jueves, 17 de noviembre de 2022

Aute

Un renacentista

El último renacentista, al menos,  que yo conozca. Pintor, poeta, músico, escenógrafo, cantautor, arreglista de textos de teatro y de cine, hombre de bien. Las sendas de la vida son inescrutables y los caminos del señor todavía más, y en consecuencia ignoro, aunque puedo presentirlo,  a cuento de qué convoco ahora y a cuatro años de su muerte, el recuerdo de Luis Eduardo Aute. Por este creador de arte  mantengo una admiración total   y con èl mantuve  una razonable e intermitente amistad, según estados de ánimo y la sensación que me produjeran sus cuados o sus enigmas.  Yo andaba entonces entre pintores, marchantes de arte, galeristas y toreros y tenía conocimiento de su actitud en defensa de la Fiesta cuando la Generalitat quiso prohibirla en Cataluña. No creo que le gustaran especialmente  los toros, fue el gesto, la actitud ante las prohibiciones liberticidas lo que me llamó la atención. Y me fijé en su pintura que tendia a cierto expresionismo abstracto me parece recordar, en la línea   de Oscar Kokoska, más o menos, aunque no creo conociera esta pintura. Antes que nada Aute se consideraba pintor aunque fuera la música y la canción lo que le diera fama, dinero  y tirón `popular. Aventuro una razón de esta    evocación que me ha asaltado. Con motivo del aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo 27 septiembre de 1974,  ya sin rosas en el mar,  ha vuelto a sonar con fuerza Al alba, al alba, la más célebre canción de Aute, un homenaje de rabia y de dolor a los fusilados entre los que se encontraba algún amigo suyo. Paredes Manot , Txiqui, y Otaegui, miembros de ETA  Umberto Baena, Jose Luis Sanchez Bravo y Ramón García  Sanz, miembros del FRAP, Frente revolucionario antifascista y patriótico    Aute canta y llora , no quiere quedarse sólo porque sabe, como muchos que se niegan a cerrar los ojos ante la infamia, lo que va a pasar al amanecer. Los fusilamientos siempre ocurren  al amanecer  al alba al alba....Ni el clamor internacional de las democracias que retiraron sus embajadores, ni el Vaticano de Pio VI ,  creo recordar., torcieron la voluntad asesina y vengativa del dictador cruento y genocida., Los embajadores volvieron y Franco murió al poco tiempo, torturado no por su conciencia, sino por la enfermedad.

Si te dijera,  amor mio

Que temo la madrugada.

Maldito baile de muertos

Símbolo de su guadaña

Maldito baile de muertos

Símbolo de su guadaña


sábado, 29 de octubre de 2022

EL PERIODISMO ?CuartoPODER1?.

Julia Otero deja la Cope, donde es  la emperatriz de la tarde, y se va a la televisión pública. Si se me permite hablar en términos taurinos, yo diría que la Otero es una torera con duende y con valory que , por su influencia como transmisora y creadora de opinión, se ha ganado entre el público llano y generalista , ese la que distingue a las privilegiadas, la Bernhard, la Xirgu, la,  la Valdés, la Espert, la Velasco, la Guerrero, la Oriana Falaci., la OTERO. En España, entre periodistas e intelectuales no se me ocurre, todavía, ninguna otra a la que otorgar esa jerarquía,  y a Julia se la otorgo con limitaciones.  Lo hice hace un montón de años con la Roig, Montserrat  Roig,  en Leningrado mientras custodiaba sus pasos y sus fotografías  con un amigo ruso, en el punto de mira del KGB, fotos que quería tener, pero no se atrevía a arriesgar.  Yo arriesgué como fotógrafo y como contrabandista, pasando el carrete en la aduana  soviética no demasiado estricta. Luego se lo llevé a Barcelona, un pretexto para pasear por las Ramblas que y por el Barrio Gótico que venero.  Soy un inmigrante , un palentino producto en parte del agua lustral de Canaletas y a la Otero le  deseo mucha suerte, que dios reparta suerte se desean los diestros antes de iniciar el paseíllo. Alejado ya del mundanal ruido y dedicado a la poesía pura,  o impura, vieja vocación, en mi dacha de la sierra madrileña, puedo permitirme afirmar  que tve nunca será la BBC de Londres.. A la vez que reitero mi admiración, profesional y artística,  por esas mujeres que han merecido el honor de ese la  jerárquico.

martes, 18 de octubre de 2022

 

Sara MONTIEL.

 Amor  efímero que nunca existió

Hoy tampoco voy a escribir  de Miguel Abellán, torero que fue y ahora metido a político como director de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y al que empiezan a sacar en coplas so pretexto de algunas  minucias e irregularidades que no me atrevo a calificar, tal como comunica Radio Macuto. Radio Macuto no siempre acierta, pero muchas veces da en el clavo. Del señor Abellán  hablaré un dia, palabra.  De Miguel Abellan ha escrito estos días una excelente reportera del Mundo, Belen Picornell que por la audacia y brillantez me recuerda a algunos de los alumnos que tuve en los masters que dirigí en Unidad Editorial. Hoy hablaré de Sara Montiel, Saritísima. El nombre se lo puso, creo recordar, PacoUMBRAL que la adoraba. Hay una foto memorable tomada en el café de Gijón, fumando un puro entre PacoUmbral  y Santiago Carrillo. Quizá no fuera  buena actriz en el sentido estricto y ortodoxo que aplicamos la gente de la farándula, pero sí era la más universal y la más cotizada de todas las españolas. Era Sara, sencillamente Sara. Hollywood no la había  prestado atención  pese a Veracruz, una película  en la que hacía de india jovencísima y guapísima. Viene esto a cuento de un programa de Julia Otero, Onda Cero hecho en  Campo de Criptana en el que escucho  decir a Julia  aquí nació Sara Montiel. Cierto. Allí, entre quijotescos molinos de viento nació Sara Montiel,  nombre artístico que substituyó al de nacimiento y bautismo, de Maria Antonia Abad Fernández. Allí nació también el gran pintor Pepe Diaz, al que yo dí en llamar, el Picasso de la Mancha como di en apellidar al poeta Felix Grande, de Tomelloso, el Cesar Vallejo de la Mancha. Pepe al que apodábamos el paleto estaba  más orgulloso de ser amigo y paisano de Sara, que de todos sus éxitos en Francia y en España donde se entregó al paisaje comercial y abandonó el personalísimo abstracto que traía de París. A José Diaz no le gustaba que lo llamaran el Paleto. Decía cabreado, ¨´soy muy pacífico, pero el que llame Paleto se lleva una manta de hostias¨´

Pero volvamos a mi historia con Sara que motivó las carcajadas de mi novia Ana, nada celosa y también periodista, a la cual yo había definido en un artículo sin decir naturalmente que era mi novia, las piernas más espectaculares del Café de Gijón, una inteligencia luminosa y unos labios de pecado mortal. Así salió la cosa, cincuenta años casados y lo que quede de una edad ya provecta. A ver quién se resistía a esa panoplia de  piropos.

