lunes, 27 de junio de 2022

 

PÉREZ REVERTE  A FAVOR DE LA MUJER EN LA  CUESTIÓN DEL ABORTO

Ha sorprendido Pérez Reverte, reportero de guerra desde siempre y otras aventuras,  antes de ser académico de la lengua, con una nueva batalla sobre el derecho de la mujer al aborto. A mí pudo sorprenderme en tiempos que lo hicieran académico de la lengua,  por cuanto soy un clásico y un ortodoxo del idioma y sigo fiel al lema académico sobre el lenguaje, ¨´limpia, fija y da esplendor¨¨, exigencias no siempre permitidas por  las urgencias del periodismo reporteril. Y menos por el periodismo televisivo en que todo desafuero lingüístico tiene acomodo. El tiempo ha demostrado que el antiguo reportero, sin ser un estilista, es un dominador del lenguaje y que el capitán Alatriste es no solo un espadachín, sino un dialéctico del idioma.

 A mi, de Pérez Reverte hay pocas cosas que me sorprendan. Camaradas contertulios del Café Gijón durante algún tiempo,   compartíamos la amistad y las confidencias de Alfonso, el cerillero. Yo un poco más, creo, pues Alfonso era palentino como yo y tenía un ramalazo ¨´rojísimo¨ como yo militante clandestino del PCE. Ese ramalazo le venía   de cuando, niño, hacía de enlace con la guerrilla antifranquista que la Guardia Civil y la gente de orden llamaba bandoleros. Nunca me dijo si había conocido a Juanín y a Bedoya líderes de esa guerrilla y si los conoció sus nombres, para él,  eran dos más del montón.   Es la placa que Pérez Reverte colocó un dia en el Gijón la que hará inmortal a Alfonso; ¨´aquí vendió tabaco y vio pasar la vida, Alfonso ¨´.

Así que defender el derecho de la mujer al aborto por parte de Arturo Pérez Reverte no me sorprende, pues eso es  no sólo de justicia,  sino también de caballeros. Hace siglos, ya famoso y adinerado Pérez Reverte,  le hice una entrevista  para la cual establecimos un pacto riguroso. No preguntarle sobre dinero ni sobre mujeres. Eran los tiempos en los que, en los mentideros de Madrid, se rumoreaban los amoríos de Pérez Reverte con una ilustre dama, cuyo nombre no diré, casada con uno de los políticos y financieros más influyentes del momento, cuyo nombre tampoco diré,   que era creo presidente del Banco de España o algo así. Esa mujer cuyo nombre no diré se metió luego. O era ya, a escritora de mucho éxito y nombradía efímeros. No hablar de dinero ni de mujeres es el principio que todo caballero  nunca debe traicionar. Al decir hablar quiero decir presumir, tirarse el nardo. A ese principio me atengo y me atenderé siempre. Lo cual nada tiene que ver con las inevitables laudatios que he hecho y seguiré haciendo de admirables mujeres, actrices sobre todo, que he conocido. Eso es otra cosa.

sábado, 18 de junio de 2022

 

Andrés Vázquez,  la ortodoxia torera hecha magia

Ha muerto El Nono, torero de Zamora, de Villalpando, Andrés Vázquez  forjado en tentaderos y capeas. Torero clásico, de los pies a la cabeza. Torero de Madrid, como lo fue otro castellano, este de Salamanca, Santiago Martín el Viti, S, M. su Majestad el Viti como gustábamos de llamarlo los chavales de aldea.  Su Majestad, un respeto.  Andrés Vázquez no ha muerto en los ruedos que es donde,  dicen,  les gustaría morir a los toreros. Aunque yo creo que a nadie le gusta morir, eso se lo inventaron don Ramón del Valle Inclán y Juan Belmonte muy dados ambos a las leyendas y el romanticismo.  ¨´Es usted sublime, don Juan, sólo le falta morir en el ruedo¨¨.  A lo que, dicen,  Belmonte contestó, ¨´se hará lo que se pueda, don Ramón¨.

Andrés Vázquez toreramente, es indisociable de la ganadería de Victorino Martín, Baratero es el nombre que lo encumbró una tarde en las Ventas. Y el primero que se atrevió a matar en solitario una corrida de seis toros del hierro de  Victorino.  Conocía perfectamente, y  ejecutaba los tres tiempos de la embestida del toro, parar mandar y templar. E incluso podía consumar el cuarto tiempo de cargar la suerte. Seguro y firme en la suerte suprema, muleta al hocico del toro y salida limpia por el costado. Humanamente Andrés Vázquez es socio de la desgracia y el fracaso. Se metió en negocios ruinosos, uno de ellos un Balneario cerca de Valladolid, Palacio de las Salinas, fastuoso,  y no sé qué pasó. Y una noche aciaga al regresar a casa sus perros, que no lo reconocieron, estuvieron a punto de matarlo. Hay artículos que uno quisiera no escribir nunca y este es uno de ellos,

lunes, 13 de junio de 2022

 

Marisol, resplandores y cenizas de un mito

Hace años  que se retiró de los fastos de la vida mundana y eligió el silencio. Pero los mitos, aunque lo sean a su pesar, nunca se van de nuestros recuerdos. Y vuelve ahora. Exposición de fotografías, una vida en imágenes, que sobre Pepa Flores, ha montado en la Academia de Cine, el fotógrafo que más la retrató,  que la retrató desnuda, Cesar Lucas; Marisol, el resplandor de un mito.  Aunque a muchos no les gustaran  sus películas de niña prodigio, amábamos a Marisol, un rayo de sol con el cual el franquismo cruento trataba de iluminar sus miserias. Y no dejamos de amarla,  cuando dejó de ser la Marisol, explotada ultrajada por  Goyanes, su marido, para diversión de la gusanera franquista. Pese al éxito fue una niña desgraciada. Y pese al amor tórrido con el incandescente Antonio Gades, fue siempre, al menos para mí, Marianita Pineda bordando la bandera de la libertad, Mariana Pineda, ¨´en cadalso por no declarar¨´. Gades la hizo comunista, la llevó a Cuba para levantar el puño con Fidel Castro cantando la internacional. Y luego Gades  la abandonó por una chocolatera suiza me parece, chocolatera y acaudalada no podía ser otra cosa que suiza, claro está. Pepa Flores se resignó, yo dejé a Goyanes y Gades me deja a mí. Personalmente solo la ví una vez, en la acera del Café de Gijón. Inevitablemente quedé fascinado. Pepa Flores era puro magnetismo. Me la presentó Pepe Diaz, el pintor rojo de Campo de Criptana al que yo dí en llamar el Picasso de la Mancha, que preparaba apuntes para un retrato de  Antonio Gades ya universal.

El desnudo de Marisol, en la portada de la revista Interview y en páginas interiores, seis años después de que Cesar Lucas lo captara en una playa solitaria,  marca el fin del franquismo crepuscular y el principio de las libertades, un antes y un después en el devenir de España. Ignoro cómo Marisol, bellísima e inocente, vivió aquel acontecimiento. Posiblemente como una fatalidad más de las muchas que han jalonado su vida.

Como periodista siempre arrastraré la frustración de no haber podido entrevistar a Pepa Flores. El pintor segoviano Jesús García, amigo de María Zambrano, de Juan Manuel Caneja y sumo sacerdote del culto a Pepa Flores siempre me disuadió del intento, ni lo intentes y yo no ayudaré a profanar su retiro, me dijo un dia. El fotógrafo Cesar Lucas, muñidor de esta exposición ¿ha profanado el retiro de Pepa Flores?. Dígalo él porque Marisol no lo dirá nunca.

 

 

miércoles, 8 de junio de 2022

Nuevos libros de Teuco Castilla, tigre del Olimpo.

La dictadura   obligó al exilio a lo mejor del pensamiento y el arte argentinos. Y a gente del común sospechosa de subversión. El videlazo cruento. El muralista y pintor Ricardo Carpani fue, quizá, el primero que conocí de esta diáspora, en la galería de arte del novelista y columnista de El Pais, Manuel Vicent. A Ricardo Carpani le acompañaba siempre Doris, esposa y compañera, y ocupaban un apartamento en la calle Villanueva, esquina al paseo de Recoletos casi enfrente del café Gijón. El Café de Gijón, centro de tertulias donde los españoles aspirantes a la fama cultivaban sus fracasos y ambiciones,  era la patria de los exiliados.  La gente de teatro, salvo Eduardo Freire y su mujer y acaso Eduardo Recabarren, paraban cerca de María Boto en la Sala Mirador, de Lavapiés que había llegado a España viuda y  con  Juan Diego Boto. Y allí arribaron  un dia Teuco Castilla, poeta y titiritero, y Ángel Leyva, poeta tucumano que llegaba con el prestigio de haber publicado un libro en la editorial Losada. Teuco era un seductor, Angel era un entusiasta. Teuco reaparece estos días en España y Ángel supongo que sigue en Sevilla, ciudad de la que se enamoró y probablemente de todas sus habitantes.  De El Guaira, también titiritero y hermano de Teuco,  no sé nada desde entonces. De Leopoldo Castilla recibo cuatro libros, de golpe. Alimento espiritual directamente desde el Olimpo; Jerusalén, Tigre de dios. Poeson, Baltasar, Como si hubiera pasado una garza.

