viernes, 20 de julio de 2018

RAJOY Y EL ENIGMA DE LA ALFARERA PRODIGIOSA.


La alfarera se va y se lleva  sus enigmas.
 Vuelve al misterio de la Esfinge. Por eso me decido a contar lo de Rajoy y ella.  Hay una conexión  entre la Alfarera Prodigiosa y Mariano Rajoy que a muchos sorprenderá.  Conocí a la Alfarera  acaso cuando más necesitaba reorganizar una vida que detestaba no sé por qué razones. Las sé pero no  voy a contarlas. Ahora desaparece de mi vida y yo de la suya. Nunca fue una relación  de amor, sino de complicidades y piedad. Ni la alfarera ni yo tenemos un sentido estricto de la fidelidad. Cuando nos aburre un amante lo dejamos. Sólo se alarmó una vez cuando, en pleno fervor  partisano  por mi parte, tras haber visto en Olmedo un combativo Goldoni, le mandé la canción Bella Ciao de la Resistencia antinazi: creyó que era un adiós definitivo. Y tardó tres días, me dijo, en abrir el correo. Ni me lo creí entonces ni me lo creo ahora.
Hubo complicidades y secretos que unen más que el amor: “nunca escribirás ni dirás nada que dañe mi imagen de mujer. Hacemos un pacto ¿vale?. Habla antes conmigo”. Nada escribí,  mas por mi parte no había pacto sino lealtad: de artista a artista, de visionario a visionaria. La Alfarera tenía un punto sáfico inexpugnable. Si en algún momento tuvo trato con hombres,   debió de resultarle vomitivo. La vida de la Alfarera trascendía de su alfar. A través de ella llegué a una conclusión general sobre las mujeres: abusada de hombres, ultrajada, la salida mas digna para una mujer es la pureza y la dulzura sáficas.
Después  de tantas complicidades y secretos,   nuestra razón sentimental  había languidecido   hace tiempo. Ambos habíamos desaparecido de nuestras órbitas astrales: otras amantes y amadores o amadoras. Un tiempo, además de la alfarería, le atrajo la escritura pero creo que fue un impulso pasajero que pasó pronto. Una poética, autobiográfica que le dolía. Para mí, ella era ella y sus máscaras geniales. “Eres la mujer de las mil caras y las mil máscaras”, le dije una vez como elogio. Y se sintió herida.
La traigo  a colación  de Mariano Rajoy, así como suena. Hace mucho tiempo, poco antes de encontrar  camino de las Islas Polinesias, me puso uno de sus correos metafóricos  y divertidos  mientras esperaba un vuelo de enlace:  “estoy más en el aire que Rajoy”. Por entonces la vida política de Rajoy, es cierto, estaba pendiente de un hilo. Peor que ahora,  que ha cortado todos sus hilos y vuelve a ser registrador de la propiedad aquí en Colmenar donde habito y tengo una propiedad en regla. A lo mejor mientras tomamos un vino, no sé si le gusta el vino a Rajoy, le cuento la anécdota por si quiere ponerle un poco de romanticismo al registro de  esta mi propiedad, ya registrada y en regla  que los envidiosos llaman finca.
La Alfarera prodigiosa era bella, y es terrible que me asalte el verbo en tiempo pasado, es muy bella quiero decir.  ¿Por qué razón los tiempos verbales responden a una distinta apreciación de la belleza?  Como la mirada, como los ojos. Tratando de forzar un encuentro que la alfarera aplazaba, sin motivos  razonables, le escribí una vez “estoy perdiendo tu mirada, necesito verte”. Y me contestó, pierdes mi mirada porque ya no recuerdas el pulso de mi corazón. Yo creo que la alfarera había llegado a detestar su belleza y que esta le había traido más sinsabores que gozos. Ahora, redimida de todo,  la usa como venganza. “Solo escribirás de mi cosas bellas y si  te cuentan infundios,  habla antes conmigo.”
El otro día a modo de despedida, o así lo interpreté yo,  me permitió acceder a la intimidad de su taller. Desnuda y sagrada, se tendió sobre un lecho de barro donde imprimió la incandescente voluptuosidad de su cuerpo; hizo un molde y se modeló a sí misma con asombrosa perfección. Guardo esa escultura que me regaló, aunque quizá sea mejor destruirla para no alimentar melancolías. Nunca, ni siquiera en sus momentos de máximo esplendor un poco canalla, la ví tan bella.
Nota a pie de página que recibiré no tardando mucho. O conozco poco a la Alfarera prodigiosa: “Pese a todo,  te tendré informado de mis exposiciones. Me gusta tu poesía, puede que sea lo único que me gusta de tí”.   No me negarán ustedes que la historia es hermosa; hermosa y enigmática. Nunca ninguna mujer me regaló una historia igual.

martes, 26 de junio de 2018

ANA MATO/VILLAN SONETOS.


De cómo la peste del Évola agravó la peste
Política de Ana Mato).
 Ministra en sanidad y en medicina
Ana se llama  y se apellida Mato
Y  es turbador   que en su maleta y hato
Guarde tanto rencor  y tanta inquina.
Rumiando su venganza peregrina.
La peste le alcanzó de ébola ingrato.
Siempre en la duda de si curo o mato,
Y siendo humana se creyó divina.

No hubo cónyuge fiel  más maltratada. 
Y de las fechorías del marido
Sepúlveda,  pagó perjurio y pato,
Jurándose inocente y calumniada
Nunca dio por injusto o por perdido
el Jaguar y el lujoso economato.

XLVIII.
(De cómo Ana Mato perdió poder e impunidad).
Del ébola Ana Mato no es culpable
Pero es peste y es plaga la Ana Mato.
Siendo necesidad  salió barato
Su cese celebrado  y encomiable.
Su conducta no  fue disimulable
Por arte de Rajoy y su  mandato,
 Que le llenó de afectos el maltrato
Público, justiciero e implacable.