Cantaba Sara en Alcobendas, en el teatro Buero Vallejo me parece. De pronto bajó del escenario se paró a mi altura, pasillo de la quinta fila, se  sentó en mis rodillas y cantó aquello de fumando espero al hombre que más quiero. Creí morirme de la emoción. Tal sensación de plenitud no volví a experimentarla hasta años más tarde cuando Aitana Sánchez Gijón, se acercó al proscenio me tiró un beso en la punta de sus dedos y representó una escena a mi lado, poniéndome una mano temblorosa, por la situación anímica de su personaje, en el hombro. Yo había salido en defensa de Aitana, tiempo atrás cuando en  La gata sobre el tejado de cinc caliente, parte de la crítica la había machacado con ferocidad, titulando, por ejemplo,  la minina sobre el igloo. Se equivocaron los demás. Y no es el momento de repetir los fundamentos de lucha de clases de mi crítica. Ni siquiera buscarle similitudes o discordancias con la película de  Liz Taylor, mi primer gran amor prohibido y no correspondido,  de seminarista pecador,  la cual interpretaba a  la  esposa de un deportista, cojo por una lesión y borracho siempre y con serios problemas de identidad sexual, Paul Newman. Ese personaje Brik, en España,  me parece  lo empezó haciendo en Zaragoza un aceptable  Toni Cantó, al que substituyó  por no sé qué causas un  gran Carmelo Gómez. Como yo estaba entonces en pleno fervor teatrista, creo que los ví a los dos. Aunque el motivo principal era, sin duda, Aitana

Pero volvamos a Saritísima cuya aventura de Alcobendas, con el aval de mi novia,  yo me apresuré a divulgar, publicar y exagerar, despertando los celos infundados  de mi amigo y protector PacoUmbral, siempre rendido ante SARA. Umbral ya era Umbral o sea un genio y yo era un modesto, aunque ambicioso,  plumilla que escribía lo que me echaran y donde me lo echaran.  Hasta pies de fotos o noticias de sucesos. Creo que me encargaron el texto de una carátula de disco, el vinilo de entonces, que me salió regular por exceso de entusiasmo e idolatría.  Aquí, en Campo de Criptana, nació Sara Montiel. Por el sutil hilo de Julia Otero he llegado al voluptuoso ovillo de Sara Montiel, querídísima y  universal, la más universal de todas las actrices españolas, la mejor pagada, la más deseada, fuera Pichi o la Violetera por la calle de Alcalá. La que susurraba el pecado como una oración de ángel exterminador tórrido y tumultuoso. Otro dia, palabra, escribiré del señor Abellán.

 

sábado, 17 de septiembre de 2022

Lope y sus doroteas. Ainhoa

 

Palencia, patria del Teatro

Dentro de muy pocos días tendrá lugar en Palencia, la representación de Lope y sus doroteas o cuando Lope quiere, quiere,  obra de Ignacio Amestoy,  con dramaturgia y dirección de Ainhoa Amestoy.  Según viejos cronicones, o leyendas de boca a oreja, que yo suelo tomarme al pie de la letra, el teatro nació en Palencia con  El auto de los Reyes Magos, que escribió para una hermana monja  Gómez Manrique, señor de Amusco, político enredador y pendenciero, intelectualmente se entiende, tío de Jorge Manrique, el de las Coplas, de Paredes de Nava, patria de los Berruguete. No es de extrañar, por lo tanto, que a la gente  de Palencia les guste el teatro y  que para los teatreros de España sea plaza querida y deseada. Lope y sus doroteas, pues, cierra el círculo de Palencia y los Amestoy. Y  me trae a la memoria que No es el primer encuentro del apellido Amestoy con Palencia. Hace algunos años Ignacio Amestoy, ganó me parece recordar,  el premio de textos Ciudad de Palencia que patrocinaba el Ayuntamiento y organizaba la Fundación Caneja bajo la batuta de Rafael del Valle y el apoyo logístico de Rubén del Valle.  Ruben ha sido y es engranaje clave en la Fundación.

Por otra parte este artículo cierra también, sin que la excluya o elimine,  mi relación con el Diario Palentino,  en el cual publiqué hace siglos el primero de los casi 8000 que en mi vida, ya un tanto cansada de periodista, he publicado. Se trataba de un comentario sobre un bar de Saldaña, en el cual no había camareros ni cajero. La gente llegaba, se servía lo que le apetecía y, honradamente, depositaba el dinero correspondiente de la consumición en la caja. Fue el único artículo mío que, me parece, vieron publicado mis padres, el señor Francisco, herrero y peatón cartero de Carrión de los Condes a Torre de los Molinos, y la señora Rosario que me inculcaron el amor al teatro, pues aunque pobres eran muy cultos y dirigían comedias con los mozos del pueblo. Incluso salían de gira, ida y vuelta en el dia, por la provincia.

Si tuviera que explicar  el meollo de Lope y sus Doroteas o cuando Lope quiere, quiere,  diría que es uno de los textos más clarividentes que sobre Lope de Vega, el clérigo atormentado, fornicador y temeroso de Dios y, por encima de todo poeta, se han escrito.  Teatro dentro del teatro. Metateatro. No trata de Lope, es Lope. Si el autor de El arte de hacer comedias, las urdía con tal facilidad que le permitió decir que en menos de horas veinticuatro pasaron de las musas al teatro, en cuestión de amores y amoríos no era menos urgente, aunque siempre hay una que marca más que las demás. Un excelente actor, Angel Solo, ha substituido a Ernesto Arias que se descolgó del proyecto. Lorenza Sánchez, algo más que un ama de llaves, la interpreta una rotunda  Lidia Otón, especie de corifeo sin coro. Y como no hay función buena, sin buenos secundarios, ahí están Nora Hernández y Daniel Migueláñez multiplicándose y doblando papeles. Como escribe Emilio Pascual ¨´la obra está escrita pensando en la complicidad del espectador, en el espectador de hoy, que quizá no sea tan distinto del espectador de entonces¨¨  Ese es el objetivo de todo buen teatro y aquí está cumplido de sobra. Respecto a la escenografía y vestuario de Elisa Sanz y la iluminación de Marta Graña, se atienen a otra norma escénica imprescindible; no entorpecer la acción y el movimiento de los actores.  

domingo, 4 de septiembre de 2022

Agujeros negros en los SANFERMINES.

Hace hoy 25 años. Miguel Angel Blanco,  Concejal de Ermua por el pepé, asesinado por ETA, friamente de  dos tiros en la nuca, al no acceder a un intercambio de presos. Hace 25 años. Sigue siendo la baza macabra y cínica de la derecha salvaje.  La izquierda, aunque lo temíamos, la verdad es que no esperábamos clemencia. Jugábamos al mus en el hotel Maisonave de Pamplona Carlos Gil, crítico de teatro y televisión del diario abertzale Eguin, quizá ya Gara por sanción y prohibición; yo de compañero con   Eduardo Mateo, docente e  historiador del destino en México de los niños de la Incivil guerra del 36, Iurgen o algo parecido, alemán pamplonizado in eternum para aprender MUS, sin conseguirlo del todo. Y yo.  Un chaval de apenas once años, David de Loaysa, futuro escenógrafo, feliz hasta entonces en los sanfermines, lívido, dejó de traernos café y güisqui,  algo grave percibió.  Días antes el Mundo de PedroJOTA le había publicado , y pagado 7000 pesetas,  por una foto de Arthur Miller, de incógnito en Pamplona.

 El órdago, cualquier envite,  se nos heló en la garganta. Sanfermines amargos y aún nos quedaba por ver el asalto a la plaza de la Misericordia, a los dos o tres días, de fuerzas especiales de asalto llegadas desde Madrid y la muerte de Germán Rodriguez, mozo sanferminero de un tiro en la Avda Ronsevalles, cerca de la Olla, bar en el que a la salida y entrada de la plaza tomábamos Cava. Claveles en su tumba, silencio y luto en las peñas y en el sombrero de Paco Apaolaza adornado de cientos de pins.

Agujeros negros en los SANFERMINES.

Miguel Angel Blanco,  Concejal Ermua de la derechona pepera, asesinado por ETA, friamente de  dos tiros en la nuca, al no acceder a un intercambio de presos. Hace 25 años. Sigue siendo la baza macabra y cínica de la derecha salvaje.  Aunque lo temíamos, la verdad es que esperábamos clemencia. Jugábamos al mus en el Maisonave Carlos Gil, crítico de teatro y televisión del diario abertzale Eguin, quizá ya Gara por sanción; Eduardo Mateo historiador del destino en México de los niños de la Incivil guerra del 36, Iurgen o algo parecido, alemán pamplonizado in eternum para aprender MUS, sin conseguirlo del todo. Y yo.  Un chaval de apenas once años, David de Loaysa, futuro escenógrafo, feliz hasta entonces en los sanfermines, lívido, dejó de traernos café y güisqui,  algo grave percibió.  Días antes el Mundo de PedroJOTA le había publicado , y pagado 7000 pesetas,  por una foto de Arthur Miller, de incógnito en Pamplona.