Teuco se ganaba la vida como titiritero en el Retiro de Madrid, sábados y domingos por las mañanas y tenía encandilados a los niños, sobre todo a mi sobrino David, más que un hijo, que se sentaba en primera fila y de allí solo se movía para pasar el platillo a los padres de los niños, orgulloso de que Teuco le dedicase algunas historias de sus muñecos. Historias que Teuco  repetía en casa en algunas celebraciones.


lunes, 23 de mayo de 2022

 

Chete Lera, in memoriam. Un actor de culto

Han pasado varios días de la muerte de Chete Lera. Quizá por eso esté fuera de lugar un obituario, en términos periodísticos, a toro pasado. Pero el recuerdo de un actor de raza no perece, es inmemorial. Un actor de culto como en una tarde de huracanada luminosidad le definí hace tiempo. He seguido a Chete Lera desde los tiempos heroicos de La carnicería, en la sala Pradillo, cuando Rodrigo García empezaba ya su plena eclosión creadora de vanguardia. Y cuando  daba vida a los textos de su hermano Antonio Fernández Lera, referencia incuestionable de la vanguardia poética.  Los jóvenes aficionados, de vanguardia también,  ya empezaban a dividirse entre dos jóvenes rompedores y universales, Angélica Lidell y Rodrigo García, que han seguido su expansión imparable por esos mundos de dios más que por los mundos de España. Chete Lera ha muerto en Málaga, en el Rincón de la Victoria en un brutal accidente de coche. Habíamos hablado hacía un mes para un proyecto al que muchos  oponían  su escepticismo, Chete su indiferencia y yo mi entusiasmo suicida. Su principal valedora era Ana Merino, mi santa que diría Umbral, también periodista y que lleva soportándome cincuenta años de casados. Lo primero carece de importancia, lo segundo quizá sea cosa de estudio. Obviando de momento mi idea de artista de culto, quiero recordar como homenaje su Edgard Allan Poe, de Dónde estás Ulalume dónde estás, de Alfonso Sastre, dando replica a una Zutoia Alarcia en estado de gracia actoral y a un polivalente y eficacísimo Camilo Rodríguez. Dirección ¨´feroz¨¨ de Juan Carlos Pérez´de la Fuente, temeroso quizá de que el personaje, via naturalismo de Strimberg y la memoria emocional, se le fuera de las manos a Chete. Escenografía de David de Loaysa, recién salido de la  Escuela Superior de Arte Dramático, al servicio estricto del texto.  Y mientras el público ovacionaba, una imagen que permanece imborrable en mi memoria; Luis María Anson, Alfonso Sastre y Eva Forest fundidos en un abrazo emocionado. El teatro, ¡!el teatro de Alfonso Sastre!! zona de encuentro. En el Teatro Marsillach de San Sebastián de los Reyes.

 

 

jueves, 19 de mayo de 2022

 

Joaquín Vidal, el maestro y el amigo

En lo referido a la crónica de toros yo considero el magisterio, como la expresión imprescindible de  dos condiciones: primera,   excelencia comunicativa de la escritura periodística y segunda,  conocimientos técnicos de los fundamentos de la lidia. De ahí que el término  maestro cuadre perfectamente a la figura de Joaquín Vidal. Tan convencido he estado siempre de ello que un dia  propuse a Joaquín para la RAE, al presidente de la misma don Fernando Lázaro Carreter, filólogo eminente que se había hecho millonario con La ciudad no es para mí, firmada con el ¨´secretísimo¨´ seudónimo de  Raimundo Lozano y la complicidad de un paleto genial, Paco Martínez Soria.  En realidad,  yo no podía proponer a nadie pues yo no era académico, sino periodista de calle y barricada y el candidato  necesitaba del aval de tres académicos. Se lo comenté al autor de El dardo en la palabra y me contestó que eso quedaba de su cuenta. Como la cuestión de Umbral respecto a la Academia, la cosa de Vidal quedó en el olvido.

Viene a cuento  este exordio del gozoso suceso de que  un  grupo de amigos, encabezado por Javier Galiacho y apoyado por Emilio Martínez, activistas del periodismo, el arte y la cultura me han otorgado el premio Joaquín Vidal, atendiendo, supongo, más a la huella que dejó Joaquín Vidal, y a ciertas identidades compartidas que a mis méritos. No voy a decir que no me lo merezca, lo cual sería descortesía y desdén para los componentes del jurado, todos ellos honorables, cultos y gente bien. Lo mejor de este galardón es que me da la oportunidad de mostrar mi visión de Joaquín Vidal. La doble J V.  O sea, un respeto.

Curro Fetén, gacetillero y p´caro, hombre de bien y corresponsal de una cadena de radios hispanoamericana, nos llamaba a Joaquín y a mí, los vengadores, aludiendo con ese título  a la dureza de nuestras críticas, que le hubiera gustado firmar a él, pero no podía por compromisos de la emisora y otras limitaciones publicitarias. ¡!Los vengadores!!!!  Curro Fetén había militado en la CNT, antes de la guerra y luego durante la Oprobiosa, sobrevivió como pudo para sacar adelante a la familia. Aunque Joaquín no era dado a meterse en política y yo me metía en todos los charcos,  ambos mirábamos con mucho respeto e inmensa comprensión a Curro Fetén.

No soy hombre de premios, pero ninguno como este podría satisfacerme tanto. Gracias, pues, Javier Galiacho. La talla literaria y periodística de Joaquín está ya en la historia. Su calidad humana puede dar fe la tarde que en las Corridas Generales de Bilbao nos conocimos personalmente esperando el ascensor de la plaza.

Joaquín , serio y mal encarado. Es usted Javier Villán, el crítico de El Mundo?

Yo. Serio también y cabreado  Sí yo soy

Joaquín. Se está usted pasando y no tiene respeto a los toreros.

Yo. Pues no lea usted El Mundo ¡!!!

Joaquín. Imprevistamente  sonriente. Estrechándome la mano. ¡enhorabuena y gracias…Ya no estoy solo.

Otro dia, en las Ventas, ante una bochornosa salida a hombros de José Tomas, titulé. ¨´Puerta Grande, Puerta Chica. ¨´. A las doce de la mañána sonaba el  teléfono.

Soy Joaquín Vidal. Enhorabuena por ese titular. Me llegan rumores de que te están poniendo a parir y esta tarde te esperan en el patio de arrastre. Espérame donde Fleming, entraremos juntos.

miércoles, 4 de mayo de 2022

 

Bertold Brecht y Martín Niemoller

Dos colosos frente al nazismo

Durante algún tiempo este poema se le atribuyó a Bertold Brecht el dramaturgo alemán que revolucionó el teatro con su teoría del Distanciamiento y fue perseguido con saña por el nazismo. Hoy no hay duda, el autor es Martin Niemoler, pastor protestante. Respecto al nazismo, ambos están en la misma  órbita hostil.  Brecht previó el auge del nazismo y afirmó que este podía haber sido frenado con una actitud menos pasiva de la ciudadanía inadvertida. La resistible ascensión de Arturo Ui es una muestra evidente de su don, más que profético, realista. Arturo Ui  es naturalmente Hitler. No pretendo afirmar con esto que España esté viviendo una situación de prefascismo, pero conviene no tomárselo a broma. El huevo de la serpiente, expresión de Brecht, puede estar incubándose en los nidos de Vox y la derechona pepera. Pero a modo de reflexión interiorizada conviene no olvidar este poema,  que dice así.

¨¨Cuando los nazis vinieron a por los comunistas

Guardé silencio

Pues yo no era comunista.

Cuando vinieron a por los socialdemócratas.

Me callé

Pues yo no era socialdemócrata.

Cuando vinieron a por los sindicalistas

No protesté

Pues no era sindicalista.

Cuando vinieron a por los judíos

No protesté

Pues yo no era judío.

Cuando vinieron a por mí,

No quedaba nadie que pudiera protestar¨

 

viernes, 29 de abril de 2022

JUAN DIEGO, in memoriam

 

Juan Diego. Adiós, hermano. 

Nos llamábamos hermanos, pero hacía tiempo que no nos veíamos. Mi primera imagen  de  Juan Diego, es la de  un vigoroso  y juvenil Segismundo de La vida es sueño, en Bellas Artes, creo recordar.  La última fue la de un decadente Ricardo III, el cojo,  un saco de maldades como lo define el propio Shakespeare, astuto, criminal  y libidinoso. Entre medias lo que más recuerdo son las tardes en el camerino del Español o del Bellas Artes donde iba a verlo, o quizá fuera a la inversa, Concha Velasco, recién separada, o a punto de separarse del director de cine  oficial del régimen, pariente de José Antonio Primo de Rivera, Sáenz de Heredia. O sea que, casi sin solución de continuidad, Concha, las más bonitas piernas y los ojos más luminosos del cine español pasó del falangismo liberal de Saenz de Heredia al comunismo disolvente y heterodoxo de Juan Diego.  Yo hacía de machacante, o asistente,  y les llevaba bocadillos en el descanso entre las dos  funciones,  preceptivas entonces,  para que no tuviesen que abandonar el teatro. ¨Toma poeta, y cómprate un bocadillo  para tí, que tienes cara de hambre. ¨ Era verdad, pero yo no sabía que se me notase tanto. Eran tiempos duros para todos y para los cómicos también,  y Juan empezó a luchar por el dia de descanso semanal, más que por la función única de los cómicos, que se consideraba imprescindible. Cómico era la palabra que más le gustaba a Juan Diego para definir a la gente de la farándula.