No  es equivocación, que es gatuperio
Tanta  mentira y tanto desacato,
Tan grande impunidad y destemplanza.
Razonado y veraz el vituperio
 De la gente, ante tal gasto y boato
Y perdió impunidad y gobernanza.


sábado, 23 de junio de 2018

ELOY ARENAS, LA INTELIGENCIA DEL HUMOR


Retrato y Entiendeme tu a mí
Recobro la sección Retrato a punta de seca de los mejores cómicos, (cómicos y comicantas) en sentido genérico. Unos me salieron al pastel. Sólo a mí mismo me dediqué Retrato al vitriolo.  Eloy Arenas podría entrar y entra también como humorista, cómico en sentido estricto. Pero viene como intelectual de la comicidad, algo raro, que suscita tanto la sonrisa como la carcajada. Es un gran actor y probablemente como tal,   la gente lo identifica más  con Burundanga, de Jordi Galcerán, que anticipó y profetizó el “final de una banda”, como así ha sido, Eta: aunque las víctimas de sus pistolas no dan, como es su derecho, las cuentas por saldadas. Las víctimas no  admiten la impunidad. Queda mucha tela por cortar.
 Dias antes de su muerte había jugado en Madrid una partida de mus de compañero con el diputado Gregorio Ordóñez del PP, aunque ideológicamente me encuentre en las antípodas de dicha formación. Ordóñez se reveló como un musolari de primera y como un conversador y analista político de ideas claras aunque algunas pudieran ser discutibles. Paco Apaolaza, escritor, comentarista taurino de la cadena del Ya o algo así, no sabía jugar al mus a pesar de ser de Donosti y se dedicó a servir las copas.
 La muerte de Yoyes, también conmovió a muchos, por lo que entraña de traición y fanatismo y deslealtad de su  pareja sentimental, el siniestro Pakito que la “ejecuto” en plena calle. La  mítica Yoyes había decidido  abandonar la organización. Esa fue la verdadera traición, la del crimen de Pakito. Pero vayamos a los motivos estrictos que explican la presencia de Eloy Arenas, padre de Eloy Azorín al que cito, por excelente actor, y   porque  Arenas no me perdonaría que no lo hiciese.
Tengo a Eloy Aenas  por muy buen actor. Ha  recuperado en el Lara una obra de hace muchos años que se titula Entiéndeme tú a mí. Para romperse risa. Confío en él. Se parece a Trotsky y en  mi  próxima obra, dirección y escenografía David de Loayza, si logro terminarla, Dialogo entre Frida Khalo y León Trotsky, le he ofrecido el papel del revolucionario. Germán Torres “mi”  reciente Camus con Sabela Hermida de María Casares, puede hacer un doblete siniestro, las sombras maléficas de Stalin y Ramón Mercader y su piolet. Frida Khalo la hará,  si está disponible, Sara Moraleda que cuando va a México me manda fotos ante la casa de Frida, caracterizada de la gran poeta, pintora, revolucionaria y folladora. Así combatía Khalo su eterno dolor físico. Y el dolor del alma por las traiciones de su hermana y Diego Rivera. Hay más cosas de Eloy Arenas, pero mientras tanto vayan a ver Entiéndeme tú a mí, si aún están a tiempo.
Arenas, está convencido de que la terapia contra el dolor es el humor. Aunque nació en un pueblo que se llama Dolores o precisamente por eso. El humor y el amor. Moraleda (primera candidata a Fridha) también. Hará Frida si llegamos  a escribirlo.   De ahí que si ella no puede me sugiera actrices que pudieran interpretar a  Frida. A mí también se me ocurren tres, por lo menos, que no se sentirían plato de segunda mano, sobre todo si retoco el guión.  No se parecen a Frida Khalo, pero tienen mucho talento de actrices.
Con Eloy Arenas tengo muchas cosas en común. Nuestras madres, por ejemplo. La suya dirigía comedias y la mía, la señá Rosario, también Mi madre me daba los mejores papeles, San Tarsicio por ejemplo, y hospedaba en nuestra taberna a los cómicos de la legua de los que aprendíamos todos. Por eso una actriz que admiro mucho, hoy en la cumbre, me dice de vez en cuando: “tu estética no es de barrio,como la mia, es de pueblo”.

sábado, 16 de junio de 2018

PEDRO SANCHEZ y MAXIM HUERTAS, EL EFIMERO


La desdichada aventura de Maxim Huertas.
La impostura  y la zafiedad del más efimero Ministro de Cultura  de todos los tiempos, Maxim Huertas condicionan hoy este blog. Otra vez la  política me aleja de  La alfarera prodigiosa cuyo retorno me pide insistentemente  María Diaz y también Borja Ortiz de Gondra, candidato a los inminente Premios Max, por una de las obras cumbres de la temporada, Los Gondra. Las últimas noticias que tuve de la alfarera, hace tiempo, eran puro sarcasmo: “estoy más en el aire que    Mariano Rajoy". Profecía cumplida.. Rajoy vuelve a registrador de la la propiedad y piensa que quizá no debiera haber salido de ahí.  Borja debe de andar enredado en una segunda parte de la historia vasca de su familia. La necesidad de una continuación era obvia y Borja que, además de autor, se reveló como un excelente actor no creo que deje pasar esta oportunidad. Una candidatura sólida a los Max,, aunque en este país nunca se sabe.  Uno de los momentos que considero para una antología del teatro es el poema, el recuerdo de Garbiñe (María Hervás), monólogo de amor para  su marido asesinado. La Hervás continúa parapetada en el baluarte inexpugnable de su Ifhigenia en Vallecas y en  Las crónicas de Peter Sanchidrian (José Padilla)  en el Ambigú del Pavón.   De cualquier forma, se acabó la historia de alguien que Borja,, próximo Max seguramente el dia 18, consideró equivocadamente un ser real y no un producto de mi fantasía.  
El tema, pues, obligado de esta entrega  ha de ser necesariamente Pedro  Sánchez y su protegido Maxim Huerta al que el otro dia en el María Guerrero lo tuve sentado detrás de mí. Yo notaba extrañas vibraciones, pero juro que no lo gafé ni ejercí sobre él ningún conjuro maléfico. Esos los guardo para el incompetente Albert Rivera y para la atribulada Inés Arrimadas que no levantan cabeza.   Pedro Sánchez no es obviamente Javier Solana y se está revelando con el holograma bipolar que algunos sospechábamos. Acabar con Rajoy ha sido algo sustancialmente positivo. Pero no todos los males de España se esencializan en Rajoy. Si así fuera, la gobernanza de este país llamado España sería coser y cantar. Su nivel intelectual y político queda en entredicho tras el asunto Maxim Huertas, que no es solamente un asunto escatológico con derivaciones políticas, sino una cuestión de estética.
 He aquí una antigua perla literaria del hoy amortajado políticamente, Huertas: “las mujeres, con el agua de lavarse el potorro deben fregar el suelo. Hacerlo al revés podría ser perjudicial”.  Y esas indelicadezas  en un Ministerio de Cultura del que ha disfrutado entre insultos y descalificaciones durante una semana Huertas el Breve,  no quedan bien. Aparte de otros desajustes  fiscales que también emborronan su currículo. De acuerdo que no todos ministros de Cultura han de ser como Jorge Semprún brillantísimo escritor y huésped de campos de concentración, que Javier Solana se trajo de Francia para enderezar el rumbo de la Cultura española.
 Ahí termina la cuestión de la jauría contra él, que el efímero Maxim ha tratado de escenificar soezmente. Sánchez ha rectificado concluyendo por donde debía haber empezado: poniendo en el Ministerio a José Guirao.  La bipolaridad de Sánchez se manifiesta fundamentalmente en  que ha pasado del eslabón perdido que representaba Maxim Huerta, a la esencial modernidad clásica de José Guirao, algo más que un simple gestor cultural como se le ha presentado. 
No le gustan los toros, pero le supongo  capaz de diferenciar entre los gustos personales y la realidad social que termina por imponerse. La bipolaridad de Sánchez; o la hora tonta que dicen los gitanos que tenemos todos. Sánchez, un ser dominado por una extraña esquizofrenia política,  que no le invalida para dirigir el Partido Socialista, pero  pone en  cuestión su capacidad para dirigir un país caníbal, un país por el que  aún vaga errante la sombra de Caín. De momento ha puesto distancias acaso insalvables con Podemos que le ayudó en la cuestión de la moción de censura. Se ha recluido en la Moncloa como si esta fuese el jardín de Melibea y parece ser que aún no ha pisado el Congreso…No sé, no sé…Mis noticias son de radio Macuto, que no siempre considero  fiables.