 El órdago, cualquier envite,  se nos heló en la garganta. Sanfermines amargos y aún nos quedaba por ver el asalto a la plaza de la Misericordia, a los dos o tres días, de fuerzas especiales de asalto llegadas desde Madrid y la muerte de Germán Rodriguez, mozo sanferminero de un tiro en la Avda Ronsevalles, cerca de la Olla, bar en el que a la salida y entrada de la plaza tomábamos Cava. Claveles en su tumba, silencio y luto en las peñas y en el sombrero de Paco Apaolaza adornado de cientos de pins.

 


viernes, 2 de septiembre de 2022

lunes, 27 de junio de 2022

 

PÉREZ REVERTE  A FAVOR DE LA MUJER EN LA  CUESTIÓN DEL ABORTO

Ha sorprendido Pérez Reverte, reportero de guerra desde siempre y otras aventuras,  antes de ser académico de la lengua, con una nueva batalla sobre el derecho de la mujer al aborto. A mí pudo sorprenderme en tiempos que lo hicieran académico de la lengua,  por cuanto soy un clásico y un ortodoxo del idioma y sigo fiel al lema académico sobre el lenguaje, ¨´limpia, fija y da esplendor¨¨, exigencias no siempre permitidas por  las urgencias del periodismo reporteril. Y menos por el periodismo televisivo en que todo desafuero lingüístico tiene acomodo. El tiempo ha demostrado que el antiguo reportero, sin ser un estilista, es un dominador del lenguaje y que el capitán Alatriste es no solo un espadachín, sino un dialéctico del idioma.

 A mi, de Pérez Reverte hay pocas cosas que me sorprendan. Camaradas contertulios del Café Gijón durante algún tiempo,   compartíamos la amistad y las confidencias de Alfonso, el cerillero. Yo un poco más, creo, pues Alfonso era palentino como yo y tenía un ramalazo ¨´rojísimo¨ como yo militante clandestino del PCE. Ese ramalazo le venía   de cuando, niño, hacía de enlace con la guerrilla antifranquista que la Guardia Civil y la gente de orden llamaba bandoleros. Nunca me dijo si había conocido a Juanín y a Bedoya líderes de esa guerrilla y si los conoció sus nombres, para él,  eran dos más del montón.   Es la placa que Pérez Reverte colocó un dia en el Gijón la que hará inmortal a Alfonso; ¨´aquí vendió tabaco y vio pasar la vida, Alfonso ¨´.

Así que defender el derecho de la mujer al aborto por parte de Arturo Pérez Reverte no me sorprende, pues eso es  no sólo de justicia,  sino también de caballeros. Hace siglos, ya famoso y adinerado Pérez Reverte,  le hice una entrevista  para la cual establecimos un pacto riguroso. No preguntarle sobre dinero ni sobre mujeres. Eran los tiempos en los que, en los mentideros de Madrid, se rumoreaban los amoríos de Pérez Reverte con una ilustre dama, cuyo nombre no diré, casada con uno de los políticos y financieros más influyentes del momento, cuyo nombre tampoco diré,   que era creo presidente del Banco de España o algo así. Esa mujer cuyo nombre no diré se metió luego. O era ya, a escritora de mucho éxito y nombradía efímeros. No hablar de dinero ni de mujeres es el principio que todo caballero  nunca debe traicionar. Al decir hablar quiero decir presumir, tirarse el nardo. A ese principio me atengo y me atenderé siempre. Lo cual nada tiene que ver con las inevitables laudatios que he hecho y seguiré haciendo de admirables mujeres, actrices sobre todo, que he conocido. Eso es otra cosa.

sábado, 18 de junio de 2022

 

Andrés Vázquez,  la ortodoxia torera hecha magia

Ha muerto El Nono, torero de Zamora, de Villalpando, Andrés Vázquez  forjado en tentaderos y capeas. Torero clásico, de los pies a la cabeza. Torero de Madrid, como lo fue otro castellano, este de Salamanca, Santiago Martín el Viti, S, M. su Majestad el Viti como gustábamos de llamarlo los chavales de aldea.  Su Majestad, un respeto.  Andrés Vázquez no ha muerto en los ruedos que es donde,  dicen,  les gustaría morir a los toreros. Aunque yo creo que a nadie le gusta morir, eso se lo inventaron don Ramón del Valle Inclán y Juan Belmonte muy dados ambos a las leyendas y el romanticismo.  ¨´Es usted sublime, don Juan, sólo le falta morir en el ruedo¨¨.  A lo que, dicen,  Belmonte contestó, ¨´se hará lo que se pueda, don Ramón¨.

Andrés Vázquez toreramente, es indisociable de la ganadería de Victorino Martín, Baratero es el nombre que lo encumbró una tarde en las Ventas. Y el primero que se atrevió a matar en solitario una corrida de seis toros del hierro de  Victorino.  Conocía perfectamente, y  ejecutaba los tres tiempos de la embestida del toro, parar mandar y templar. E incluso podía consumar el cuarto tiempo de cargar la suerte. Seguro y firme en la suerte suprema, muleta al hocico del toro y salida limpia por el costado. Humanamente Andrés Vázquez es socio de la desgracia y el fracaso. Se metió en negocios ruinosos, uno de ellos un Balneario cerca de Valladolid, Palacio de las Salinas, fastuoso,  y no sé qué pasó. Y una noche aciaga al regresar a casa sus perros, que no lo reconocieron, estuvieron a punto de matarlo. Hay artículos que uno quisiera no escribir nunca y este es uno de ellos,

lunes, 13 de junio de 2022

 

Marisol, resplandores y cenizas de un mito

Hace años  que se retiró de los fastos de la vida mundana y eligió el silencio. Pero los mitos, aunque lo sean a su pesar, nunca se van de nuestros recuerdos. Y vuelve ahora. Exposición de fotografías, una vida en imágenes, que sobre Pepa Flores, ha montado en la Academia de Cine, el fotógrafo que más la retrató,  que la retrató desnuda, Cesar Lucas; Marisol, el resplandor de un mito.  Aunque a muchos no les gustaran  sus películas de niña prodigio, amábamos a Marisol, un rayo de sol con el cual el franquismo cruento trataba de iluminar sus miserias. Y no dejamos de amarla,  cuando dejó de ser la Marisol, explotada ultrajada por  Goyanes, su marido, para diversión de la gusanera franquista. Pese al éxito fue una niña desgraciada. Y pese al amor tórrido con el incandescente Antonio Gades, fue siempre, al menos para mí, Marianita Pineda bordando la bandera de la libertad, Mariana Pineda, ¨´en cadalso por no declarar¨´. Gades la hizo comunista, la llevó a Cuba para levantar el puño con Fidel Castro cantando la internacional. Y luego Gades  la abandonó por una chocolatera suiza me parece, chocolatera y acaudalada no podía ser otra cosa que suiza, claro está. Pepa Flores se resignó, yo dejé a Goyanes y Gades me deja a mí. Personalmente solo la ví una vez, en la acera del Café de Gijón. Inevitablemente quedé fascinado. Pepa Flores era puro magnetismo. Me la presentó Pepe Diaz, el pintor rojo de Campo de Criptana al que yo dí en llamar el Picasso de la Mancha, que preparaba apuntes para un retrato de  Antonio Gades ya universal.