De política, aunque nuestras posiciones  eran más o menos claras y próximas, no empezamos a hablar hasta más tarde. Yo andaba de ¨compañero de viaje¨´, como se decía entonces del PCE, aunque sin compromiso vinculante y explícito, pero detestaba las directrices de Santiago Carrillo y de Dolores Ibarruri,  Pasionaria,  exiliados, uno en París y la otra en Moscú o los dos en Moscú quizá, y que, por razones obvias, desconocían la realidad española. Para los de fuera, Franco y el franquismo estaban a punto de caer. La censura había suavizado sus rigores y ello, decían los optimistas irredentos, era presagio de la caída inminente; la gente de teatro y su mundo era campo abonado para la subversión. En parte, porque tenían una cultura más amplia de lecturas teatrales de autores que representaban, necesarias para su profesión. En parte porque en sus giras por Hispanoamérica, México y Argentina en especial, percibían otras formas de entender la vida. Enriqueta Carballeira, Tina Sainz, Paco Casares, José Hervás y un poco más tarde Ana Belén, eran de lo más beligerantes. Respecto a Nuria Espert, su democratismo de resistencia, con su marido Armando Moreno, era evidente y fue Adolfo Marsillach quien mejor la definió, ¨Nuria tiene la virtud de estar siempre en el sitio exacto en el momento oportuno¨¨ Los de dentro sabíamos que quedaba Franco para un tiempo, aunque no lo dijéramos por no desmoralizar a la gente.  Quedaba el tardofranquismo crepuscular, que moriría matando, fiel a su naturaleza. Descansa en paz querido Juan Diego, hermano. Te echaremos de menos, ya en el invierno de nuestra desventura.   

 

lunes, 25 de abril de 2022

 

Un libro y una rosa. 

Dedicado a Julia Otero, de periodista a periodista, de emigrante a ¨´emigranta¨¨. Y de paso al señor Monegal, del que soy fan.

A propósito de San Jordi, fiesta que acaba de celebrarse el pasado dia 23,  me han vuelto los recuerdos de mi etapa barcelonesa de inmigrante; ahora habitante de Madrid, una rosa y un libro para cada persona que quieres. Tal refinamiento sólo puede darse en Barcelona,  ciudad de luz y de cultura, la puerta de Europa que era la tierra de promisión de la gente de Castilla, Andalucía y murcianus. Década de los sesenta del pasado siglo. Para matar sus melancolías,  esta gente inmigrante se reunía, nos reuníamos, en el Centro Castellano Leonés que estaba en el número 78 de Paseo de Gracia, creo recordar, casi enfrente del Parque Guell, de Gaudí, el genial arquitecto que dejó inconclusas las Torres de la Sagrada Familia, monumento emblemático de Barcelona.  

  Allí, en ese Centro Casa Regional de Palencia, Burgos, Valladolid y León,  se fraguaban amistades imborrables,  amoríos pasajeros y matrimonios indisolubles. Unos cuantos portales antes, en la misma acera, tenía un despacho el gran poeta de Arenys de Mar, Salvador Espríu, al que yo, camino del Centro, visitaba una vez cada quince dias y le leía mis espantosos versos que él siempre escuchaba con benevolencia.  No conservo ningún poema de entonces. Alguno, fragmentos deslavazados, me queda en la memoria. Por ejemplo, uno que dediqué a una guapa moza de León, llamada Pilarín, que se había encaprichado de unas espuelas de vaquero que yo calcé en una fiesta de disfraces y que me había hecho un amigo del taller de carpintería metálica donde trabajaba. Entonces en la Vanguardia, aparecían a diario ofertas de trabajo a mogollón.

 ¨´Pilarín

para qué quieres espuelas

Si son tus ojos dos puntas

De acero que el alma queman.

Si cabalgas sobre el viento

¿para qué quieres espuelas?

El poema le gustó mucho a Pilarín y, además, me dieron, por votación popular de los socios, la Flor Natural cosa que jodió mucho a su novio con el que pensaba casarse, Ricardo, un guaperas de León, alto cargo de una gran empresa,  que se las daba de poeta y se había presentado también a los Juegos Florales. En realidad, Pilarín no era la que más me gustaba. Me gustaba  Esther, bajita y muy guapa, que tenía un novio en Burgos, me parece, y con la cual yo paseaba y conversaba en las excursiones del Centro, aislados de los demás. La rosa, mi corazón se la adjudicaba a Esther, pero se la había dado ya a Pilarín. Así que anónimamente, por un amigo florista que me rebajó el precio, le envié a Esther al Centro una docena de claveles y una rosa blanca. Nadie averiguó la procedencia, salvo ella. Esther, sigamos llamándola  así, me decía a menudo ¨´tú no eres del Centro, tú llegarás lejos¨´ Tímida y recatada, una tarde abandonó sus defensas y,  derrumbado el baluarte de los labios y los dientes, me permitió que la besara honda y prolongadamente.

 Canet de Mar. Sodoma y Gomorra

El pueblo costero, de la Costa Dorada, era pura descojonación y desmadre. La concesión del bar y el restaurante del Centro Castellano Leonés se la habían otorgado a Luci y a su marido, Manolo Trigueros, exboxeador y campeón de Cataluña de los pesos medios, un narizotas que presumía de que nadie en el ring, había logrado tocárselas,  gracias a su esgrima perfecta y juego de piernas.  En los meses de verano y turismo, ambos se trasladaban a Canet de Mar, lugar de perdición, al hotel Carlos, propiedad de  Doña Rosita y de su marido Carlos Bauer un alemán que yo creo era nazi fugitivo, españolizado por una catalana. Manolo era jefe de personal y camareros y Luci era  cocinera. Me llevaron  de pinche de cocina, pero como sabía un poco de alemán enseguida me pasaron de camarero  a la barra, donde resultaba más útil. Decían a todo el mundo que yo era un estudiante que trabajaba para pagarme los estudios, cosa que era verdad,  y orgullosos, enseñaban a todos, don Carlos el primero, un ejemplar de El Noticiero Universal,  me parece, donde me habían publicado, con fotografía personal y todo  un cuento horrible y mal escrito.

Un mediodía muy  caluroso  Esther fue a verme  al hotel con su novio. Venía de la playa, en bikini y asfixiada.  Les invité a una jarra de cerveza  bien fría. Y, si se atrevían con la cocina alemana, les invitaba  a comer.  Su novio se limitó a decir este es el famoso Javier Villán, pues vaya. Como si esperara de mí un Marlon Brando o un Paul Newman.

 Se atrevieron. Y ordené a Juan y a Luci, los cocineros, que a él le pusieran el peor chucrut, el más ácido, el peor cocido y fermentado. Por poco revienta. De allí salió una cita a solas con Esther para pasear una noche por el Barrio Gótico,  lugar sagrado, cerca de la catedral, en el que me gusta perderme cada vez  que voy a Barcelona. No sé si continuará abierto un restaurante llamado Carpanta, de cocina ampurdanesa exclusivamente, exquisito, muy próximo a Via Layetana. Llevar allí a una mujer, por la noche, al Barrio Gótico, equivale o equivalía, a una declaración de amor irrevocable. Por lo menos irrevocable durante esa noche. Creo que solo he llevado a dos, una de ellas, años más tarde, mi mujer periodista también, con la que llevo casado cincuenta años. No sé qué habrá sido de Esther. Si Esther vive, como deseo, espero  guarde de mí el limpio recuerdo que yo guardo de ella, cuando  en Barcelona éramos inmigrantes, pobres y felices.

jueves, 21 de abril de 2022

,  

GONZALO SANTONJA

A Gonzalo Santonja, lo quieren empapelar.   Ignacio Escolar director del diario digital diario.es, antitaurino confeso, periodista de investigación rigurosa que descubrió el trascendental asunto de las cremas de Cristina Cifuentes sustraídas en un supermercado, ha denunciado   irregularidades  de Santoja, cuando este dirigía no sé qué departamento universitario y, a la vez, el Instituto Castellano Leonés de la Lengua. En principio, al parecer, nada que esté reñido gravemente con la ética ni con la estética. Actualmente, Santonja es  Consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, a propuesta de VOX. Santonja  es un intelectual,  un escritor y un investigador aficionado a los toros cuyos orígenes ha rastreado hasta más allá del siglo XII en publicaciones varias entre las que destaca Por los albores del toreo de a pie. Estudioso de la novela social española y defensor del patrimonio de arte castellano expoliado por Cataluña. Ahí está su libro clave para entender esta cuestión, Museo de niebla. Adalid de la unicidad indivisible del Archivo de Salamanca, como fundamento de la memoria histórica, mereció la descalificación radical de Ricardo de la Cierva que lo definió como ¨´un sujeto absolutamente indeseable para entrar en los Archivos de Salamanca¨´

Amigo de Rafael Alberti, José Bergamin y Alfonso Sastre; y de Juan Manuel Caneja, pintor de culto, el mítico pintor de los paisano y amigo de Fernando Arrabal  presumo que Santonja  no tiene demasiado en común con VOX,  salvo los toros como constitutivos de la  naturaleza de España, concepto filosófico al que no creo alcance la gente de VOX.  Gonzalo Santonja es un producto amargo del desencanto y del escepticismo, como toda la generación que hoy rondamos los setenta y ochenta años, que estuvo metida hasta el cuello en el antifranquismo tormentoso.   Una generación que venía a comerse el mundo y que en verdad acabamos comiéndonoslo, aunque sin resultados evidentes. Cuando era director del Instituto Castellano Leonés de la Lengua fue el impulsor de unas Jornadas,  memorables, sobre flamenco, teatro  y toros, rotuladas ¨´los toros a escena¨´  en el teatro Liceo. en las que participaron Maria Toledo que, al piano, bordó las bulerias por solea, el palo que más me gusta;  el traumatólogo del Rey Juan Carlos Borbón, doctor Ángel Villamor; José Ignacio Sánchez, la mejor izquierda novilleril que yo he visto en las Ventas acompañado por los alumnos de la Escuela de Tauromaquia que dirigía y armaron la marimorena,  Y hasta Santiago Martín, el Viti, poco dado a efusiones intelectuales , estaba emocionado de verdad.