martes, 5 de junio de 2018

AZNAR Y EL BAILE DE LOS ZOMBIES


Oh tempora, oh mores
A José Maria Aznar lo detestan hasta en el partido que fundó. Vendrán  tiempos pasados que nos harán añorar tiempos  venideros. No es  el enigma de la esfinge, mediten un poco. Yo saludo a Pedro Sánchez, salutem pluriman tibi. Le ha tocado un destino regenerador, un destino de mesías y ese destino suele ser la cruz. Y en el huerto de Melibea puede hallarse alguna víbora ponzoñosa escondida. Para colmo Aznar,  prepara el carcaj y sus dardos que no son, precisamente, las flechas del amor. Aznar y su grandísima capacidad de rencor. No es lo mismo tener enfrente la derechona de Rajoy que la derecha extrema del PP. Usted, señor Aznar, ha hecho méritos suficientes para que este país llamado España no le otorgue ni un voto, pero tendrá su cosecha, no lo dudo si se decide a ser el portaestandarte del PP más rancio. Cadáver político ya Mariano Rajoy, Aznar lo volverá a meter en la fosa.. Y acaso reorganice usted, como dice, el Centro Derecha….No, a usted no le gusta jugar medio volante…Le van  los extremos; de la banda derecha por supuesto..Centrar e ir a rematar su propio centro. Oh tempora o mores. A Aznar no lo quieren  ni en su partido.

PIMENTA Y ÁLVARO TATO: EL BANQUETE


El Banquete  de Pimenta y Alvaro Tato
Sobre textos clásicos universales. Dirección, Catherine Marnas y Helena Pimenta. Dramaturgia, Alvaro Tato.  Escenografía, Carlos Calvo. Vestuario, Carlos Calvo y Mónica Teijeiro. Iluminación, Enrique Chueca. Reparto; Lola Baldrich, Pablo Béjar, Jimmy Castro, Gonzalo de Castro, Aleix Melé, Manuela Velasco. Escenario, Teatro la Comedia.
Hay en el montaje de El banquete lo que pudiéramos llamar una revolución formal y espacial, pero en el fondo lo que importa es la palabra que es la que vertebra el espectáculo. Los gestos claves de la tragedia, como ese Edipo ciego de Gonzalo de Castro buscando la explicación de su destino. O de la comedia con frecuencia. De Helena Pimenta y Alvaro Tato se espera siempre la excelencia.  Y cuando no la encontramos se produce una melancólica decepción. 
Los textos clásicos a que alude el programa de mano son la Celestina, Edipo, don Quijote, Macbeth, La vida es sueño, El Avaro, La dama duende, Romeo y Julieta. El Banquete hace referencia al diálogo de Platón en el arranque y en la forma; en la celebración del vino y las disputas de amor; en la dialéctica inteligente y aguda a la que los comensales son invitados. Los actores, de la Joven Compañía unos, y figuras consagradas otros, reciben al público y lo acomodan en torno a una gran mesa en forma de rectángulo con amplio espacio entre medias.  Y el público disfruta del vino, del mosto o del agua y de la proximidad de los actores, lo cual siempre es motivo de gozo. Y se siente actor, que es algo a lo que siempre aspiramos los espectadores. Sentirse actor con Lola Baldrich es complicado pues es muy buena actriz; con Gonzalo de Castro, debilitado creo yo por su imagen televisiva de series, es más fácil. Relativamente. No hay que sentirse actor, hay que ser actor. Y la gente comparte con los intérpretes   esa sensación inefable e imposible de ocupar por derecho propio un sitio en el escenario. Por mucho que los planos entre público y espacio escénico se rompan, siempre aparecen dos niveles. La complicidad entre intérpretes y espectadores puede ser gozosa, pero resulta insuficiente. Siempre se impone la realidad del teatro, que es otra realidad necesariamente distinta, pero realidad, al fin y al cabo; como todas las convenciones.