El desnudo de Marisol, en la portada de la revista Interview y en páginas interiores, seis años después de que Cesar Lucas lo captara en una playa solitaria,  marca el fin del franquismo crepuscular y el principio de las libertades, un antes y un después en el devenir de España. Ignoro cómo Marisol, bellísima e inocente, vivió aquel acontecimiento. Posiblemente como una fatalidad más de las muchas que han jalonado su vida.

Como periodista siempre arrastraré la frustración de no haber podido entrevistar a Pepa Flores. El pintor segoviano Jesús García, amigo de María Zambrano, de Juan Manuel Caneja y sumo sacerdote del culto a Pepa Flores siempre me disuadió del intento, ni lo intentes y yo no ayudaré a profanar su retiro, me dijo un dia. El fotógrafo Cesar Lucas, muñidor de esta exposición ¿ha profanado el retiro de Pepa Flores?. Dígalo él porque Marisol no lo dirá nunca.

 

 

miércoles, 8 de junio de 2022

Nuevos libros de Teuco Castilla, tigre del Olimpo.

La dictadura   obligó al exilio a lo mejor del pensamiento y el arte argentinos. Y a gente del común sospechosa de subversión. El videlazo cruento. El muralista y pintor Ricardo Carpani fue, quizá, el primero que conocí de esta diáspora, en la galería de arte del novelista y columnista de El Pais, Manuel Vicent. A Ricardo Carpani le acompañaba siempre Doris, esposa y compañera, y ocupaban un apartamento en la calle Villanueva, esquina al paseo de Recoletos casi enfrente del café Gijón. El Café de Gijón, centro de tertulias donde los españoles aspirantes a la fama cultivaban sus fracasos y ambiciones,  era la patria de los exiliados.  La gente de teatro, salvo Eduardo Freire y su mujer y acaso Eduardo Recabarren, paraban cerca de María Boto en la Sala Mirador, de Lavapiés que había llegado a España viuda y  con  Juan Diego Boto. Y allí arribaron  un dia Teuco Castilla, poeta y titiritero, y Ángel Leyva, poeta tucumano que llegaba con el prestigio de haber publicado un libro en la editorial Losada. Teuco era un seductor, Angel era un entusiasta. Teuco reaparece estos días en España y Ángel supongo que sigue en Sevilla, ciudad de la que se enamoró y probablemente de todas sus habitantes.  De El Guaira, también titiritero y hermano de Teuco,  no sé nada desde entonces. De Leopoldo Castilla recibo cuatro libros, de golpe. Alimento espiritual directamente desde el Olimpo; Jerusalén, Tigre de dios. Poeson, Baltasar, Como si hubiera pasado una garza.

Teuco se ganaba la vida como titiritero en el Retiro de Madrid, sábados y domingos por las mañanas y tenía encandilados a los niños, sobre todo a mi sobrino David, más que un hijo, que se sentaba en primera fila y de allí solo se movía para pasar el platillo a los padres de los niños, orgulloso de que Teuco le dedicase algunas historias de sus muñecos. Historias que Teuco  repetía en casa en algunas celebraciones.


lunes, 23 de mayo de 2022

 

Chete Lera, in memoriam. Un actor de culto

Han pasado varios días de la muerte de Chete Lera. Quizá por eso esté fuera de lugar un obituario, en términos periodísticos, a toro pasado. Pero el recuerdo de un actor de raza no perece, es inmemorial. Un actor de culto como en una tarde de huracanada luminosidad le definí hace tiempo. He seguido a Chete Lera desde los tiempos heroicos de La carnicería, en la sala Pradillo, cuando Rodrigo García empezaba ya su plena eclosión creadora de vanguardia. Y cuando  daba vida a los textos de su hermano Antonio Fernández Lera, referencia incuestionable de la vanguardia poética.  Los jóvenes aficionados, de vanguardia también,  ya empezaban a dividirse entre dos jóvenes rompedores y universales, Angélica Lidell y Rodrigo García, que han seguido su expansión imparable por esos mundos de dios más que por los mundos de España. Chete Lera ha muerto en Málaga, en el Rincón de la Victoria en un brutal accidente de coche. Habíamos hablado hacía un mes para un proyecto al que muchos  oponían  su escepticismo, Chete su indiferencia y yo mi entusiasmo suicida. Su principal valedora era Ana Merino, mi santa que diría Umbral, también periodista y que lleva soportándome cincuenta años de casados. Lo primero carece de importancia, lo segundo quizá sea cosa de estudio. Obviando de momento mi idea de artista de culto, quiero recordar como homenaje su Edgard Allan Poe, de Dónde estás Ulalume dónde estás, de Alfonso Sastre, dando replica a una Zutoia Alarcia en estado de gracia actoral y a un polivalente y eficacísimo Camilo Rodríguez. Dirección ¨´feroz¨¨ de Juan Carlos Pérez´de la Fuente, temeroso quizá de que el personaje, via naturalismo de Strimberg y la memoria emocional, se le fuera de las manos a Chete. Escenografía de David de Loaysa, recién salido de la  Escuela Superior de Arte Dramático, al servicio estricto del texto.  Y mientras el público ovacionaba, una imagen que permanece imborrable en mi memoria; Luis María Anson, Alfonso Sastre y Eva Forest fundidos en un abrazo emocionado. El teatro, ¡!el teatro de Alfonso Sastre!! zona de encuentro. En el Teatro Marsillach de San Sebastián de los Reyes.

 

 

jueves, 19 de mayo de 2022

 

Joaquín Vidal, el maestro y el amigo

En lo referido a la crónica de toros yo considero el magisterio, como la expresión imprescindible de  dos condiciones: primera,   excelencia comunicativa de la escritura periodística y segunda,  conocimientos técnicos de los fundamentos de la lidia. De ahí que el término  maestro cuadre perfectamente a la figura de Joaquín Vidal. Tan convencido he estado siempre de ello que un dia  propuse a Joaquín para la RAE, al presidente de la misma don Fernando Lázaro Carreter, filólogo eminente que se había hecho millonario con La ciudad no es para mí, firmada con el ¨´secretísimo¨´ seudónimo de  Raimundo Lozano y la complicidad de un paleto genial, Paco Martínez Soria.  En realidad,  yo no podía proponer a nadie pues yo no era académico, sino periodista de calle y barricada y el candidato  necesitaba del aval de tres académicos. Se lo comenté al autor de El dardo en la palabra y me contestó que eso quedaba de su cuenta. Como la cuestión de Umbral respecto a la Academia, la cosa de Vidal quedó en el olvido.

Viene a cuento  este exordio del gozoso suceso de que  un  grupo de amigos, encabezado por Javier Galiacho y apoyado por Emilio Martínez, activistas del periodismo, el arte y la cultura me han otorgado el premio Joaquín Vidal, atendiendo, supongo, más a la huella que dejó Joaquín Vidal, y a ciertas identidades compartidas que a mis méritos. No voy a decir que no me lo merezca, lo cual sería descortesía y desdén para los componentes del jurado, todos ellos honorables, cultos y gente bien. Lo mejor de este galardón es que me da la oportunidad de mostrar mi visión de Joaquín Vidal. La doble J V.  O sea, un respeto.

Curro Fetén, gacetillero y p´caro, hombre de bien y corresponsal de una cadena de radios hispanoamericana, nos llamaba a Joaquín y a mí, los vengadores, aludiendo con ese título  a la dureza de nuestras críticas, que le hubiera gustado firmar a él, pero no podía por compromisos de la emisora y otras limitaciones publicitarias. ¡!Los vengadores!!!!  Curro Fetén había militado en la CNT, antes de la guerra y luego durante la Oprobiosa, sobrevivió como pudo para sacar adelante a la familia. Aunque Joaquín no era dado a meterse en política y yo me metía en todos los charcos,  ambos mirábamos con mucho respeto e inmensa comprensión a Curro Fetén.

