lunes, 20 de abril de 2026

 CORINA Machado, El Nobel de la Paz, para una belicista. (Nota urgente a pie de página)

El nombre Corina nos trae a los españoles recuerdos poco gratos. Corina fue la amante testaferro de Juan Carlos de Borbón , "picha brava" por otro nombre, para camuflar sus trapisondas dinerarias. A mi las cuestiones del corazón y la entrepierna del exiliado en Dubai no me importan demasiado. Tengo a Juan C Carlos por una especie de rey Lear, uno de los personajes más patéticos y solitarios de Es un Borbón y con eso está dicho todo. Lo sentenció don Ramón María del Valle Inclán , cuando escribió: " a los borbones los hemos echado de España no por borbones , sino por ladrones.." (cita aproximada).  Y siempre me ha interesado más averiguar el papel de Juan Carlos en el famoso y turbio tejerazo, el 23F. Traigo a colación este recuerdo, a propósito de otra Corina,  Corina Machado, una belicista, Premio Nobel de la Paz, proisraelí contra una Palestina libre y soberana, cuyo galardon estudia retirarle la Academia Sueca.  Corina es un modelo político  admirado por Diaz Ayuso, madame 7291,   la presidenta de la Comunidad de Madrid; por Almeida, alcalde de Madrid y por don Feijoo, presidente del Partido Popular, el narcoplayero que aspira a mandar en  el Estado español. Lo peor de la democracia española es que tenemos una derecha, no ilustrada, circunstancia que  algunos celebraríamos como equilibrio democrático, sino una derecha impresentable auspiciada por una Iglesia que es la heredera de la Cruzada de Franco, al cual bendijo y llevaba bajo palio.

Volviendo a la presidenta de Venezuela, sabemos que está en España, agasajada y celebrada por la derechona que diría mi amigo y maestro Francisco Umbral, in memoriam, No sabemos, sin embargo, dónde está Nicolás Maduro, secuestrado por Trump, abolidas todos sus derechos de jefe de  Estado, inviolable en teoría Y no es que yo piense que Maduro representa una democracia modélica; pero pregunto...?dónde está Maduro?


jueves, 12 de marzo de 2026

 RAUL del POZO

Adios a un periodista de raza.

Se fue Raúl del Pozo en la cumbre de su soledad y de su gloria.  A Raul del Pozo, en el fondo y en la superficie, le hubiera gustado ser Francisco Umbral al que admiraba sin reservas , que,  por cierto,  creo, no lo cita  en el polémico libro,  la noche que llegué al Café Gijón.  Raul fue amigo y cómplice de Javier Martínez Reverte, hasta que se distanciaron , no sé por qué causas; celos profesionales probablemente.  A Umbral lo admiraba y respetaba sinceramente; y ocupar el lugar en la contraportada del Mundo cuando este la dejó vacante, fue la máxima alegría y el máximo triunfo para Raul. No sé si Raúl seguía en ello. Dedicado a la poesía pura y a mis Memorias, en mi dacha de la sierra madrileña,  expulsado violentamente de El Mundo, periódico que con PedroJota Ramirez y un grupo de amigos, había yo contribuido a crear, no leo periódicos. Raúl del Pozo pertenecía a aquella hornada de rojos, buenos escritores , que Emilio Romero, atento siempre a un futuro democrático previsible, y director de Pueblo, el periódcio vespertino de los SINDICATOS  VERTICALES, toleraba  a su lado,

Raúl del Pozo y Javier Mártinez Reverte, cómplices un tiempo, acabaron distanciados no sé exactamente porqué, Celos profesionales probablemente. A Raúl, insisto, le habría gustado ser Paco Umbral. Vivía cerca de la plaza Castilla, solitario y viudo. Su mujer había muerto y le ocasiónó un vacío que nunca pudo llenar. Raúl del Pozo es un escritor modélico, requerio tambien por la Radio, Onda Cero, para hablar del vino, los viernos, y gritar como colofón, !!Viva el vino!!. Raúl no bebía. 