martes, 29 de mayo de 2018

ESCAPARATE DE LIBRERÍA



Cuatro textos de ADE, Serie Literatura Dramática
Teatro sufragista. Edición, selección  y versión Verónica Pacheco Costa. La defensa del derecho al voto de las mujeres halló en el teatro una gran arma de propaganda política. El mensaje del teatro es muy directo. La sufragistas crearon compañías, desempeñaron puestos directivos, fueron actrices. Controlaron en suma todo el proceso de producción teatral. Este volumen presenta ocho obras teatrales de las  autoras más representativas de este movimiento. Aborda los problemas laborales de la mujer, sus posiciones políticas y sociales. Es la primera vez estos textos se vierten al español.
La cacatúa verde. Autor, Arthur Schnitzler. En una taberna de París llamada la cacatúa verde cómicos improvisan escenas de crímenes y delitos para diversión de los espectadores. El tabernero es un revolucionario que quisiera ver muertos a todos los aristócratas Es la víspera del 14 de julio de 1789, fecha en se tomó la Bastilla. Teatro dentro del teatro. Esta obra  es considerada la mejor de Schniztler y él la calificó de “farsa grotesca en un acto”. Decadente condición de la crepuscular sociedad de su época, en que ficción y verdad sangrienta se confunden.
El malentendido, El petimetre corregido.- Autor, Pierre C.C. de Marivaux. Edición y traducción  de Lydia Vázquez. Sólo el amor merece la pena y es él que nos llena de esperanza y nos protege de todos los malos. En El malentendido, la apariencia idéntica de dos hermanas confunde a su enamorado. En El petimetre corregido impulsará al protagonista a despojarse de sus formas afectadas. Dos comedias en las que el amor descubrirá lo mejor que llevamos dentro.
La hora del lince.- Los fabricantes de imágenes. Autor, Per Olov Enquist. Traducción y  Edición, Elda García-Posada . Per Olov Enquist es posiblemente el mejor escritor sueco vivo y estas dos obras son lo mejor de él.. Ade lo presenta en España por primera vez. La hora del lince  la escribió en 1988. En una crisis de alcoholismo: culpa, redención  y un protagonista autor de un crimen.   Los fabricantes de imágines fabula un encuentro entre Selma Lagerlof  y el cineasta Viktor Sjöström y la actriz Tora Teje. Ingmar Bergman la adaptó teelevisión.                                                                                                                                                                                                                                                                           

sábado, 26 de mayo de 2018

ANGÉLICA LIDDELL, BELLEZA Y VIOLENCIA


La picaresca y España
Malos tiempos para la lírica, sentenció Bertold Brecht. España es un país de pícaros y aquí nació la novela picaresca, espejo modélico de nuestra existencia. Pero  los pícaros, como Lázaro de Tormes y otros congéneres, tenían grandeza. Hoy los que aspiran a pícaros, son siervos del poder, un poder corrupto que usa la corrupción como forma institucional, como sistema de gobierno.  O sea que no son pícaros, sino ladrones; y la gobernanza del país está en manos de ladrones y racistas. Quién podría dedicarles una novela a Mariano Rajoy, Kim Torra, Pedro Sánchez, Puigdemont? Este país llamado España, y los aledaños que persisten en desgajarse, no es el patio de Monipodio, ni siquiera una casa de putas -sinónimo de desbarajuste y desorden- honorable institución que marcó la postguerra, cuando yo era un niño y estudiaba en un Seminario. Escritores como Jesús Pardo, Camilo José Cela y el propio Umbral han escrito mucho sobre ello. Con Pardo hice algunos viajes por los países del telón de acero. Como la embajada rumana en Madrid me había encargado una biografía de Ceaucescu que nunca escribí, Jesús Pardo compañero de viaje y yo nos dedicamos a estudiar historias de vampiros.
 Estos  tiempos de tribulación, me han quitado también las ganas de escribir sobre la Alfarera Prodigiosa que ignoro si sigue siendo alfarera y sigue siendo  prodigiosa. En realidad eso depende de mí que la inventé y le dí maravillosas formas que parecían torneadas por ella misma. Borja Ortiz de Gondra nunca se creyó que la alfarera fuese personaje de invención, sino real y tangible. Escribí bellas cosas de ella; pero los personajes inventados son volubles y cambiantes según juicio del autor. Sigo insistiendo que, como invención, la bella alfarera era un invento acabado, imposible de sacar de la realidad; el toque un poco canalla que le ponía en mis cartas era para añadirle enigmas.  Siempre hay rasgos, fantasías que uno toma de la realidad. Pero en síntesis, admirado Borja, la alfarera no fue más verdad  que tú no seas de Málaga, aunque los de Bilbao podeis nacer donde os de la gana.
A mí  lo que de verdad me gustaría hoy es estar en Kiev para cantarle el alirón al Real Madrid o escribir crónicas de fútbol.   Mario Gas me preguntó un dia de qué equipo era yo y le contesté que de cualquiera que ganase al Barcelona o al Real Madrid. En realidad soy de Bilbao, del Bilbao de Zarra y de Gainza.  Hoy no, hoy soy acérrimo del Real y hasta confío en que Ramos no haga de las suyas. Aún estamos buscando aquel balón de un penalti que mandó a la estratosfera sin posible retorno.

ÁNGELICA
Como el libro de Ángélica Liddell y el revuelo armado en los Teatros del Canal ya me  ha proporcionado tres noches de insomnio,  sé lo que haré esta tarde: siesta grande para no dormirme en el partido de Kiev. Con Angélica me reafirmo en algo en común:  la pasión por Teresa de Jesús. Y la pasión por los padres: ella siempre tiene cuentas que ajustar con ellos y yo solo  les guardo amor. Un poemario como Una costilla sobre la mesa, que empieza “Sostenme voy a caerme” puede llegar a ser un libro de cabecera. O no. Tampoco acepto ese contradios con que, después de haber escrito un libro así, se atreve a definir la poesía: “la ardiente necesidad de quedar mudo para siempre”. En fín, cosas de Angélica.