No soy hombre de premios, pero ninguno como este podría satisfacerme tanto. Gracias, pues, Javier Galiacho. La talla literaria y periodística de Joaquín está ya en la historia. Su calidad humana puede dar fe la tarde que en las Corridas Generales de Bilbao nos conocimos personalmente esperando el ascensor de la plaza.

Joaquín , serio y mal encarado. Es usted Javier Villán, el crítico de El Mundo?

Yo. Serio también y cabreado  Sí yo soy

Joaquín. Se está usted pasando y no tiene respeto a los toreros.

Yo. Pues no lea usted El Mundo ¡!!!

Joaquín. Imprevistamente  sonriente. Estrechándome la mano. ¡enhorabuena y gracias…Ya no estoy solo.

Otro dia, en las Ventas, ante una bochornosa salida a hombros de José Tomas, titulé. ¨´Puerta Grande, Puerta Chica. ¨´. A las doce de la mañána sonaba el  teléfono.

Soy Joaquín Vidal. Enhorabuena por ese titular. Me llegan rumores de que te están poniendo a parir y esta tarde te esperan en el patio de arrastre. Espérame donde Fleming, entraremos juntos.

miércoles, 4 de mayo de 2022

 

Bertold Brecht y Martín Niemoller

Dos colosos frente al nazismo

Durante algún tiempo este poema se le atribuyó a Bertold Brecht el dramaturgo alemán que revolucionó el teatro con su teoría del Distanciamiento y fue perseguido con saña por el nazismo. Hoy no hay duda, el autor es Martin Niemoler, pastor protestante. Respecto al nazismo, ambos están en la misma  órbita hostil.  Brecht previó el auge del nazismo y afirmó que este podía haber sido frenado con una actitud menos pasiva de la ciudadanía inadvertida. La resistible ascensión de Arturo Ui es una muestra evidente de su don, más que profético, realista. Arturo Ui  es naturalmente Hitler. No pretendo afirmar con esto que España esté viviendo una situación de prefascismo, pero conviene no tomárselo a broma. El huevo de la serpiente, expresión de Brecht, puede estar incubándose en los nidos de Vox y la derechona pepera. Pero a modo de reflexión interiorizada conviene no olvidar este poema,  que dice así.

¨¨Cuando los nazis vinieron a por los comunistas

Guardé silencio

Pues yo no era comunista.

Cuando vinieron a por los socialdemócratas.

Me callé

Pues yo no era socialdemócrata.

Cuando vinieron a por los sindicalistas

No protesté

Pues no era sindicalista.

Cuando vinieron a por los judíos

No protesté

Pues yo no era judío.

Cuando vinieron a por mí,

No quedaba nadie que pudiera protestar¨

 

viernes, 29 de abril de 2022

JUAN DIEGO, in memoriam

 

Juan Diego. Adiós, hermano. 

Nos llamábamos hermanos, pero hacía tiempo que no nos veíamos. Mi primera imagen  de  Juan Diego, es la de  un vigoroso  y juvenil Segismundo de La vida es sueño, en Bellas Artes, creo recordar.  La última fue la de un decadente Ricardo III, el cojo,  un saco de maldades como lo define el propio Shakespeare, astuto, criminal  y libidinoso. Entre medias lo que más recuerdo son las tardes en el camerino del Español o del Bellas Artes donde iba a verlo, o quizá fuera a la inversa, Concha Velasco, recién separada, o a punto de separarse del director de cine  oficial del régimen, pariente de José Antonio Primo de Rivera, Sáenz de Heredia. O sea que, casi sin solución de continuidad, Concha, las más bonitas piernas y los ojos más luminosos del cine español pasó del falangismo liberal de Saenz de Heredia al comunismo disolvente y heterodoxo de Juan Diego.  Yo hacía de machacante, o asistente,  y les llevaba bocadillos en el descanso entre las dos  funciones,  preceptivas entonces,  para que no tuviesen que abandonar el teatro. ¨Toma poeta, y cómprate un bocadillo  para tí, que tienes cara de hambre. ¨ Era verdad, pero yo no sabía que se me notase tanto. Eran tiempos duros para todos y para los cómicos también,  y Juan empezó a luchar por el dia de descanso semanal, más que por la función única de los cómicos, que se consideraba imprescindible. Cómico era la palabra que más le gustaba a Juan Diego para definir a la gente de la farándula.

De política, aunque nuestras posiciones  eran más o menos claras y próximas, no empezamos a hablar hasta más tarde. Yo andaba de ¨compañero de viaje¨´, como se decía entonces del PCE, aunque sin compromiso vinculante y explícito, pero detestaba las directrices de Santiago Carrillo y de Dolores Ibarruri,  Pasionaria,  exiliados, uno en París y la otra en Moscú o los dos en Moscú quizá, y que, por razones obvias, desconocían la realidad española. Para los de fuera, Franco y el franquismo estaban a punto de caer. La censura había suavizado sus rigores y ello, decían los optimistas irredentos, era presagio de la caída inminente; la gente de teatro y su mundo era campo abonado para la subversión. En parte, porque tenían una cultura más amplia de lecturas teatrales de autores que representaban, necesarias para su profesión. En parte porque en sus giras por Hispanoamérica, México y Argentina en especial, percibían otras formas de entender la vida. Enriqueta Carballeira, Tina Sainz, Paco Casares, José Hervás y un poco más tarde Ana Belén, eran de lo más beligerantes. Respecto a Nuria Espert, su democratismo de resistencia, con su marido Armando Moreno, era evidente y fue Adolfo Marsillach quien mejor la definió, ¨Nuria tiene la virtud de estar siempre en el sitio exacto en el momento oportuno¨¨ Los de dentro sabíamos que quedaba Franco para un tiempo, aunque no lo dijéramos por no desmoralizar a la gente.  Quedaba el tardofranquismo crepuscular, que moriría matando, fiel a su naturaleza. Descansa en paz querido Juan Diego, hermano. Te echaremos de menos, ya en el invierno de nuestra desventura.   

 

lunes, 25 de abril de 2022

 

Un libro y una rosa. 

Dedicado a Julia Otero, de periodista a periodista, de emigrante a ¨´emigranta¨¨. Y de paso al señor Monegal, del que soy fan.

A propósito de San Jordi, fiesta que acaba de celebrarse el pasado dia 23,  me han vuelto los recuerdos de mi etapa barcelonesa de inmigrante; ahora habitante de Madrid, una rosa y un libro para cada persona que quieres. Tal refinamiento sólo puede darse en Barcelona,  ciudad de luz y de cultura, la puerta de Europa que era la tierra de promisión de la gente de Castilla, Andalucía y murcianus. Década de los sesenta del pasado siglo. Para matar sus melancolías,  esta gente inmigrante se reunía, nos reuníamos, en el Centro Castellano Leonés que estaba en el número 78 de Paseo de Gracia, creo recordar, casi enfrente del Parque Guell, de Gaudí, el genial arquitecto que dejó inconclusas las Torres de la Sagrada Familia, monumento emblemático de Barcelona.  

  Allí, en ese Centro Casa Regional de Palencia, Burgos, Valladolid y León,  se fraguaban amistades imborrables,  amoríos pasajeros y matrimonios indisolubles. Unos cuantos portales antes, en la misma acera, tenía un despacho el gran poeta de Arenys de Mar, Salvador Espríu, al que yo, camino del Centro, visitaba una vez cada quince dias y le leía mis espantosos versos que él siempre escuchaba con benevolencia.  No conservo ningún poema de entonces. Alguno, fragmentos deslavazados, me queda en la memoria. Por ejemplo, uno que dediqué a una guapa moza de León, llamada Pilarín, que se había encaprichado de unas espuelas de vaquero que yo calcé en una fiesta de disfraces y que me había hecho un amigo del taller de carpintería metálica donde trabajaba. Entonces en la Vanguardia, aparecían a diario ofertas de trabajo a mogollón.

 ¨´Pilarín

para qué quieres espuelas

Si son tus ojos dos puntas

De acero que el alma queman.

