido la Bella Helena, una zorra enamorada hasta los túetanos de Paris, capaz de abandonarlo todo por seguir impulso de la pasión.

 La reivindicación propia se anulaba a sí misma por el estado de deterioro moral y físico del personaje Me turba ver a una mujer envejecida y degradada,sobre todo si ha sido la mujer más bella del mundo, hija de Zeus y de Leda. No considero a Carmen Machi la mujer más bella del mundo, aunque no exista la mujer más bella del mundo; pero hay aproximaciones entre las que Machi tampoco se encuentra. Planteamiento estético del crítico, más que discutible, pues toda gran actriz es capaz de crear y recrear una nueva realidad. Por lo tanto, reconozco que al considerarla desde el esteticismo, me equivoqué. Se lo conté un dia a la Machi, en Almagro  mientras tomábamos un piscolabis esperando a Elejalde y me dijo que podía  compartir  en parte  mi opinión.
 Cuando me ve en el  fallo del Premio Valle Inclán, a punto de consumarse,  o en cualquier otro evento teatral me dice ¡hola, jefe! Y yo le contesto, ¡hola, jefa! . Ignoro de qué cosa podamos ser jefes con tanta certeza, pero hay de por medio una jefatura, eso seguro. Al menos,  eso da por hecho Israel Elejalde, actor en el cual yo tengo una confianza sín límites.  Por el momento yo la considero, en orden a jerarquía establecida por mi criterio y ajena a su voluntad,  la gran jefa de las actrices española, o sea la primera.
Yo creo que los verdaderos jefes de este tinglado de la vieja farsa, son Ernesto Caballero, Miguel del Arco, Juan Mayorga; y en otro ámbito teatral, pero igualmente legítimo, Arturo Fernandez, Chatín al que le debo un retrato a punta seca porque de vez en cuando me invita a angulas y hablamos de Paco Umbral y Paco Rabal, deidades de nuestra devoción. Arturo sigue siendo el gran jefe de la alta comedia y el de los llenos absolutos.

 Después de ver a Carmen Machi hace dos semanas en la monja copìsta del museo del Prado de La autora de las Meninas,   ya no me cabe la menor duda, es la primera. Me fascinó en La tortuga de Darwin, y no me gustó  en Historia de una zorra,  que entusiasmó a todo el mundo, aunque ese todo el mundo no captara la segunda intención, la postverdad que se dice ahora, del texto de Del Arco. En Helena, la bellísima zorra, yo necesitaba ver una mujer bella y Carmen Machi no es una mujer guapa. No podía quitarme de la cabeza, por ejemplo, la vieja memorable de La tortuga. Y ante esa devastación de dos identidades antagónicas, a mí la imagen de una mujer  capaz de incendiar el mundo con una guerra deastadora de Troya no me cuadraba. La Guerra de Troya no fue  un encoñamiento de París y Helena, fue un guerra comercial y política como todas las guerras.