miércoles, 23 de mayo de 2018

TIEMPO DE DESTRUCCIÓN



Tiempo de destrucción

Autor, Luis Martín-Santos.  Versión, Eberhard Petschinka. Traducción, Ronald Brouwer. Dirección, Rafael Sánchez. Escenografía y vestuario, Ikerne Giménez. Iluminación, Carlos Marquerie. Reparto; Sergio Adillo, Lola Casamayor, Julio Cortázar, Roberto Mori, Lidia Otón, Fernando de Soto, Carmen Valverde. Escenario Cuatro
Luis Martín-Santos, novelista, reivindicado por el teatro, Tiempo de silencio,  en un ajustado montaje de Rafael Sánchez. Es un montaje herido y testimonial; hay en él toda la mugre de una España silenciada más que silenciosa; una muerte brutal tras un aborto clandestino, turbias complicidades en esa zona fronteriza entre el lumpen y el proletariado. El teatro y la literatura, cuando se abordan desde las entrañas de una razón convulsa y   raíces comunes, se trasvasan misteriosas influencias por encima de tiempos y de estéticas.
Rafael Sánchez afronta esta complejidad con mano firme. Por un lado la recreación de ese ambiente de chabolas y miseria con injertos surrealistas unas veces, sombríos casi siempre; confluencia de estéticas y de estilos bien unificados; y una interpretación global en la que todos, menos Sergio Adillo, el médico, doblan papeles. Unificar esa diversidad sin anular las individualidades era premisa irrevocable.  Sergio Adillo (don Pedro) es la conciencia de Tiempo de Silencio, trasunto o alter ego del autor, pudiera ser; protagonismo que a veces le pesa demasiado. Mención especial a una veterana, Lola Casamayor, la matriarca siempre espléndida, y a Lidia Otón plural y polifónica. Carmen Valverde parece tener asegurado su porvenir en el teatro español. Y la zafiedad de Julio Cortazar en Cartucho, la narratividad de Roberto Mori, el énfasis a veces sobreactuado de Fernando Soto, el Muecas, y más cosas que quizá olvide.
 Luces de Carlos Marquerie, vieja escuela de Rodrigo García y la Carnicería de Pradillo. Notable  tanto en la iluminación ambiental, en la que predomina el  color tierra de fondo, como en la exacta focalización sobre las escenas concretas, actores y sus movimientos.


domingo, 29 de abril de 2018

LA MANADA. CRÓNICA DE UNA BARBARIE


Elegía y canto por una mujer violada.
Yo no te canto a ti, mujer de sombra y sueño.
Canto tu rosa y tu perfume
Canto tu pelo  sucio, seguramente,
 tu desnudez manchada.
El dolor de tus muslos agraviados.

Mientras te violaban
Tu voluntad dormida
Anestesiada
Por cinco alientos fétidos.
Te canto
 despojada de espumas
y corales.
Y canto su inocencia humillada,
Manos como garfios
No para acariciarte,
sino para indagar  suciamente en tu
cueva de pétalo y rocío.

Aun pensaste quizá en un soplo de piedad
De aquellas bestias en Manada,
hasta que el terror paralizó
tu cuerpo
y ya todo fue noche
lado obscuro del tiempo
gruñidos de las fieras
penes  como cuchillos

Te llevaron hasta un portal obscuro
Te taparon la boca
Para que no gritaras
Te sobaron  te retrataron
Con tu propio móvil
Para más escarnio, mezclaron
Sangre y semen, lágrimas, las tuyas,
y babas, sus pestilentes babas
Tu lágrima salobre
Y su saliva de reptil y gusano.
 Te preguntaste acaso
 si aquello era una fiesta
un poco desmedida,
Pamplona  estaba en  fiestas
Eran los Sanfermines
gozo y jolgorio. Rios de vino
Pamplona era una fiesta de rosas y de vino
Blancos pantalones,
 faldas blancas y cortas
rojos pañuelos ,
seda en las mujeres
de dorada piel.
Fajas rojas ásperas o sedosas
Y tu mujer anónima
Tú solo llevabas tu soledad
Nocturna
sin uniformes blancos y rojos,
acaso un calimocho áspero y decente
para aplacar la sed
ganas de marcharte a casa
pues para ti no había
ni sedas
ni cavas ni champañas
ni siquiera una entrada
para tomarte una manzanilla
o un vino fino
al dia siguiente en el apartado
de la plaza de toros
donde los aficionados y los mozos
de punta en blanco
 con resaca y ojeras
calibran la dimensión de una cornada
de un toro cárdeno o colorado
que resopla y muge
en  corrales camino de chiqueros.
Nadie te invitaría a ver una corrida
Que es lo menos que puede hacerse
Con una chica
y entonar en la solanera con las peñas
El vals de Astrain
Y comer bocadillos de jamón
O de ajoarriero.
Tu no tenías peña, o acaso sí
No sé. Y entonces esa noche en vez de peña
Te salió una Manada
Ufana de su virilidad de cinco contra una.
Dicen los defensores de Manadas
que no gritaste y por lo tanto
Diste consentimiento
Y un juez te preguntó más tarde
Si te había dolido
O te había gustado
Si no fue cordial consentimiento
Si no pusiste todos tus agujeros
A disposición de cinco animales
No uno tras otro y por orden,
Sino todos a la vez
Entrad, entrad mi cuerpo os debe
Un éxtasis,
Mi boca una dulce felación
Mi culo virginal
Una sodomización acariciante
Hay tiempo
 y agujeros para todos

Que no falte ni uno,
Que nadie se permita ser flojo o impotente
Sino rayo y  relámpago.
A ver mis agujeros:
Dos oidos, dos ojos, la boca, el coño, el culo.
Yo, Javier Villan,
Conozco San Fermín, es una fiesta báquica,  
Se sacrifica
 a  Baco mas que a Venus
.                     Hemingway sentencio ríos de vino
Y un poquito de amor de madrugada,
La yemas de los dedos.
Acariciando un beso y una mirada lánguida.
Entonces apareció la Horda,
Organizada su impotencia
Por el número:
Cinco, cinco hombres muy viriles,
una mujer sola una puta sin duda
buscando que la follen
como mandan las bestias,
Una mujer violada
es una mujer sumisa,
una mujer que no protesta
Es el terror lo que muda la mantiene
Y la urgencia y la necesidad
de que todo acabe pronto
Muy pronto y cuanto antes.
Nota a pie de página.
 El feminismo herido  en la figura de una mujer violada por una Manada salvaje; y más herido todavía por la sentencia de un juez prevaricador más afin al espíritu de los violadores que a la justicia ha incendiado estos días las redes y está incendiando la calle: mujeres en armas. Pero esto no acaba aquí, en una violación y en un voto perverso ,  particular y canalla. Con el salvajismo de la Manada,  pendiente de sentencia por otro acto similar, la civilización ha retrocedido algunos siglos Y con ese juez hemos vuelto a los tiempos obscuros de la Edad Media. Si su actuación tiene fundamentos en el Código Penal, hay que dinamitar esos fundamentos, reescribir el código penal, el espíritu de la justicia. Marx dijo: “comunismo o barbarie. Completémoslo, con el lema de Leticia Dólera y todas las mujeres: “Feminismo o barbarie. La revolución será feminista o no será”.