Si cabalgas sobre el viento

¿para qué quieres espuelas?

El poema le gustó mucho a Pilarín y, además, me dieron, por votación popular de los socios, la Flor Natural cosa que jodió mucho a su novio con el que pensaba casarse, Ricardo, un guaperas de León, alto cargo de una gran empresa,  que se las daba de poeta y se había presentado también a los Juegos Florales. En realidad, Pilarín no era la que más me gustaba. Me gustaba  Esther, bajita y muy guapa, que tenía un novio en Burgos, me parece, y con la cual yo paseaba y conversaba en las excursiones del Centro, aislados de los demás. La rosa, mi corazón se la adjudicaba a Esther, pero se la había dado ya a Pilarín. Así que anónimamente, por un amigo florista que me rebajó el precio, le envié a Esther al Centro una docena de claveles y una rosa blanca. Nadie averiguó la procedencia, salvo ella. Esther, sigamos llamándola  así, me decía a menudo ¨´tú no eres del Centro, tú llegarás lejos¨´ Tímida y recatada, una tarde abandonó sus defensas y,  derrumbado el baluarte de los labios y los dientes, me permitió que la besara honda y prolongadamente.

 Canet de Mar. Sodoma y Gomorra

El pueblo costero, de la Costa Dorada, era pura descojonación y desmadre. La concesión del bar y el restaurante del Centro Castellano Leonés se la habían otorgado a Luci y a su marido, Manolo Trigueros, exboxeador y campeón de Cataluña de los pesos medios, un narizotas que presumía de que nadie en el ring, había logrado tocárselas,  gracias a su esgrima perfecta y juego de piernas.  En los meses de verano y turismo, ambos se trasladaban a Canet de Mar, lugar de perdición, al hotel Carlos, propiedad de  Doña Rosita y de su marido Carlos Bauer un alemán que yo creo era nazi fugitivo, españolizado por una catalana. Manolo era jefe de personal y camareros y Luci era  cocinera. Me llevaron  de pinche de cocina, pero como sabía un poco de alemán enseguida me pasaron de camarero  a la barra, donde resultaba más útil. Decían a todo el mundo que yo era un estudiante que trabajaba para pagarme los estudios, cosa que era verdad,  y orgullosos, enseñaban a todos, don Carlos el primero, un ejemplar de El Noticiero Universal,  me parece, donde me habían publicado, con fotografía personal y todo  un cuento horrible y mal escrito.

Un mediodía muy  caluroso  Esther fue a verme  al hotel con su novio. Venía de la playa, en bikini y asfixiada.  Les invité a una jarra de cerveza  bien fría. Y, si se atrevían con la cocina alemana, les invitaba  a comer.  Su novio se limitó a decir este es el famoso Javier Villán, pues vaya. Como si esperara de mí un Marlon Brando o un Paul Newman.

 Se atrevieron. Y ordené a Juan y a Luci, los cocineros, que a él le pusieran el peor chucrut, el más ácido, el peor cocido y fermentado. Por poco revienta. De allí salió una cita a solas con Esther para pasear una noche por el Barrio Gótico,  lugar sagrado, cerca de la catedral, en el que me gusta perderme cada vez  que voy a Barcelona. No sé si continuará abierto un restaurante llamado Carpanta, de cocina ampurdanesa exclusivamente, exquisito, muy próximo a Via Layetana. Llevar allí a una mujer, por la noche, al Barrio Gótico, equivale o equivalía, a una declaración de amor irrevocable. Por lo menos irrevocable durante esa noche. Creo que solo he llevado a dos, una de ellas, años más tarde, mi mujer periodista también, con la que llevo casado cincuenta años. No sé qué habrá sido de Esther. Si Esther vive, como deseo, espero  guarde de mí el limpio recuerdo que yo guardo de ella, cuando  en Barcelona éramos inmigrantes, pobres y felices.

jueves, 21 de abril de 2022

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GONZALO SANTONJA

A Gonzalo Santonja, lo quieren empapelar.   Ignacio Escolar director del diario digital diario.es, antitaurino confeso, periodista de investigación rigurosa que descubrió el trascendental asunto de las cremas de Cristina Cifuentes sustraídas en un supermercado, ha denunciado   irregularidades  de Santoja, cuando este dirigía no sé qué departamento universitario y, a la vez, el Instituto Castellano Leonés de la Lengua. En principio, al parecer, nada que esté reñido gravemente con la ética ni con la estética. Actualmente, Santonja es  Consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, a propuesta de VOX. Santonja  es un intelectual,  un escritor y un investigador aficionado a los toros cuyos orígenes ha rastreado hasta más allá del siglo XII en publicaciones varias entre las que destaca Por los albores del toreo de a pie. Estudioso de la novela social española y defensor del patrimonio de arte castellano expoliado por Cataluña. Ahí está su libro clave para entender esta cuestión, Museo de niebla. Adalid de la unicidad indivisible del Archivo de Salamanca, como fundamento de la memoria histórica, mereció la descalificación radical de Ricardo de la Cierva que lo definió como ¨´un sujeto absolutamente indeseable para entrar en los Archivos de Salamanca¨´

Amigo de Rafael Alberti, José Bergamin y Alfonso Sastre; y de Juan Manuel Caneja, pintor de culto, el mítico pintor de los paisano y amigo de Fernando Arrabal  presumo que Santonja  no tiene demasiado en común con VOX,  salvo los toros como constitutivos de la  naturaleza de España, concepto filosófico al que no creo alcance la gente de VOX.  Gonzalo Santonja es un producto amargo del desencanto y del escepticismo, como toda la generación que hoy rondamos los setenta y ochenta años, que estuvo metida hasta el cuello en el antifranquismo tormentoso.   Una generación que venía a comerse el mundo y que en verdad acabamos comiéndonoslo, aunque sin resultados evidentes. Cuando era director del Instituto Castellano Leonés de la Lengua fue el impulsor de unas Jornadas,  memorables, sobre flamenco, teatro  y toros, rotuladas ¨´los toros a escena¨´  en el teatro Liceo. en las que participaron Maria Toledo que, al piano, bordó las bulerias por solea, el palo que más me gusta;  el traumatólogo del Rey Juan Carlos Borbón, doctor Ángel Villamor; José Ignacio Sánchez, la mejor izquierda novilleril que yo he visto en las Ventas acompañado por los alumnos de la Escuela de Tauromaquia que dirigía y armaron la marimorena,  Y hasta Santiago Martín, el Viti, poco dado a efusiones intelectuales , estaba emocionado de verdad.

 A Santonja  le pasa lo que le pasa por NO hacer caso a Franco, que aconsejaba ¨´haced lo que yo, no os metais en política¨. En realidad,  nunca hizo caso a Franco. Santonja se metió un tiempo en el PCE, vivió un exilio gozoso en Roma, peligro para caminantes según demostró Alberti, y se convirtió en compañero de Carmen Grimau, hija de Julián Grimau, víctima probablemente  intencionada del infame Santiago Carrillo,  fusilado por Franco tras ser torturado y  arrojado por la ventana de un segundo piso de la DGS en el callejón de Pontejos.  Santonja dejó el ¨revisionismo¨ del PCE, pero no su lejano espíritu libertario. Y ahora es Consejero de Cultura por Vox que, como Santonja debe de saber, pues conoce a fondo a Ingmar Bergman, pudiera ser el huevo de la serpiente. O sea, que diría Paco Umbral.

miércoles, 20 de abril de 2022

 

SIEMPRE CANEJA 

Título. El patrimonio ideológico, sentimental y artístico de Caneja. Su colección privada. Autor. Rafael del Valle. Editorial. Fundación Caneja. Páginas 242. Al cuidado de la edición y diseño Rubén del Valle

Decir Caneja es decir Palencia. Como decir Victorio Macho y su Cristo del Otero. Como decir Jorge Manrique y sus Coplas. Como decir Gómez Manrique, señor de Amusco, tio de Jorge, y los orígenes del teatro español. Entre sus muchas virtudes, este libro ha tenido la de agitar mi sensibilidad dormida, mis recuerdos canejianos, y comprobar que estos siguen inalterados en mi mente y en mi corazón. Es un libro primoroso de ejecución y totalizador en su planteamiento, Mucho se ha escrito sobre Juan Manuel Diaz Caneja,  pintor que podíamos catalogar como ¨´pintor de culto¨, sus rarezas y excentricidades generosas. su rechazo a compradores  de cuya ¨´moralidad¨ política y artística no tuviera constancia, ni siquiera en momentos de penuria económica. Caneja e Isabel Fernández Almansa. Isabel era una belleza espectacular, modelo de Balenciaga,  que se enamoró de un hombre callado y pintor, que podía pasarse horas enteras sin hablar escuchando o ignorando a los demás, elegantemente vestido con una chaqueta de pana fina..