 A Santonja  le pasa lo que le pasa por NO hacer caso a Franco, que aconsejaba ¨´haced lo que yo, no os metais en política¨. En realidad,  nunca hizo caso a Franco. Santonja se metió un tiempo en el PCE, vivió un exilio gozoso en Roma, peligro para caminantes según demostró Alberti, y se convirtió en compañero de Carmen Grimau, hija de Julián Grimau, víctima probablemente  intencionada del infame Santiago Carrillo,  fusilado por Franco tras ser torturado y  arrojado por la ventana de un segundo piso de la DGS en el callejón de Pontejos.  Santonja dejó el ¨revisionismo¨ del PCE, pero no su lejano espíritu libertario. Y ahora es Consejero de Cultura por Vox que, como Santonja debe de saber, pues conoce a fondo a Ingmar Bergman, pudiera ser el huevo de la serpiente. O sea, que diría Paco Umbral.

miércoles, 20 de abril de 2022

 

SIEMPRE CANEJA 

Título. El patrimonio ideológico, sentimental y artístico de Caneja. Su colección privada. Autor. Rafael del Valle. Editorial. Fundación Caneja. Páginas 242. Al cuidado de la edición y diseño Rubén del Valle

Decir Caneja es decir Palencia. Como decir Victorio Macho y su Cristo del Otero. Como decir Jorge Manrique y sus Coplas. Como decir Gómez Manrique, señor de Amusco, tio de Jorge, y los orígenes del teatro español. Entre sus muchas virtudes, este libro ha tenido la de agitar mi sensibilidad dormida, mis recuerdos canejianos, y comprobar que estos siguen inalterados en mi mente y en mi corazón. Es un libro primoroso de ejecución y totalizador en su planteamiento, Mucho se ha escrito sobre Juan Manuel Diaz Caneja,  pintor que podíamos catalogar como ¨´pintor de culto¨, sus rarezas y excentricidades generosas. su rechazo a compradores  de cuya ¨´moralidad¨ política y artística no tuviera constancia, ni siquiera en momentos de penuria económica. Caneja e Isabel Fernández Almansa. Isabel era una belleza espectacular, modelo de Balenciaga,  que se enamoró de un hombre callado y pintor, que podía pasarse horas enteras sin hablar escuchando o ignorando a los demás, elegantemente vestido con una chaqueta de pana fina..

Muchos han escrito sobre Caneja y muchos los poetas que le dedicaron versos, yo mismo publiqué en Akal, en coedición con el Ayuntamiento de Palencia, que presidía Heliodoro Gallego,    Caneja una mirada del siglo XX y utilicé profusamente su recuerdo en Madrid canalla, historias intelectuales y políticas del Café Gijón; pero quizá nadie lo ha hecho con la precisión y objetividad fría con que en este libro lo hace Rafael del Valle Curieses, director de la Fundación.  Rafael del Valle, en un notorio afán recopilador  aporta mucho material inédito.  Y  responde fielmente al título  El patrimonio ideológico, sentimental y artístico de CANEJA. Su colección privada. Entiéndase colección en el sentido amplio de testimonios, fotografías, cartas, tarjetas postales, libros etecé de Juan Manuel; no solo colección de pintura. Nada de  Caneja me fue nunca ajeno y menos desde que le conocí personalmente, mediados los setenta del siglo pasado en su estudio de la calle Manuel Cortina 11, pobre, desordenado y  triste donde una sola habitación era cocina, comedor, salón de estar y de tertulia y sala de pintura.  A él se llegaba por un pasillo tenebroso y estrecho donde se almacenaban cuadros, lienzos en blanco y cachivaches diversos. La presentación en su casa fue sencilla y sin retóricas, de palentino a palentino, de comunista a rojo en presencia de una Isabel reticente y a la defensiva. Yo llevaba una botella de güiski escocés, Johnie Walker etiqueta negra,  envuelta en papel de periódico, a la que Isabel no quitaba ojo. Más tarde me explicaría por qué. ¨´Este paleto de pueblo,  seguro que trae un Dyk de Segovia, ´, güisky español al que odiaba profundamente. En venganza a los recelos de Isabel, yo administraba el güisky con tacañería, menos mi vaso al que cargaba siempre un poco más, a palo seco y sin hielo. Al cabo de un rato, guardé la botella en una bolsa en ademán claro e intención de llevarme lo que quedaba. ¨´Eso no pensarás llevártelo¨´, soltó Isabel. El disgusto de Caneja era evidente y no se molestaba en  disimularlo. 

 El libro de Rafael del Valle  es un libro riguroso,  y sobre todo necesario, que refleja la historia de aquellos tiempos y el protagonismo arriesgado y jaranero de Caneja y sus amigos entre los que sobresalían Chueca Goitia, Paco Benet muerto en accidente en Oriente Medio y su hermano Juan Benet, ingeniero y novelista,  que acompañaba a Isabel a comunicar con Juan Manuel en las cárceles de Ocaña y Carabanchel. Y el filósofo y diplomático Carlos Gurméndez, muy del círculo canejiano. Con el novelista Jose Herrera Petere, autor de Cumbres de Extremadura e hijo de un general, fundó a primeros de los 30 una revista que duró solo un número y que se conserva en la Fundación, En España ya todo está preparado para que los sacerdotes se puedan enamorar. En el artículo editorial de la misma, se profetizaba la llegada de la República y que el Partido Comunista sería fuertemente reprimido.  Tuve la foruna de ser amigo de Juan Manuel y el privilegio, o la responsabilidad, de ser su albacea..  Para algunos,  como su amigo el gran escultor  Cristino Mallo, ácido  y antipático, hermano de la gran pintora Maruja Mallo, ser amigo de Caneja, era un salvoconducto. Cuando  supo de mi amistad, empezó a hacerme sitio en su mesa del Café Gijón, donde no admitía a nadie, y solitario leía el ABC y llamaba delincuentes a los ministros que el diario monárquico  sacaba en la portada.


 

Sahara mon  amour

Breve y desinteresada información sobre el Sahara para Pedro Sánchez, presidente del Gobierno Español y mayordomo de Marruecos y el Imperio. Pedro Sánchez es un inepto poliédrico.  Hace aproximadamente 40 años Emilio Sola, poeta y cervantista eminente, catedrático y fundador de la Vaquería, bar, librería  y tertulia ácrata de la calle Libertad número 8 de Madrid,  estaba de lector en Argel y en estrecho contacto con el Frente Polisario. Tinduf y los campamentos de refugiados. Propuso un viaje de apoyo de intelectuales españoles y sugería que yo me encargase de  organizarlo todo desde Madrid. Formamos un comité  compuesto  por Rafael Alberti, a título puramente representativo y ornamental.  La secretaria de la oficina del Sahara en Madrid, una eficiente, guapa y desinteresada madrileña, fue vital en los aspectos de burocracia. José Ramón Ripoll, excelente poeta gaditano y unos cuantos más que se fueron descolgando del asunto por una u otras razones. El viaje hasta Argel costaba 25.000 pesetas, vuelo incluido, que cada uno de nosotros apoquinó gozosamente. Y precariamente, todo hay que decirlo. Varios nombres ilustres de las letras y la poesía españolas se unieron a la expedición; Carlos Álvarez, José Manuel Caballero Bonald, Jesús Fernández Palacios, Fernando Quiñones y Nadia, su mujer ceramista italiana, Fernando Sánchez Dragó y una novia francesa guapísima,  Francisco García Navarrete, Javier Martinez Reverte, Agustín Millares, excelente poeta canario,  hermano de Manuel Millares, el pintor de las arpilleras: y puede que también  Fanny Rubio, no estoy muy seguro, historiadora de las revistas de poesía de la posguerra. De Barcelona llegó Jose Agustín Goytisolo, el autor de un celebérrimo poema de resistencia,  Palabras para Julia, su hija, y perdieron el avión Manuel Vázquez Montalbán y Juan Marsé. A Juan Goytisolo hermano de José Agustín, no le invitamos. Vivía en Tánger, la vida disipada y cosmopolita de Tánger, me parece, y era abiertamente promarroquí. Reverte y yo nos aprovisionamos de varias botellas de wisky, que nos pasó por el control García Navarrete, el cual además de ser abstemio lo parecía. ¨´Algo que declarar? ¨´Nada, agua mineral con gas¨¨. Apercibido del contrabando, Goytisolo no se separó de Reverte ni de mí  en todo el viaje. El güiski, en el desierto, bajo el cielo estrellado y diáfano, lo bebíamos a palo seco, por la noche, sin hielo como en las películas del Oeste.  Durante el dia,  los guerrilleros  nos llevaban a poblados y escuelas en las cuales los niños saharauis cantaban la tabla de multiplicar y aprendían la historia de España en perfecto castellano. La bella y jovencísima Keltum era una especie de relaciones públicas con el fusil Kalasnikov siempre al brazo; Emboiric era el ideólogo y Pedro un apasionado combatiente inseparable de su fusil. Un momento que nunca he  logrado olvidar es la visita a un campo de prisioneros marroquíes. El armamento, camiones y jeeps incautados,  habían sido proporcionados por España.  Respecto  al armamento,  el cínico doble juego de la diplomacia y el tráfico de armas.  ¡!Sahara mon amour!!!. Ahora Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, ha vuelto a traicionar a los saharauis  rindiendo pleitesía a Mohamed VI. Se ha bajado al moro, podríamos decir. Una carta deplorable, mal redactada incluso con faltas de ortografía. Una oferta de vasallaje.