sábado, 14 de abril de 2018

ACOSO SEXUAL; NEVENKA


El caso Nevenka y el alcalde acosador
Me preguntan por qué  saco a relucir, después de tanto tiempo el “caso Nevenka” y el alcalde  al que dijo NO es No y hasta aquí hemos llegado. Me ha sorprendido que los movimientos feministas, tan activos y belicosos,  nunca se hayan ocupado del asunto. 
Ismael Alvarez, es un canalla. No creo que  después de tantos años, continúe de Alcalde de Ponferrada, pero el escándalo,  acoso y derribo de la concejala, Nevenka Fernández, políticamente tuvo para él bajo  coste. Siguió de alcalde mientras Nevenka, vilipendiada y  en coplas,  tuvo que marcharse de España. En este país la belleza no es un salvoconducto y tendemos a considerarla de derechas, como entonces  era Nevenka, concejal el PP.   Juan José  Millás se ocupó del caso en un libro de denuncia.

Hace poco vi  una cuenta en tuiter, Nevenka Warning, y pensé que podía ser ella. Hay nombres que  fascinan como pueden fascinar unas manos, una mirada, una sonrisa. O un silencio, Nevenka esperando, todavía esperando desde Londres. Por aquellos días del “caso Nevenka” yo andaba por Ponferrada y aledaños  diciendo versos de mi libro Sonetos de fuego y nieve y me parece recordar que no se atrevía a salir de casa, mientras el canalla se paseaba ufano por las calles del pueblo camino del Ayuntamiento. Memoria nebulosa perdida en la nebulosa del tiempo. Hubo juicios que ganó, creo; acciones legales controvertidas. No sé.
Me sorprende que  en unos tiempos en que el feminismo más beligerante  aprovecha, como legítima ofensiva de autodefensa, la mínima oportunidad reivindicativa, nadie haya revindicado el nombre de una concejala que decidió sacar a la plaza pública el acoso sexual del alcalde, a costa del propio vilipendio. Exiliada en Londres, exiliada de su belleza, Nevenka  Warnig. He ahí la razón por la que me ha llamado la atención un caso viejo y perdido: el caso Nevenka.

jueves, 12 de abril de 2018

CLARA SANCHIS, DE FEDRA A VIRGINIA WOOLF


Retrato de Clara Sanchis
Clara Sanchis es una de las actrices de las que más he escrito y espero escribir. Y que más sujeta ha estado a las veleidades de mi pluma, fiel en los afectos y juicios críticos y voltaria en fechas y circunstancias. Espero que este retrato fije definitivamente su imagen.
Recupero la aplazada  serie    por lo que ha pasado lo más granado de la Farándula de uno y otro sexo, con un  retrato al pastel de Clara Sanchis.   A Claras Sanchís la recuerdo de una noche memorable, hace bastantes  años en las piedras del anfiteatro de Mérida…A mi me permitían huronear por camerinos y recovecos de la tribu farandulera mientras esperábamos  la gran tragedia Hipólito Clara Sanchís andaba a su aire, despreocupada de todo, o eso me parecía. Mientras, Juan Diego era una tormenta seca de nervios y me preguntaba cómo la ves, cómo la ves. No la veía, pues aún no había salido al escenario, pero con ánimo de tranquilizar a mi colega del PCE le contesté que bien, que muy bien, un poco irresponsable quizá,  teniendo en cuenta lo que se juega, pero bien, bien…, creo que ha interiorizado sin ningún duda sus odios sus pasiones, pan comido, bueno veremos a ver… En un momento se cruzaron nuestras miradas y me dí cuenta de que Clara  lo tenía todo bajo  un  precario control irresponsable que auguraba el éxito,  lo que  al dia siguiente me permitió escribir en el Mundo: “ha nacido una trágica”. Con todo, recuerdos nebulosos que apenas dibujan una realidad abstracta, una Fedra de brutal incontinencia amorosa.
La mirada de aquella noche nos la devolvimos hace poco en el Ambigú de Kamikace, a un metro de distancia,  mientras Clara recreaba la vida de Virginia Woolf  el ser excepcional  que reclamaba para sí una habitación propia donde nadie la molestara. El círculo se cerraba: Clara en el teatro tiene  una voz propia. Tanto, que el otro dia,  al abrazar  yo  a su madre Magüi, me atreví a decirle: “ten cuidado o acabarán llamándote la madre de Clara Sanchis”. Por temperamento actoral tienen poco  en común madre e hija o a mi me  lo parece así. Una melena incandescente, que no quiere decir nada.

viernes, 6 de abril de 2018

ESCAPARATE DE LIBRERÍA


LIBROS IMPRESCINDIBLES
La Alfarera Prodigiosa no me manda libros, sino adorables desdenes un poco canallas. Borja Ortiz de Gondra no tiene claro si seguirá con Los otros Gondra. Me manda abrazos recordando  mi juicio crítico cuando se estrenó Los Gondra: el monólogo de Garbiñe es de  lo más bello que he visto en un escenario, lo que más me ha conmovido. María Diaz lo corrobora siempre. María Diaz es un milagro de las milagrerías del teatro. Quiero hacerle un homenaje, a ella y a Carme Portaceli, pero no quiere.
De la Fundación Jorge Guillén de Valladolid recibo una remesa de libros, primores de edición de la que es responsable la sensibilidad tipográfica y poética de Antonio Piedra que me recuerda a Manuel Altolaguirre. En esta colección publiqué hace tiempo un libro que acaso no sea el mejor de mi poética, pero sí el más tembloroso e incandescente: Memorial de insomnios. Enfermeras solidarias y fantasmales que vienen y toman de la mano a Ana, insomne, y me secan el sudor mientras mi mirada, ausente,  divaga errática por  las transparencias de su batas blancas. Toses paredañas de enfermos terminales se quedan en el aire y amenazan romperse, hacerse trizas en la penumbra. Como todo libro de poemas, Memorial de insomnios  fue un tormento y una liberación. También lo es Nuevos sonetos de la nueva impostura. Libro que nunca se publicará, lo sé. La libertad de expresión no es un bien absoluto, aunque sea exigencia de una sociedad democrática y avanzada. Filosofía de un maestro y amigo: Ignacio Amestoy. Otro libro que me gustaria leer es el que Garrigues Walker escribira algún dia sobre geopolítica y la cuestión catalana, pero Antonio en estos momentos está más pendiente de Fran, la eterna musa . Garrigues, además de político y hombre de Estado es dramaturgo y poeta.