Muchos han escrito sobre Caneja y muchos los poetas que le dedicaron versos, yo mismo publiqué en Akal, en coedición con el Ayuntamiento de Palencia, que presidía Heliodoro Gallego,    Caneja una mirada del siglo XX y utilicé profusamente su recuerdo en Madrid canalla, historias intelectuales y políticas del Café Gijón; pero quizá nadie lo ha hecho con la precisión y objetividad fría con que en este libro lo hace Rafael del Valle Curieses, director de la Fundación.  Rafael del Valle, en un notorio afán recopilador  aporta mucho material inédito.  Y  responde fielmente al título  El patrimonio ideológico, sentimental y artístico de CANEJA. Su colección privada. Entiéndase colección en el sentido amplio de testimonios, fotografías, cartas, tarjetas postales, libros etecé de Juan Manuel; no solo colección de pintura. Nada de  Caneja me fue nunca ajeno y menos desde que le conocí personalmente, mediados los setenta del siglo pasado en su estudio de la calle Manuel Cortina 11, pobre, desordenado y  triste donde una sola habitación era cocina, comedor, salón de estar y de tertulia y sala de pintura.  A él se llegaba por un pasillo tenebroso y estrecho donde se almacenaban cuadros, lienzos en blanco y cachivaches diversos. La presentación en su casa fue sencilla y sin retóricas, de palentino a palentino, de comunista a rojo en presencia de una Isabel reticente y a la defensiva. Yo llevaba una botella de güiski escocés, Johnie Walker etiqueta negra,  envuelta en papel de periódico, a la que Isabel no quitaba ojo. Más tarde me explicaría por qué. ¨´Este paleto de pueblo,  seguro que trae un Dyk de Segovia, ´, güisky español al que odiaba profundamente. En venganza a los recelos de Isabel, yo administraba el güisky con tacañería, menos mi vaso al que cargaba siempre un poco más, a palo seco y sin hielo. Al cabo de un rato, guardé la botella en una bolsa en ademán claro e intención de llevarme lo que quedaba. ¨´Eso no pensarás llevártelo¨´, soltó Isabel. El disgusto de Caneja era evidente y no se molestaba en  disimularlo. 

 El libro de Rafael del Valle  es un libro riguroso,  y sobre todo necesario, que refleja la historia de aquellos tiempos y el protagonismo arriesgado y jaranero de Caneja y sus amigos entre los que sobresalían Chueca Goitia, Paco Benet muerto en accidente en Oriente Medio y su hermano Juan Benet, ingeniero y novelista,  que acompañaba a Isabel a comunicar con Juan Manuel en las cárceles de Ocaña y Carabanchel. Y el filósofo y diplomático Carlos Gurméndez, muy del círculo canejiano. Con el novelista Jose Herrera Petere, autor de Cumbres de Extremadura e hijo de un general, fundó a primeros de los 30 una revista que duró solo un número y que se conserva en la Fundación, En España ya todo está preparado para que los sacerdotes se puedan enamorar. En el artículo editorial de la misma, se profetizaba la llegada de la República y que el Partido Comunista sería fuertemente reprimido.  Tuve la foruna de ser amigo de Juan Manuel y el privilegio, o la responsabilidad, de ser su albacea..  Para algunos,  como su amigo el gran escultor  Cristino Mallo, ácido  y antipático, hermano de la gran pintora Maruja Mallo, ser amigo de Caneja, era un salvoconducto. Cuando  supo de mi amistad, empezó a hacerme sitio en su mesa del Café Gijón, donde no admitía a nadie, y solitario leía el ABC y llamaba delincuentes a los ministros que el diario monárquico  sacaba en la portada.


 

Sahara mon  amour

Breve y desinteresada información sobre el Sahara para Pedro Sánchez, presidente del Gobierno Español y mayordomo de Marruecos y el Imperio. Pedro Sánchez es un inepto poliédrico.  Hace aproximadamente 40 años Emilio Sola, poeta y cervantista eminente, catedrático y fundador de la Vaquería, bar, librería  y tertulia ácrata de la calle Libertad número 8 de Madrid,  estaba de lector en Argel y en estrecho contacto con el Frente Polisario. Tinduf y los campamentos de refugiados. Propuso un viaje de apoyo de intelectuales españoles y sugería que yo me encargase de  organizarlo todo desde Madrid. Formamos un comité  compuesto  por Rafael Alberti, a título puramente representativo y ornamental.  La secretaria de la oficina del Sahara en Madrid, una eficiente, guapa y desinteresada madrileña, fue vital en los aspectos de burocracia. José Ramón Ripoll, excelente poeta gaditano y unos cuantos más que se fueron descolgando del asunto por una u otras razones. El viaje hasta Argel costaba 25.000 pesetas, vuelo incluido, que cada uno de nosotros apoquinó gozosamente. Y precariamente, todo hay que decirlo. Varios nombres ilustres de las letras y la poesía españolas se unieron a la expedición; Carlos Álvarez, José Manuel Caballero Bonald, Jesús Fernández Palacios, Fernando Quiñones y Nadia, su mujer ceramista italiana, Fernando Sánchez Dragó y una novia francesa guapísima,  Francisco García Navarrete, Javier Martinez Reverte, Agustín Millares, excelente poeta canario,  hermano de Manuel Millares, el pintor de las arpilleras: y puede que también  Fanny Rubio, no estoy muy seguro, historiadora de las revistas de poesía de la posguerra. De Barcelona llegó Jose Agustín Goytisolo, el autor de un celebérrimo poema de resistencia,  Palabras para Julia, su hija, y perdieron el avión Manuel Vázquez Montalbán y Juan Marsé. A Juan Goytisolo hermano de José Agustín, no le invitamos. Vivía en Tánger, la vida disipada y cosmopolita de Tánger, me parece, y era abiertamente promarroquí. Reverte y yo nos aprovisionamos de varias botellas de wisky, que nos pasó por el control García Navarrete, el cual además de ser abstemio lo parecía. ¨´Algo que declarar? ¨´Nada, agua mineral con gas¨¨. Apercibido del contrabando, Goytisolo no se separó de Reverte ni de mí  en todo el viaje. El güiski, en el desierto, bajo el cielo estrellado y diáfano, lo bebíamos a palo seco, por la noche, sin hielo como en las películas del Oeste.  Durante el dia,  los guerrilleros  nos llevaban a poblados y escuelas en las cuales los niños saharauis cantaban la tabla de multiplicar y aprendían la historia de España en perfecto castellano. La bella y jovencísima Keltum era una especie de relaciones públicas con el fusil Kalasnikov siempre al brazo; Emboiric era el ideólogo y Pedro un apasionado combatiente inseparable de su fusil. Un momento que nunca he  logrado olvidar es la visita a un campo de prisioneros marroquíes. El armamento, camiones y jeeps incautados,  habían sido proporcionados por España.  Respecto  al armamento,  el cínico doble juego de la diplomacia y el tráfico de armas.  ¡!Sahara mon amour!!!. Ahora Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, ha vuelto a traicionar a los saharauis  rindiendo pleitesía a Mohamed VI. Se ha bajado al moro, podríamos decir. Una carta deplorable, mal redactada incluso con faltas de ortografía. Una oferta de vasallaje.