Ignacio Amestoy, el rayo que no cesa

Nunca mejor que ahora traer a colación el título miguelhernandiano, pues aprovechando el octogésimo aniversario de la muerte de Miguel,  Ignacio le rinde homenaje en una  conferencia  en el Círculo de Bellas Artes. Amestoy ha publicado hace poco un formidable texto, Lope y sus Doroteas o cuando Lope quiere, quiere, que ha sido llevado a la escena por Ainhoa Amestoy , la cual   en un excelente estudio, clave para entender la dramaturgia de Ignacio,  lo califica de gran homenaje al teatro. A partir de ahora este texto será definitivo en la exégesis teatral paterna.

Miguel Hernández en la cárcel de Palencia

 El aniversario de la muerte de Miguel en la cárcel de Alicante, a consecuencia de una precaria atención a sus dolencias,  ocurrió  el dia 28 de marzo de 1942.  Francisco de Cossío,  que le había dado trabajo en la magna enciclopedia de los toros del mismo nombre, la Biblia del toreo, con mucho predicamento ante Franco, visitó al dictador  personalmente y consiguió que éste conmutara la pena de muerte de Miguel a la  de cadena perpetua. Miguel Hernández había soportado los rigores de la cárcel de Palencia, la Siberia carcelaria de frio y hielo, donde le visitaba Josefina Manresa su mujer. Donde quizás empezó a gestarse un poema inocente y terrible, Las nanas de la cebolla. Posteriormente, años más tarde, un gran amigo, Manolo López, miembro del Comité Central del PCE, ocupó la misma celda. Desde ella, por un ventanuco se divisaba el Bar Madrid que se convirtió en un símbolo de libertad.  ¨´Tomar una caña de cerveza en el Bar Madrid, me contaba Manolo López, era la máxima libertad a la que algunos podíamos aspirar¨.

 

 

 

 

martes, 5 de abril de 2022

 

MERCEDES Milá  y Paco UMBRAL; ¨¨YO HE VENIDO A HABLAR DE MI LIBRO

No voy a felicitar a Mercedes Milá  sus  71  años,  primero porque no tengo motivos personales para hacerlo y segundo porque eso es un accidente cronológico que dejará de serlo cuando Milá cumpla 72. Nada tengo en contra de Mercedes Milá y tengo a favor, el reconocimiento profesional de sus triunfos, que nadie en su sano juicio puede poner en duda; algo tendrá el agua cuando la bendicen. Pero sí quiero recordarle un hecho en torno a Paco Umbral, al que llamaba amigo, amigo mío también, que fue motivo de jolgorio y ha perpetuado una de las frases más célebres, y triviales, de Paco; ¨he venido a hablar de mi libro¨´. Yo estaba allí y lo cuento tal como lo ví y tal como lo recuerdo. Sirva esto de felicitación a Mercedes Milá

Acababa de publicar Umbral un polémico y vitriólico libro contra el psoe, La década roja, creo recordar, y como buena profesional del periodismo la Milá le invitó a presentarlo en un programa de televisión que ella dirigía. Con no sé qué pretexto Paco me pidió que lo acompañara, no para hablar de su libro sino para irnos luego a cenar o a comer, no recuerdo la hora. El estudio estaba lleno de estudiantes ociosos y pendencieros, en principio forofos de Umbral, hasta que las cañas empezaron a tornarse lanzas. Con indudable habilidad y con los más fútiles motivos, la Milá iba demorando hablar del libro de Umbral, siguiendo al parecer órdenes de Felipe González, aunque de vez en cuando, fugazmente, mostraba la portada del libro.  Pero no hablaba de él y Umbral, aunque apercibido de la estratagema gracias a la confidencia de un amigo mío en televisión o la Moncloa, no recuerdo bien, perdió la paciencia. ¨¨Yo he venido a hablar de mi libro y no a escuchar estupideces de unos colegiales. O hablamos de mi libro o me voy¨. Y se marchó. Supongo que todo aquello quedó grabado. Yo lo recuerdo así y así lo cuento. Sírvame esta evocación para felicitar a Mercedes Milá,  figura emblemática  de la televisión en tiempos y hoy dia un tanto desdibujada y sin perfil.

 

jueves, 31 de marzo de 2022

Carta abierta a don Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno de España.

Espero que al recibo de ésta se encuentre usted bien de salud; yo bien gracias a dios. Excelentísimo señor presidente. Discúlpeme si mi estilo epistolar, incluso mi ortografía, deja bastante que desear. No trato de ponerme a la altura, o a la bajura,  de la carta que usted ha enviado al sátrapa de Marruecos, Mohamed VI,  lacayo del Imperio yanki,  en la que su servilismo cortesano alcanza cotas inenarrables; eso, en mi aldea de Torre de los Molinos, provincia de Palencia, pedanía de Carrión de los Condes, la gente del común lo llamaría lameculos. Además, excelentísimo señor presidente del Gobierno, usted redacta malamente, su redacción es tan descuidada, como profunda su deslealtad al pueblo saharaui, al cual muchos   guardamos admiración y afecto. Y gratitud por mantener vivo el recuerdo y la cultura española.

 Haga usted, señor presidente del gobierno, lo que quiera, pero no en mi nombre. Yo no le he votado, pero es usted el presidente de mi país llamado España. En tiempos,  cuando  los de su ralea empezaron a dar la espalda al pueblo saharaui, unos pocos románticos hicimos un viaje a Tinduf, los campamentos de refugiados. Los más osados, o los más irresponsables, con la experta guía de Keltun, la bella guerrillera y de Emboiric, ideólogo y  combatiente, atravesamos las líneas marroquíes por sitios estratégicos, sin que estos se enterasen, y llegamos hasta el mar. Aprendí a manejar el kalasnikov, pequeño y eficaz fusil cuyo nombre explica muchas cosas, que en mis manos perdía toda su eficacia.  De aquella aventura conservo la carcasa de un obús, que sirve de paragüero en el vestíbulo de mi casa los días de lluvia. Haga usted, señor presidente excelentísimo Pedro Sánchez, lo que quiera, incluso el ridículo, pero no en mi nombre ni en el nombre de muchos otros españoles.


miércoles, 23 de marzo de 2022

 SAHARA !!MON AMOUR.!! TRAICIÖN DE PEDRO SÁNCHEZ AL PUEBLO SAHARAUI. JVILLAN 

 

Breve y desinteresada información sobre el Sahara para Pedro Sánchez, presidente socialista del Gobierno Español y mayordomo de Marruecos y el Imperio.. Pedro Sánchez es un inepto poliédrico.  Hace aproximadamente 40 años Emilio Sola, poeta y cervantista eminente, catedrático y fundador de la Vaquería, bar, librería  y tertulia ácrata de la calle Libertad número 8 de Madrid,  estaba de lector en Argel y en estrecho contacto con el Frente Polisario. Tinduf y los campamentos de refugiados. Emilio propuso un viaje de apoyo de intelectuales españoles y sugería que yo me encargase de  organizarlo todo desde Madrid. Formamos un comité  compuesto  por Rafael Alberti, a título puramente representativo y ornamental.  José Ramón Ripoll, excelente poeta gaditano y unos cuantos más que se fueron descolgando del asunto por una u otras razones. El viaje hasta Argel costaba 25.000 pesetas, vuelo  incluido, que cada uno de nosotros apoquinó gozosamente. Y precariamente, todo hay que decirlo. Varios nombres ilustres de las letras y la poesía españolas se unieron a la expedición; Carlos Álvarez, José Manuel Caballero Bonald, Jesús Fernández Palacios, Fernando Quiñones y Nadia, su mujer ceramista italiana, Fernando Sánchez Dragó y una novia francesa guapísima,  Francisco García Navarrete, Javier Martinez Reverte, Agustín Millares, excelente poeta canario,  hermano de Manuel Millares, el pintor de las arpilleras: y puede que también  Fanny Rubio, historiadora de las revistas de poesía de la posguerra. De Barcelona llegó Jose Agustín Goytisolo, el autor de un celebérrimo poema de resistencia,  Palabras para Julia, su hija, y perdieron el avión Manuel Vázquez Montalbán y Juan Marsé. A Juan Goytisolo hermano de José Agustín, no le invitamos. Vivía en Tánger, la vida disipada y cosmopolita de Tánger, me parece, y era abiertamente promarroquí. Reverte y yo nos aprovisionamos de varias botellas de wisky, que nos pasó por el control García Navarrete, el cual además de ser abstemio lo parecía. ¨´Algo que declarar? ¨´Nada, agua mineral con gas¨¨. Apercibido del contrabando, Goytisolo no se separó de Reverte ni de mí  en todo el viaje. El güiski, en el desierto, bajo el cielo estrellado y diáfano, lo bebíamos a palo seco, por la noche, sin hielo como en las películas del Oeste.  Durante el dia,  los guerrilleros  nos llevaban a poblados y escuelas en las cuales los niños saharauis cantaban la tabla de multiplicar y aprendían la historia de España en perfecto castellano. La bella y jovencísima Keltum era una especie de relaciones públicas con el fusil Kalasnikov siempre al brazo; Emboiric era el ideólogo y Pedro un apasionado combatiente inseparable de su fusil. Dos o tres años más tarde Reverte se encontró con Emboiric en Barcelona y fue este quien le comunicó que la bella Keltum, enamorada de un prisionero marroquí,  se había pasado al enemigo. Con ambos habíamos atravesado las líneas marroquíes,  por sitios estratégicos que solo ellos conocían,  y  habíamos llegado al mar.