Se aventuró en la novela con menos relieve; al menos no con el relieve de los libros de Javier Reverte, posiblemente el mejor escritor de viajes y explorador de Africa. Y sobre todo, con menos relieve que Umbral..ensayista, columnista, considerado el mejor de nuestra generación sin discusión posible.

Adios, amigo. No es verdad aquello de "que solos se quedan los muertos. Quiene de verdad nos quedamos solos, somos los vivos. Adios, amigo

martes, 10 de marzo de 2026

Queipo de Llano

El CARNICERO de SEVILLA.

No sé a cuento de qué, aunque sobrado de razones, el hispanista irlandés Iam Gibson,  naturalizado español, ha traido a colación la figura salvaje y borracha del general franquista, el virrey de Andalucía,  Queipo de Llano. Que estuviera siempre borracho, no le exculpa de sus crímenes y sus barbaridades. Sus "charlas" en Radio Sevilla., era una continúa incitación al crimen y a la violación, una ofensa bárbara a las mujeres republicanas, las cuales sólo sabrían qué es un hombre hasta no ser "poseidas por los viriles soldados franquistas". Iam Gibson aprovecha la circunstancia para afirmar que en las cunetas de España yacen 100.000 españoles enterrados y que es necesario sean exhumados y honrados, árdua tarea que se me antoja imposible.  A Gibson le debemos sus estudios sobre Antonio Machado y sobre Federico García Lorca , lo cual no es óbice, dicho sea con todo el respeto,  para  aconsejarle que no busque más en Viznar, FEderico, no está allí. Federico, su cadáver,  no está en España como Gibson debe saber Pero volvamos al matarife, Queipo de LLano, cuyos restos  hasta no hace mucho tiempo, recibieron  honores en la catedral de Sevilla. El genio poético de Rafael Alberti retrató muy bien a Gonzalo Queipo de Llano y su afición a levantar el codo:.

"atención Radio Sevilla,

Queipo de Llano es quien ladra,,

quien muge, quien gargajea,

quien rebuzna a cuatro patas-

Viva el vino, viva el vómito.

Esta noche tomo Málaga, 

el lunes tomé jerez,

martes Montilla y Cazalla

Miércoles Chinchón y el jueves,

borracho y por la mañana..

(..) que los colegios se cierren

que las tabernas se abran,

que el vino corra al encuentro

de un libertador de España".


Raul del Pozo, UN PERIODISTA. RIP


Ha muerto Raul del Pozo, en el apogeo de su fama y de su mejor prosa. Un escritor modélico requerido también por la radio que también le dio fama y popularidad. Columnista señero de EL MUNDO, en que heredó espacio que dejó vacante Francisco Umbral, al que Raúl quería yadmiraba de verdad.  En la cumbre. Raúl del Pozo pertenecía a aquella hornada de rojos, buenos escritores, que Emilio Romero toleraba y estimulaba en el diario Pueblo,  de los Sindicatos Verticales. Raúl y Javier Martínez Reverte, enlace con el exilio de Santiago Carrillo en Paris, eran los más señalados. Raúl del Pozo , en el fondo,  yo creo que le hubiera gustado ser Umbral. Ocupar el espacio de la columna de aquel en El Mundo, creo que fue la máxima alegría de Raul, el mayor símbolo de triunfo. No sé si continuaba en ello, últimamente, dedicado a mis Memorias, de próxima aparición, y expulsado violentamente del Mundo que cree con PedroJ Ramírez, y un grupo de amigos,   dedicado a la poesia pura, mi pasión arrinconada, no leo  periódicos Probó fortuna, sin especial relieve en la novela; Al menos sin el relieve de Javier Reverte como escritor de viajes, o de Paco Umbral, su eterna referencia.

Adios amigo. No es verdad aquello "que solos se quedan los muertos"; quienes de verdad se quedan solos, son los vivos.