Los libros que me envían Marta Valsero y Antonio son:
Que haría yo sin mis tebeos.- Antología de Luis Alberto de Cuenca, que aclara equívocos sobre el Luis Alberto esteticista y plateado, pátina  de oro viejo,  y lo acerca a un cierto malditismo. Un ejemplo, “podría hacerte un lecho de lirios o de rosas/ aunque preferiría cubrirte de alacranes”.
El vuelo de las palomas.- José Luis Alonso de Santos. Pueden volar palomas o cóndores o buitres…Da igual. Empiezo el libro y ya no puedo descolgarme de él. Poder de captación del autor de Bajarse al moro o la Estanquera de Vallecas.
Que no te importe.- Luis del Álamo.  Colección Maravillas concretas. El libro responde al título de la colección, una maravilla.. Me niego a citar versos. Hay que leerlo entero.

Otros libros recibidos:
Nunca, nada, siempre. Ediciones Vitruvio. Antonio Domínguez Rey. Dos niveles: el temporal eterno: nunca y siempre. Y el ontológico, nada. La deshumanización humanizada. Un Domínguez Rey en plenitud. No se fien de su abismática sencillez. Hondura de pensamiento, perfección del verso. Domínguez me reconcilia con la poesía perdida desde Claudio Rodríguez.

Principiando. Edición de autor. Jesús Figueres. Poemas, relatos, cuentos al amor de la lumbre. Con una deliciosa inocencia, con una inocencia sabia y llena de retranca. Hay que leerlo para convencerse de que la buena literatura, la genuina está, todavía, en el paraíso.
La Esfera de los Libros me envía el libro de Jorge Bustos, sobre momentos estelares de España: todo es puro gozo, una prosa “cojonuda”. Regocijo, y descubrimiento, de un Menéndez Pelayo asimilado por el franquismo ortodoxo como bandera de su pensamiento;  y sin embargo  heterodoxo, putero, golfo y hedonista. Requiere comentario aparte.
El abrazo del pulpo.-La mejor prosa de un periodista que transitó todos los géneros y reaparece de vez cuando disfrazado de bandolero para divertir a  guiris por la Serranía de Ronda. Paco López Barrios Como el de Jorge Bustos,  también requiere comentario aparte.

Libro no recibido. (Y sin  indicios de que vaya a recibirlo) Deseantes, de María Hervás que ya debiera estar publicado; pero la Hervás está secuestrada por Ifigenia en Vallecas.
Me llega un ejemplar de librería de viejo de El fulgor del círculo, apuntes para una tauromaquia apócrifa, por el cual merecí de Francisco Umbral el apelativo de  "el Paul Valery del toreo”. Gracias amigo; viejas historias. Lo de  tauromaquia apócrifa ha marcado su destino. Y, en parte, el mio. No reeditaré

 Tampoco he recibido 
los libros de Agustín Millares que me prometió su hijo Oscar. Los tendré, sin duda. Oscar me ha prometido dejarlos en buenas manos, las de una actriz en la que el público ha puesto todas sus complacencias: Natalia Millán y la cumbre de Billy Elliot; pura yema del arte de interpretar. Prodigiosa -más prodigiosa que mi idolatrada Alfarera-,  señorita Wilkinson; purísima yema del antitaurinismo teológico. Perra vida la mia: me gustan los toros, que detestan mis amigas de más talento. Si ven a alguna tomándose conmigo un vino en alguna taberna, no se engañen. Me estará llamando bárbaro. y salvaje...No he logrado contaminar a ninguna.



viernes, 16 de marzo de 2018

LA PASIÓN DE GABRIEL, LA FORTUNA DE LORETO


Iba a hablar de las torturas de Gabriel antes de su muerte a manos de la monstrua. Pero gente muy sensible cuyo juicio acostumbro a seguir y respetar, me aconseja que no es el momento. Puede ser y lo admito. Pero que conste que, como cree algún director de periódico, no soy xenófobo. Si se lo dediqué en tiempos a Diana Quer y al Chiche, le debo un poema a Gabriel,  queda en pie. A él y a su madre, que verdaderamente es la que más esta sufriendo.  Hoy la cuestión va dedicada a Loreto,  una peruana muy guapa. Nació en las tierras de Sendero Luminoso. Ha venido a casa para mostrarme algunos de sus juegos, de sus fantasías, sus enigmas y a hurgar en mi ordenador que le gusta mucho, investigar, buscar secretos.  Para ella el jardín de Colmenar, sus altos cedros, los olivos, la higuera, el césped mojado, son el latido humano de la selva. En la fuente hay una tortuga pequeñita. Loreto es  inteligente con un don especial para el idioma, que conserva la pureza antigua de los hispanos con el injerto de cultismos modernos. Si se lo propone podría ser una buena escritora. Su jerga es muy personal, apenas contaminada. Pinta a la manera picassiana, o sea no lo que ve sino lo que imagina.  Yo le llamo mi tupamara, de Tupac Amaru. No me arriesgo a contarle esta  historia para no quebrar la frágil línea divisoria entre historia, mito y brutalidad. Loreto me reclama constantemente una poesía que le tengo prometida. Sus padres se llaman Roxana, bondad y fe en un dios “que nos manda pruebas” y Luis, un genio, literalmente, de la informática. Su mejor amiga se llama Diana que es bióloga. Desde la atalaya inocente y lista de sus siete años, Loreto me mira con reverencia a veces, como mira a David cuando aparece por sorpresa; y con una sonrisa irreverente, otras; me toma de la mano y paseamos. Nos saludan los gorriones, las coloradillas, las urracas y una cigüeña que ha anidado en lo más alto de un cedro centenario. Me guía por el jardín, su pequeña selva particular.  Al final he tenido  que hacerle su poesía. Como un dia se la haré a Gabriel.Y un poema infernal a la monstrua.