Un momento patético que nunca se olvida fue la visita a un campo de prisioneros marroquíes y el armamento, camiones y jeeps iincluidos ,incautados,  que habían sido proporcionados por España. Parte de los prisioneros padecían el síndrome de Estocolmo y defendían apasionadamente la causa y las razones de los saharauis. Respecto  al armamento, el doble juego, el cínico doble juego de la diplomacia y el tráfico de armas.  ¡!Sahara mon amour!!!. Hoy Pedro Sánchez, presidente del gobierno español,  ha vuelto a traicionarte. Ignominiosamente

 

 

 

 

miércoles, 16 de marzo de 2022

 

Dos autobiografías; General Franco, )Vázquez Montalbán) y Palabra de director,  )PedroJota Ramírez.

¨´Ya en el otoño de mi desventura¨, invierno sería más adecuado, que diría Ricardo III el diabólico  cojo shakesperiano, he devorado con  pasión dos  libros que ayudan a entender mejor  este país llamado España; Autobiografía del general Franco, de Manuel Vázquez Montalbán, in memoriam, y Palabra de director, primera entrega de las memorias de PedroJota Ramírez. He incumplido en parte mi propósito,  siempre aplazado por culpa del periodismo, de dedicarme a la poesía pura, o impura, sin que ni siquiera las memorias  Javier Villán, una vida de teatro, me distrajera de mis afanes ensimismados. Pero ha merecido la pena.

 La ¨autobiografía¨ de Franco es un libro  vitriólico y divertido, escrito por un intelectual,  genial escritor de novelas policiacas, al que con frecuencia diéronle cárcel las Españas; Manuel Vázquez Montalbán, discípulo de Manuel Sacristán  el brillante y ortodoxo exégeta del marxismo,  creo ha sido el último genio de  la literatura española y del articulismo, aunque él prefiriese adjudicar ese título a Francisco Umbral. No sé si llegó a consignarlo por escrito, supongo que no, pero yo se lo escuché a raiz de una conmovedora columna de Umbral en el Mundo,  La niña de Basora. Umbral podía ser, y lo era cuando quería, un estilista refinado, un inventor del idioma a base de neologismos y un restaurador del lenguaje de la calle,  la tralla y la caricia, pero  carecía de la formación y el conocimiento políticos  de Montalbán. Paco era un autodidacta y Montalbán un académico marxista.

 Nunca entendí la sumisión literaria de Paco al magisterio de Cela peor escritor que Umbral y, además, humanamente, un miserable  capaz de ofrecerse, según carta  reproducida por Editorial Akal, como confidente a la  policía, entre sus amigos del Café Gijón. Supongo que le consideraba el puente necesario para acceder al Nobel de Literatura que con más merecimientos que, Camilo, se le negaba a Miguel Delibes, protector y padre literario y periodístico de Umbral. Y que Paco Umbral no habría  desdeñado, consciente siempre de sus ilimitados merecimientos literarios.  ¨Escribe como mea¨, dijo Delibes de Umbral refiriéndose a su facilidad y rapidez.

Palabra de director. Editorial Planeta. Nunca fui del equipo de PedroJOTA, que él se había llevado de Diario 16,  vaya esto por delante. Pero en el Mundo escribí a gusto y sin limitaciones. De toros y de teatro. Alguna vez le pedí escribir de política y me contestó socarrón que ya politizaba bastante las crónicas de toros. Si es verdad lo que cuenta PedroJOTA en estas casi mil páginas de memorias, y no tengo ninguna razón para no creerle,  gran parte de lo que ahora ocurre en España, para bien y para mal, se debe al protagonismo de Ramírez, Diario 16 y El Mundo. Pedro Jota muñidor omnipresente y omnipotente de la vida política, entusiasta  mentor de Aznar,  su rival de paddell en el Club Abasota, junto al Mundo y  confidente e iluminador de Rodríguez Zapatero, hasta que dejó de serlo si bien en términos no abruptos del todo. Y admirador antes, también,  de Felipe González, hasta que se devolvieron las cartas y el rosario de la madre, por quítame de ahí al GAL creación de  González, la guerra sucia y la corrupción de los sociatas. Sociata es término que un servidor puso en circulación  para diferenciar a la tropa felipista de los verdaderos socialistas si alguno quedaba de la estirpe del tipógrafo, Pablo Iglesias, al que continuaban recordando en Casa Labra, la taberna de los sabrosísimos soldaditos de Pavía, trozos de bacalao rebozado.

Hay páginas memorables en Palabra de director como sus contactos con ETA y los tres días que pasó, mano a mano, con Txelis fundador y máximo cerebro de la Organización,  consensuando a cara perro una magistral entrevista y llevándolo contra las cuerdas al abordar la masacre de Hipercor con varios niños muertos. Este atentado y el asesinato de Yoyes, la mítica y jovencísima activista que desertó de la Organización y a la que condena inexorablemente, hacen aflorar un atisbo de sentimentalidad en Txelis.

 Nada elude PedroJOTA, ningún tema por escabroso que sea como el vergonzante episodio de Rapú, del que lamenta no haberse dado cuenta a tiempo de que de Felipe González, Barrionuevo,  Vera y El País de Polanco y Juan Luis Cebrián. La próxima entrega promete ser, quizá, más apasionante y es de esperar no decepcionará probablemente su visión del felón y desleal Antonio Fernandez Galiano gran capo de Unidad Editorial, que aprendió italiano a marchas forzadas. PedroJota acaba reconociéndose vencedor y rey, pero en la última línea del libro asume que nadie ¨´reina impunemente¨

.

 

viernes, 11 de marzo de 2022

 

NEVENKA 

Nevenka en el recuerdo; acosada, vilipendiada y sola.

Ignoro a cuento de qué, quizá por la celebración del Dia de la Mujer o por  una serie televisiva que ha retomado el caso,  alguien ha traído a colación la historia de Nevenka Fernández, la bella concejala de Hacienda del Ayuntamiento de Ponferrada, acosada sexualmente por Ismael Alvarez, su alcalde del PP, al que tuvo el valor de denunciar.  Todo el pueblo, de derechas naturalmente,  repudió a Nevenka, también de derechas y del PP, creo. Las peores fueron  las mujeres que vieron en el  alcalde un acosado y en Nevenka una acosadora.  O, por lo menos, una consentidora ambiciosa y aficionada a los hoteles de lujo donde alguna vez había pernoctado invitada por el Ayuntamiento del que era concejada.  Las feministas le dieron de lado arguyendo que ¨´no le tenían confianza¨´.  En el peor de los casos, si algo había habido entre alcalde y concejala, había dejado de haberlo, y NO es NO, aunque el edil máximo diga SÍ.  Juan  José Millas, columnista de El País,  salió en  defensa de la chica y  publicó un libro, Hay algo que no es como me dicen. El caso Nevenka contra la realidad.

  Nevenka ganó el juicio,  pero tuvo que expatriarse a Londres, me parece. Mientras, el infame Ismael Alvarez, siguió campando a sus anchas y volviendo a ganar las elecciones. Y ahí sigue, supongo, si no la ha palmado. De vez en cuando aparece en Twiter una cuenta con el  nombre de Nevenka Warning,  culta y discreta,  que para nada alude al caso e ignoro si es ella misma.