jueves, 11 de enero de 2018

VIGENCIA SUPERVIVIENTE KIT EL MURO

El kit poético de Robert MURO
Hombre de teatro esencialmente, Robert   idea cada año  un Kit con el cual  ayuda a la supervivencia espiritual de la gente. Son malos tiempos para la lírica, pero aún asi ese kit, ese cuadernillo es una joya literaria, una antología de textos poéticos que se está convirtiendo en joya de coleccionistas.. Busquemos nosotros la mantenencia y el condumio diario, que el kit de Robert, hará todo lo demás. Es un privilegio que este año haya seleccionado un poema mio que me vuelve a la juventud y me coloca, por decisión harto generosa, en una lista de 100 autores eminentes.  Y es un privilegio figurar al lado de María del Mar Bonet o Alfonso Sastre o Nicanor Parra, Walter Benjamín, Agustín Millares, los Goytisolo, Paloma Pedrero… Reproduzco el mio, texto de mi libro menos torrencial y en cierta medida más juanramoniano, salvando las infinitas distancias: “Se  vuelve a lo de siempre/a un  árbol/ a una casa/ a una sonrisa/ a un sonido primario que/ si no más/ seal al menos memoria,/ Se vuelve a un gesto/ que descifra solsticios en penumbra./ Perfil de la niñez; /tiempo, el único/ que nunca fuera / tiempo sin voz, perdido tiempo”.Un poema de Luis del Val, el maldito de los últimos días. Los españoles necesitamos tener siempre un maldito, una barraca de feria para disparar la escopeta o un muñeco del pim pam pum. Repruebo esas palabras del periodista sobre travestis, putas y maricones. Como dicen los gitanos “todos tenemos una hora tonta”. A Luis del Val  le ha caído sobre sus coplas y sus ironías y sus sátiras un tormenta devastadora. Y lo que es peor, la ultraderecha clerical y fascista lo puede ha tomado como bandera. 
Repruebo sus palabras y repruebo las malas compañías de la COPE la emisora de los curas. Con igual convicción reproduzco aquí su poema, titulado con cierto don profético La inteligencia del derrotado, un texto  reciente de apenas tres meses: Afortunadamente los puentes no se construyen con enardecidas emociones, sino con cálculos de ingeniería. Por eso los puentes no se caen. Por eso las sociedades naufragan tan a menudo. El kit de supervivencia de Robert Muro es una pequeña obra maestra artesanal de literatura y poesía; y una empresa solidaria. Los beneficios de su venta se dedican a la Ong  de apoyo al Tercer Mundo, Asociación de escritores solidarios 5 palabras. De Walter Benjamin reproduzco su Experiencia: “nuestra lucha por la responsabilidad se desarrolla contra un enmascarado. La máscara del adulto se llama experiencia. Pero la experiencia es muy difícil, dice Celso Emilio Ferreiro, “tan difícil ou mais que resolver un crucigrama. Adeprender a vida é moi difícil i ademáis cansa”.  Para no cansarse sirva de báculo este kit, este centenar de poetas que iluminan las con sus versos las tinieblas.


jueves, 4 de enero de 2018

REYES DEL TEATRO. LO MEJOR DE 2017

13 obras magistrales. Madrid Capital del teatro


Sin orden de preferencia y con más ausencias de las deseadas,  me han llamado la atención  en 2017: 

Ensayo. Lección actoral,  Elejalde, Fernanda Orazi, Jesus  María Noguero, María Morales.  Kamikaze

Tio Vania y Rígola. Escenas de la vida. Inconveniente, sólo 60 espectadores.  Teatros del Canal. 70 minutos cara a cara con Irene Escolar, Luis Bermejo, Ramón Cunill y Ariadna, es cosa  fuerte

 Crimen y telón.- Ron Lalá.  El teatro  nunca morirá. Tiemblen de miedo a la vez que se parten de risa

Ostia.  Sergio y Roxana Blanco. Terrible evocación Pasolini; crimen político . Pavón Kamikaze

 Billy Elliot. El gran musical, años después. Y Natalia Millán en plenitud. Nuevo Alcalá

La ternura. Alfredo Sanzol. Lo más alabado por crítica y público.  

Simkansen. María Pastor. Antología de una vida  fecunda en  La Guindalera

Dos entremeses de Cervantes. Ernesto Arias.  Una joya, pura orfebrería teatral. 

Ifhigenia en Vallekas. Hervás en estado puro. Sin ella,  Ifigenia   sería  nada. Tendencia encasillarse en monólogos.  Los Gondra lo mejor no fue Ainara, sino Garbiñe monólogo.

La dama duende. Marta Poveda por encima de todo. Y Nuria Gallardo. 

24 horas en la vida de una mujer. Zweig y la pulsión del suicidio. Silvia Marsó, una aristócrata cincuentona;  noche de fornicación y amor.

Extinta poética. Eusebio Calonge. Poética dramática, La Zaranda esencial 


Festen. Lo mejor de Magüi Mira como directora.