Tus ojos,
Tu mirada que parecen
Dos noches,
Tus silencios profundos
Tus preguntas sin respuesta
Tus misterios con los que te aproximas,
Toda llena de luz
Al misterio de la poesía.
Loreto guapa
Suprema inteligencia
Suprema curiosidad por todo
Inocencia suprema.
No la pierdas,
Tus siete años son una eternidad.
Colmenar Viejo y nuestro jardín
No son una pequeña selva como crees
Es tu casa
La que hasta hace poco no tuviste

domingo, 11 de marzo de 2018

UNIÓN DE ACTORES Y CÁBALAS SOBRE SUS PREMIOS


Dentro de unas horas la Unión de Actores entregará sus premios, gran fiesta en el Price.Como los premios ya están otorgados y sellados ante notario, da igual lo que en estos momentos se diga o escriba. Alea jacta est.  Si por mi fuera le otorgaría  Premio, por junto, a Kamikace que es la revelación del último año;  o a la  Guindalera de María Pastor, que sobrevive contra todas adversidades de la normativa municipal y espesa.O a  Irina Kourbeskaya a condición de que esta nos cuente su llegada a España de la mano de Azcárate su marido.
Al poco tiempo, yo le dí mi mano para entrar en las Ventas, una tarde de San Isidro. Irina se sabía de memoria Valle Inclán y Garcia Lorca, pero desconocía los toros en directo, esa belleza cruenta; el juego de la vida y de la muerte, en vivo.
 La lista de candidatos/as una lista de oro. Y estar en ella  ya es premio, como ocurre con los candidatos al Valle Inclán.. No me he fijado si está Ginés Millán al que le recuerdo diez minutos para la antología del teatro, en Vania, de Veronese.  Por esos diez minutos todo merece la pena. En el fondo estoy haciendo pronósticos para presumir luego, si acierto, de visionario.
 Mas lo que verdaderamente quiero es recordar lo que me divertía en  esta fiesta con Rosana Torres cuando entregábamos alguno de los premios. Cruzábamos la pista cogidos de la mano como novios,Lo que la gente ignoraba es que la mano de Rosana era mi bastón que yo había dejado en el asiento.
Hay dos candidatas que a mí me llaman especialmente la atención y me gustaría que ganaran las dos,  dos formas de sentir y encarar el arte interpretativo.  una es Maria Hervás y otra Clara Sanchís. Esta es una actriz de escuela, de estirpe, formada en Italia; la  recuerdo hace 30ños . La he seguido con atención y en Virginia Woolf en el Ambigú de Kamikace estaba sobresaliente. La ví el otro dia en Consentimiento y parece completarse el círculo.
María Hervás es una actriz intuitiva: la actriz de las mil caras,  y en Ifhigenia en Vallecas  capaz de presentar esas mil caras y alguna más. Es evidente que en la mente de los aficionados que siguen estas peripecias ambas están presentes: Virginia Woolf luchando por una habitación propia.e Ifhigenia, la Virgen sacrificada, en Aulide o en Vallecas, un lumpen subversivo,  guarro y borracho.  María Hervás, por el momento, es actriz de monólogos y Guijosa lo ha entendido muy bien. En Los Gondra, Ainara, la etarra feroz,era, en ocasiones, un odio descontrolado. Donde volvia a la costumbre, era en la oración fúnebre de Garbiñe, por su marido asesinado: otro monólogo memorable. Algún dia, María Hervás, la mora de Confesiones a Alá, la Ifhigenia vallekana, la amnésica del María Guerrero, habrá de afrontar la auténtica esencia del teatro: palabra confrontada, elenco. Calidad  le sobra. Y tiene una capacidad transformista  que para sí quisieran todas las actrices del mundo.   

viernes, 9 de marzo de 2018

MARIA DE LA O. GRAN FEMINISTA OLVIDADA. Y EXPOLIADA




le quitaron hasta el nombre.

Gregorio Martínez Sierra que en su tiempo pasó  como gran hombre de teatro, escritor, director y un largo etecé, era un  impostor. Y un sinvergüenza. Lo fue toda su vida. Todo lo que aparece con su nombre pertenece a María Lejárraga. Hasta que  él murió, Maria de O no se decidió a reivindicar con su propio nombre una  obra que la acredita como una de las primeras feministas españolas. No le permitían firmar y don Gregorio, su marido, la  vampirizó, le chupó la sangre de sus venas y la tinta de sus papeles. Gregorio fue amante de la actriz Catalina Bárcena que representaba las obras de Lejárraga y se llevaba los aplauos y salía a saludar, supongo de la mano de su amante cuya esposa, y autora, aplaudía desde un palco. Complicada historia. María Lejárraga era ya entonces una mujer vocacionalmente política que llegaría a diputada y que había escrito: Una mujer por los caminos de España, Cartas a las mujeres de España, Mujer moderna. Misterio que alguna vez he pensado estudiar a fondo, pero me faltan datos. Y tiempo.  Y acaso incapacidad para una nueva desilusión. Aurora de Albornoz apenas entendía mi curiosidad por este raro y sucio triángulo, no por triángulo, sino por embarrado.  Aurora  sabía mucho  de Juan Ramón  y de Adolfo Sánchez Vázquez, el filósofo poeta exiliado en México. Juntos le publicamos su único libro de versos, El pulso ardiendo. Aurora tenía un extraño pudor con las palabras. Se negó a presentar un libro mio de poemas porque le disgustaba un verso, solo un verso que es el que a mi más me entusiasmaba: “esta insumisa verga enamorada”. Quité de la lectura,no del libro, el verso y se acabó el problema
María de la O es algo más que una canción del folclore español de doña Concha o Juana Reina que últimamente, en Bodas de sangre, ha reivindicado Pablo Messiez. Yo que, muerto Manuel Vázquez Montalbán, me considero uno de los mejores conocedores de la canción española y su educación sentimental, metí la pata confundiendo a doña Concha con Juana Reina y Messiez fue implacable. Natural. Yo no había tenido piedad con su Bodas de sangre. María de la O, que desgraciaita gitana tú eres teniéndolo tó, es más que una canción; es una filosofía del despojo.
María Lejárraga fue expoliada sistemáticamente. Le entregó a Walt Disney un guión  titulado Merlin y Viviana y al poco tiempo lo vio reflejado en La dama y el vagabundo.