 Viví intensamente aquellas jornadas hace años, aunque no llegué a conocer personalmente a aquella mujer mancillada. Tampoco conocí a Ismael, el infame. Se celebraba la Feria del Libro, creo recordar, y me habían invitado a hacer una lectura de  SONETOS DE FUEGO Y NIEVE,  editado por Hontanar, una modesta editorial de Ponferrada que, según me dijeron luego sus dueñas, habían hallado en los sonetos  un respiradero a sus estrecheces. Quise, en solidaridad con Nevenka, suspender la firma y presentación, pero me aconsejaron que no lo hiciera, que las andanzas )sic) de la concejala ¨´nada tenían que ver con la literatura )sic). Me harté de firmar ejemplares y, como mi fuente de ingresos era el periodismo y no la poesía,  les cedí todos los derechos y posibles reediciones. Los primorosos y descarados desnudos eróticos de Modesto Roldán, un gran pintor onubense del exilio y la diáspora, fueron decisivos en el éxito del libro. Pero todo esto es ajeno a Nevenka Fernández, una mujer de derechas que se atrevió a denunciar en aquellos tiempos  todavía  obscuros, a un alcalde convencido del caciquil derecho de pernada. Como creo que ya he dicho, Nevenka ganó el juicio, pero no le sirvió de nada, dada su absoluta soledad. Tuvo que hacer las maletas y marcharse.

miércoles, 2 de marzo de 2022

 

Putin  el ZAR. El TIRANICIDIO sería un ACTO de JUSTICIA

Sólo desde la mala fe o la ignorancia  puede atribuirse a Vladimir Putin la condición de comunista. ¡!Putin bolchevique!!. Muchos piensan, y quizá no les falte razón,  que el nuevo Zar de todas las Rusias está más cerca de Hitler que de Stalin. Y que maneja conceptos similares a los que guiaron la voluntad expansiva de Hitler. Necesidad de espacio vital, por ejemplo. O derecho de conquista. Le ha fallado materializar, creo yo, la idea de la blibkrieg, la guerra relámpago,  que tampoco pudo materializar Hitler porque los aliados le cortaron el paso. Ante su  guerra relámpago, Putin se ha encontrado con la resistencia de Ucrania, que ha frenado su avance, y el zar ha amenazado con el uso de las armas nucleares que posee. Sin embargo, la absoluta capacidad de desinformación de su aparato de propaganda no ha podido tapar del todo, cierto malestar de algunos de sus generales que naturalmente no rechistan por miedo a la histeria bélica de Putin. La razón de la fuerza frecuentemente anula la fuerza de la razón.

El mundo ¨¨civilizado¨´ ha impuesto al zar unas sanciones descomunales para ahogarle económicamente que Putin se pasará por el forro pues sabe que las repercusiones, a la corta y a la larga, serán igualmente perniciosas para ambas partes. Rusia bloqueada, supone el bloqueo de una amplísima red comercial y política, de un sistema sólidamente arraigado. Ni Putin ni la Rusia actual son comunistas. Los rusos, amarrados a su país, sin posibilidad de viajar, contribuirán al colapso del Sistema, circunstancia prevista por el diabólicamente inteligente Vladimir Putin.  El putinismo, si se me permite  el palabro, no es una ideología, es un sentimiento nacionalista exacerbado.  Puede que Putin sea un monstruo, pero no se puede infravalorar la profunda mente de un monstruo que lo es, precisamente, por ser inteligente.

Putín, presidente de la confederación rusa varias veces reelegido, fue agente del KGB y, como anticomunista y mandamás absoluto de Rusia, es seguro que sigue siéndolo. ¿Para qué andar con desdoblamientos?.  Mucho e importante me queda por conocer de Rusia. Mas, por esos raros privilegios con que la vida nos sorprende a veces, vi cumplido hace años el sueño romántico de visitar el  Palacio de Invierno, y recorrer sus salas por donde pasó la revolución desenfrenada y feroz. También  vi cumplido otro sueño, ver bailar a María Pliseskaya  el Lago de los cisne en el Bolsoy . La guía del Palacio de Invierno, bella y militante, no había pisado el Bolsoy  y la invité gracias a mi doble pase de periodista invitado. ¨´No podré ir, me dijo llorando, no me lo permitirán¨´. Pero se lo permitieron y su gratitud fue infinita. También obtuve permiso para visitar Samarkanda acompañado de la bellísima guía, pero en el último momento revocaron el permiso sin ningún tipo de explicación. Y me quedé sin ver en persona la ruta de la seda y los bordados, los lugares míticos de Marco Polo.

 Vladimir Putin tiene la astucia del agente secreto del KGB y la crueldad despiadada del sicario frio e implacable. De sus actos los ciudadanos rusos no tienen culpa. Es uno de esos casos meridianos, en los que hasta la Iglesia Católica justifica el magnicidio. 

jueves, 17 de febrero de 2022

 

Se nos fue el sacristán de Divinas Palabras

Ha muerto en Valladolid  donde residía desde hace tiempo, aunque era natural de Zaragoza, Juan Antonio Quintana. ¡!Un actor!!.  Un actor en toda la extensión de la palabra. Y un amigo. Las reseñas periodísticas de urgencia, las malas reseñas, pues el periodismo  siempre es de  urgencia y celeridad y no excluye  la exactitud y calidad,  lo definen como ¨actor de series de televisión¨. Nadie podría negar eso. Era actor de televisión y de cine. Pero Juan Antonio Quintana era, sobre todo, un excelente actor de teatro, disciplinado y capaz de desentrañar con sabiduría los más escondidos resortes y profundidades del personaje.  Lo recuerdo sobre todo en el sacristán de Divinas palabras, de Valle Inclán, en el Teatro Bellas Artes, dirigido por José Tamayo, el gran mago, el viejo zorro que aprovechando su participación en el ejército de Franco y que a este le gustaba la zarzuela, trajo a España lo mejor del teatro europeo, desde Bertold Brecht, a Arthur Müller o Albert Camus. Ignoro si a Franco le gustaban todas las zarzuelas o sólo le gustaba Marina,  de Emilio Arrieta y Francisco Camprodon,  por la que, cuentan, el cruento Generalísimo, bebía los vientos. Tamayo llevó por el mundo entero la zarzuela, pero  nadie pudo decir de él que hiciera apología del franquismo ni  del dictador. Su filosofía de la vida y del teatro era el posibilismo, la concertación, palabra que le gustaba mucho como forma de entendimiento. Sin Tamayo no podría entenderse el teatro español de la segunda mitad del siglo XX, su apertura a  la modernidad ideológica y formal. Pero acabemos aquí este breve excurso a propósito de Divinas palabras, un hito divisorio entre el inicial Valle Inclán y su paso al hallazgo genial del esperpento. No sin antes valorar la capacidad de Tamayo para torear a los censores que, pasado el dia del estreno, no volvían a aparecer por el teatro.

Juan Antonio Quintana hizo y enseñó teatro en Valladolid llevando a la Universidad su capacidad docente. Estaba casado con Meri Maroto, pintora y escenógrafa, y era padre de Lucía Quintana, una de las actrices españolas de más sólida consistencia técnica, alimentada por una poderosa emocionalidad, tanto en el drama como en la comedia. España es, sobre todo, país de actrices, y Lucía forma parte de esa gloriosa constelación de comediantas.

Siempre que iba por Valladolid, almorzábamos juntos y, hablando de teatro, apenas nos dábamos cuenta de que la exquisita comida de Casa Manolo, creo que así se llamaba la tasca, se nos quedaba fría. A veces nos acompañaba una amiga mía, aficionada al teatro, que  admiraba mucho a Quintana, María Jesús Zaragoza.  Entre un joven maestro, como generosamente le gustaba llamarme,  y una joven admiradora incondicional, Juan Antonio Quintana se sentía a gusto. Pasado este lio de la peste y los confinamientos, si es que pasa,  y si el mandamás del teatro en Valladolid, el empresario Enrique Cornejo, nos prestaba apoyo logístico, pretendíamos montar un breve espectáculo, recital más bien  a dos voces,  de inauguración de un bar en la plaza de toros que una joven emprendedora, Graciela Arribas, pretende poner en marcha cuando las dificultades burocráticas del Ayuntamiento den luz verde a una empresa que generará muchos puestos de trabajo. Siempre falta una firma de alguien, como si estuviéramos en los tiempos de Larra y vuelva usted mañana. Para nuestro recital no necesitábamos ninguna firma, solo el teatro Zorrilla, lleno con el tirón de Quintana. O, ya puestos, el Teatro Calderón donde estando en la mili, Capitanía General, yo ví una película infame, de Saenz de Heredia me parece, titulada Franco ese hombre.

 

miércoles, 9 de febrero de 2022

 

Metafísica de la REMOLACHA. Monzón de CAMPOS

Durante mucho tiempo, en mi lejana infancia, Monzón era para mí un referente remolachero, una central a donde los labradores de la zona llevaban su cosecha de remolachas azucareras. Especifico lo de azucareras porque había también remolachas forrajeras con las que se alimentaba al ganado de tiro y carga; los mulos, las mulas, los burros, las burras, los bueyes y las vacas. Más tarde aprendí que Monzón era también un castillo de mucha nombradía y prosapia, lo cual suponía un señor o señores que recibían vasallaje de la gente del común a la que protegían de las razias moras cuando estas se producían, que vienen los moros, que vienen los moros y ¡hala!, todos adentro para tirarle a la morería agua y aceite hirviendo desde lo alto de las murallas. Y también flechas y piedras y pedruscos,  y derribar a mala fe y con saña las escalas cuando el enemigo subía por ellas, que unas veces era moros y otras veces cristianos que, entre sí, se tenían tirria. El castillo , sobre un otero, señoreaba una llanura  grande,  algo así como un condado y era la demostración de porqué a Castilla se la llamaba Castilla, o sea tierra de castillos inexpugnables para defenderse. A veces los moros zurraban la badana a los cristianos y es de ahí de donde sale aquella copla

Vinieron los sarracenos

Y nos molieron a palos,

Que dios ayuda a los malos

Cuando son más que los buenos.

No sé qué está pasando con el castillo de Monzón, que de fortaleza militar pasó con el tiempo a Parador Nacional, o sea hotel, ocupado por las mesnadas del mesnadero mayor del reino, Fraga Iribarne, que inauguraba Paradores con la misma facilidad con que Franco inauguraba pantanos. Parece que la gente no ve con buenos ojos que esté cerrado o carente de objetivos y propósitos lo que fue epicentro político y comercial de tan egregia y grande, a lo largo y a lo ancha, y albergue de asambleas y discursos programáticos.  Parece que la Diputación Provincial, su propietaria, tras 20 años cerrado,  quiere hallarle   destino y ocupaciones acordes con su historia. No lo sé, no lo tengo muy claro. Mariano Haro, el campeonísimo español de atletismo en las distancias largas,  me contaba que su entrenamiento diario era correr desde Becerril de Campos, su pueblo, hasta Monzón. Como ven, mi visión de esta villa y este castillo es, a la vez, metafísica, histórica y modernista. El palimpsesto de la historia y un manual de gastronomía. Me hospedé allí una noche y sólo soñé con el desayuno de dos huevos fritos, chorizo y jamón ibérico de verdad. A media mañana llegaron Caneja, Isabel Almansa, Rubén del Valle  y Rafael del Valle. Isabel le dijo a Juan Manuel Caneja mostrándole la inmensa llanura, ¨´estos son tus dominios¨´. Y como de costumbre, el pintor de los campos de Castilla calló y no dijo nada.

lunes, 7 de febrero de 2022

 

Francisco Umbral y Javier Villán

En proyecto  la reedición de  Sonetos de la Impostura, si el tiempo y la autoridad competente no lo impiden como decíamos antes, parece adecuado que esta reedición lleve como prólogo la columna que Paco Umbral  publicó  por entonces

    ¨´Javier Villán ese chico sombrío, bueno y duro, valiente y tímido, callado y violento. Ha venido haciendo su poesía y su prosa dia a dia, en el poema o el periódico, y yo siempre he observado de reojo la voluntad creadora, rebelde, literaria y grave del escritor hoy tan cuajado. Javier Villán hizo mucha poesía solitaria y distinta, insumisa, cada dia más sabia, y hoy hace un periodismo crítico del que no se salva nadie, lleno de rigor y de metáforas.

Sonetos de la impostura es un libro que he visto crecer entre la eficacia de Quevedo, con quien Villan vive en conversación, y la urgencia de la crónica en verso, o sea la sátira política, periodística y barroca, cotidina y clásica, contra el socialismo degenerado que nos gobierna y sus avatares, personajes y descaros. Se trata de un centón de sonetos satíricos, algunos de voluntad grotesca, como no se escribía en España desde nuestros clásicos, que son los santos patronos de este revolucionario apacible que es Villán, a quien hay que acercarle un whisky para q se ponga conversador y diga sus verdades en tono conspiratorio, como cuando era el comunista emboscado en el diario ¨´Arriba¨¨

Todos los personajes del naipe socialista, que han traicionado y defraudado, pasan por estos sonetos que son como una columna en verso y donde la intención política no empaña nunca la calidad áurea, sonante, viva. De un  gran barroco en tiempos de neoclásicos, postmodernos, esteticistas, culturalistas y líricos de la nada en verso o la nada entre dos versos. Estos Sonetos de la impostura quedará como el gran memorial poético y político de un tiempo ilustrado por la traición, frustrado por la mala fe.

Juicio y condenación de Cuba, que completa el volumen, contiene retratos poéticos de los tiranos y dictadores de América vendidos siempre al yanki, y aquí encuentra el poeta nuevo material literario para su esperpentismo lúcido e impecable. Asimismo Villán ensaya en esta segunda parte otras formas y medidas poéticas. Finalmente, ese colofón urgente y demorado, Octavio Paz y Chiapas , donde Villán canta la sublevación mejicana con versos largos, lentos, intensos, centrando su denuncia en el gran sacerdote intelectual de América, Octavio Paz, el clérigo traidor a su pueblo, mediante un juego de incardinaciones que utiliza la propia poesía de Paz, contra la hipocresía, la cobardía y los sofismas políticos  del pensador oficial de Méjico. Aquí se hace inevitable el recuerdo de la gran poesía épica de Pablo Neruda.

Villán ha hecho un libro caliente de actualidad y memorable de calidad, más el necesario exceso verbal que barroquiza y engrandece el arte, la denuncia, la vieja y renovada contienda. La Historia¨´.

miércoles, 2 de febrero de 2022

 

Zabala, PedroJ y yo

Cuando a punto estuve de mandar El Mundo al carajo.

La publicación por parte de PedroJota de su polémico libro de memorias, Palabra de director, suscita algunas reflexiones para algunos que hemos trabajado  en El Mundo. Una vez estuve a punto de abandonar El Mundo pese a las deferencias, personales y profesionales que me otorgaban. Y pese a las exigencias sin límites del director, subdirectores y redactores jefes. Yo era un todo terreno que podía escribir, como el renacentista Pico della Mirándola, de omne re scibili et quacumque allia, es decir de todo aquello que  pudiera saberse y de cualquier otra cosa. Pero no es de esto de lo que quiero tratar hoy, sino de la época en que compartí página con Vicente Zabala de la Serna que había dejado el ABC substituido por  Andrés Amorós, un erudito catedrático  y estudioso de la literatura taurina. La pluma viperina de Antonio Burgos deslizaba algunos supuestos indemostrables de la salida de Zabala, resumidos en una frase con la que saludaba la llegada de Amorós a las  históricas páginas taurinas del periódico monárquico; ¨vuelve el rigor y la honradez a la crítica de ABC¨´.

El hecho es que el apellido Zabala, tan querido e intocable para Luis María Ansón, que ya no dirigía ABC había quedado salpicado y Luis María recurrió a Pedrojota para lavarlo. Una tarde me llamó Manu Llorente, redactor jefe de la sección cultural en la que estaban incluidos los toros, y me pidió me pasara urgentemente por el periódico. Con su proverbial finura y sutileza Manu me soltó a quemarropa ¨dejas la crítica taurina, han contratado a Vicente Zabala.¨´. Me quedé perplejo unos segundos,  al cabo de los cuales respondí,  ¨si dejo los toros, dejo el periódico¨´. Nunca los toros habían sido mi preferencia, pero era  una cuestión de principios.  Mi respuesta la escucharon Juan Carlos Laviana y Fernando Baeta que pasaban por allí y me hicieron un gesto que ni descifré ni me importó su significado,  pues me daba ya por desligado del Mundo. PedroJota, con sus tirantes y su habitual templanza de hombre de hielo, nos esperaba en su despacho con Vicente. Disimulé como pude el dolor físico que me producía en el muslo derecho una leve intervención de urgencia que acababan de practicarme los doctores   Ángel Villamor y Rafael Durá. Vicente expuso la primera objeción   preguntando qué iba a pasar, si compartíamos página, cuando nuestros criterios fueran divergentes. ¨¨En ABC el  crítico titular¨…. PedroJota le cortó; ¨´pero esto no es el ABC, es el Mundo y aquí conviven pensamientos distintos y contrapuestos. Salvo la línea editorial que, naturalmente, la marca el director¨¨ Pretexté que se me hacía tarde para el teatro y me marché. Aquello me parecía una farsa de mal gusto. Y de ella, en aquellos momentos, no excluía a nadie.  En  los Teatros del Canal, creo recordar, me esperaba para ver a la  Taganka moscovita     Ana, mi mujer, periodista de cultura y teatro en especial, en televisión española. Le conté lo ocurrido y fue tajante

Márchate, Con mi sueldo, de momento, podemos salir adelante. Luego ya veremos.

En el entreacto volvió a insistir

Márchate.

Me dolía dejar el Mundo, pero  quizá era la única solución digna. Volverían las estrecheces económicas, pero esas no eran nuevas en mi azarosa vida bohemia. A la mañana siguiente se reanudó la reunión interrumpida  y PedroJota fue más explícito. Dibujó un página con mucho espacio para digamos la parte informativa y técnica firmada con letra pequeña de información, y un apoyo, una columna o faldón, firmado con la letra grande de las firmas invitadas. Carmelo Caderot,  jefe de diseño, era implacable y no admitía una modificación por mínima que fuera. Numerosos premios internacionales lo avalaban. ¨´Busca un título para la sección¨´,  me dijo Baeta. ¨´DESAVENENCIAS¨´ respondí. ¿Cómo?  Desavenencias repetí, y el nombre gustó  a PedroJota en la misma medida que  suscitó los recelos de Zabala. Con el tiempo esta sería mi cabecera emblemática no sólo para toros, sino para todos los demás temas.  Ya sin consultar con Ana  acepté echar  a andar. Siempre he tenido presente en mi conducta la máxima aquella, ¨´he vivido lo bastante para no ser arrogante cuando no lo puedo ser¨. A Zabala de la Serna, lo leían especialmente toreros, ganaderos y empresarios. A mí, me seguía el aficionado crítico y exigente, la farándula, pintores, escritores. Y políticos de distinto pelaje como Carmen Basante,  Enrique Mújica,  Alfonso Guerra, Alvarez del Manzano o Pio Garcia Escudero, aparte del susceptible y mercurial  Corcuera por si lo citaba; o sea los de siempre. La verdad es que se produjo un trasvase; puestos a leer a uno, daba lo mismo leer a dos por el mismo precio. Quizá era lo que el Jota  buscaba. La página funcionó y Vicente Zabala de La Serna y yo establecimos un correcto y razonable trato personal. Ambos nos considerábamos hombres de empresa,