Ignacio Amestoy, el rayo que no cesa

Nunca mejor que ahora traer a colación el título miguelhernandiano, pues aprovechando el octogésimo aniversario de la muerte de Miguel,  Ignacio le rinde homenaje en una  conferencia  en el Círculo de Bellas Artes. Amestoy ha publicado hace poco un formidable texto, Lope y sus Doroteas o cuando Lope quiere, quiere, que ha sido llevado a la escena por Ainhoa Amestoy , la cual   en un excelente estudio, clave para entender la dramaturgia de Ignacio,  lo califica de gran homenaje al teatro. A partir de ahora este texto será definitivo en la exégesis teatral paterna.

Miguel Hernández en la cárcel de Palencia

 El aniversario de la muerte de Miguel en la cárcel de Alicante, a consecuencia de una precaria atención a sus dolencias,  ocurrió  el dia 28 de marzo de 1942.  Francisco de Cossío,  que le había dado trabajo en la magna enciclopedia de los toros del mismo nombre, la Biblia del toreo, con mucho predicamento ante Franco, visitó al dictador  personalmente y consiguió que éste conmutara la pena de muerte de Miguel a la  de cadena perpetua. Miguel Hernández había soportado los rigores de la cárcel de Palencia, la Siberia carcelaria de frio y hielo, donde le visitaba Josefina Manresa su mujer. Donde quizás empezó a gestarse un poema inocente y terrible, Las nanas de la cebolla. Posteriormente, años más tarde, un gran amigo, Manolo López, miembro del Comité Central del PCE, ocupó la misma celda. Desde ella, por un ventanuco se divisaba el Bar Madrid que se convirtió en un símbolo de libertad.  ¨´Tomar una caña de cerveza en el Bar Madrid, me contaba Manolo López, era la máxima libertad a la que algunos podíamos aspirar¨.

 

 

 

 

martes, 5 de abril de 2022

 

MERCEDES Milá  y Paco UMBRAL; ¨¨YO HE VENIDO A HABLAR DE MI LIBRO

No voy a felicitar a Mercedes Milá  sus  71  años,  primero porque no tengo motivos personales para hacerlo y segundo porque eso es un accidente cronológico que dejará de serlo cuando Milá cumpla 72. Nada tengo en contra de Mercedes Milá y tengo a favor, el reconocimiento profesional de sus triunfos, que nadie en su sano juicio puede poner en duda; algo tendrá el agua cuando la bendicen. Pero sí quiero recordarle un hecho en torno a Paco Umbral, al que llamaba amigo, amigo mío también, que fue motivo de jolgorio y ha perpetuado una de las frases más célebres, y triviales, de Paco; ¨he venido a hablar de mi libro¨´. Yo estaba allí y lo cuento tal como lo ví y tal como lo recuerdo. Sirva esto de felicitación a Mercedes Milá

Acababa de publicar Umbral un polémico y vitriólico libro contra el psoe, La década roja, creo recordar, y como buena profesional del periodismo la Milá le invitó a presentarlo en un programa de televisión que ella dirigía. Con no sé qué pretexto Paco me pidió que lo acompañara, no para hablar de su libro sino para irnos luego a cenar o a comer, no recuerdo la hora. El estudio estaba lleno de estudiantes ociosos y pendencieros, en principio forofos de Umbral, hasta que las cañas empezaron a tornarse lanzas. Con indudable habilidad y con los más fútiles motivos, la Milá iba demorando hablar del libro de Umbral, siguiendo al parecer órdenes de Felipe González, aunque de vez en cuando, fugazmente, mostraba la portada del libro.  Pero no hablaba de él y Umbral, aunque apercibido de la estratagema gracias a la confidencia de un amigo mío en televisión o la Moncloa, no recuerdo bien, perdió la paciencia. ¨¨Yo he venido a hablar de mi libro y no a escuchar estupideces de unos colegiales. O hablamos de mi libro o me voy¨. Y se marchó. Supongo que todo aquello quedó grabado. Yo lo recuerdo así y así lo cuento. Sírvame esta evocación para felicitar a Mercedes Milá,  figura emblemática  de la televisión en tiempos y hoy dia un tanto desdibujada y sin perfil.

 

jueves, 31 de marzo de 2022

Carta abierta a don Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno de España.

Espero que al recibo de ésta se encuentre usted bien de salud; yo bien gracias a dios. Excelentísimo señor presidente. Discúlpeme si mi estilo epistolar, incluso mi ortografía, deja bastante que desear. No trato de ponerme a la altura, o a la bajura,  de la carta que usted ha enviado al sátrapa de Marruecos, Mohamed VI,  lacayo del Imperio yanki,  en la que su servilismo cortesano alcanza cotas inenarrables; eso, en mi aldea de Torre de los Molinos, provincia de Palencia, pedanía de Carrión de los Condes, la gente del común lo llamaría lameculos. Además, excelentísimo señor presidente del Gobierno, usted redacta malamente, su redacción es tan descuidada, como profunda su deslealtad al pueblo saharaui, al cual muchos   guardamos admiración y afecto. Y gratitud por mantener vivo el recuerdo y la cultura española.

 Haga usted, señor presidente del gobierno, lo que quiera, pero no en mi nombre. Yo no le he votado, pero es usted el presidente de mi país llamado España. En tiempos,  cuando  los de su ralea empezaron a dar la espalda al pueblo saharaui, unos pocos románticos hicimos un viaje a Tinduf, los campamentos de refugiados. Los más osados, o los más irresponsables, con la experta guía de Keltun, la bella guerrillera y de Emboiric, ideólogo y  combatiente, atravesamos las líneas marroquíes por sitios estratégicos, sin que estos se enterasen, y llegamos hasta el mar. Aprendí a manejar el kalasnikov, pequeño y eficaz fusil cuyo nombre explica muchas cosas, que en mis manos perdía toda su eficacia.  De aquella aventura conservo la carcasa de un obús, que sirve de paragüero en el vestíbulo de mi casa los días de lluvia. Haga usted, señor presidente excelentísimo Pedro Sánchez, lo que quiera, incluso el ridículo, pero no en mi nombre ni en el nombre de muchos otros españoles.


miércoles, 23 de marzo de 2022

 SAHARA !!MON AMOUR.!! TRAICIÖN DE PEDRO SÁNCHEZ AL PUEBLO SAHARAUI. JVILLAN 

 

Breve y desinteresada información sobre el Sahara para Pedro Sánchez, presidente socialista del Gobierno Español y mayordomo de Marruecos y el Imperio.. Pedro Sánchez es un inepto poliédrico.  Hace aproximadamente 40 años Emilio Sola, poeta y cervantista eminente, catedrático y fundador de la Vaquería, bar, librería  y tertulia ácrata de la calle Libertad número 8 de Madrid,  estaba de lector en Argel y en estrecho contacto con el Frente Polisario. Tinduf y los campamentos de refugiados. Emilio propuso un viaje de apoyo de intelectuales españoles y sugería que yo me encargase de  organizarlo todo desde Madrid. Formamos un comité  compuesto  por Rafael Alberti, a título puramente representativo y ornamental.  José Ramón Ripoll, excelente poeta gaditano y unos cuantos más que se fueron descolgando del asunto por una u otras razones. El viaje hasta Argel costaba 25.000 pesetas, vuelo  incluido, que cada uno de nosotros apoquinó gozosamente. Y precariamente, todo hay que decirlo. Varios nombres ilustres de las letras y la poesía españolas se unieron a la expedición; Carlos Álvarez, José Manuel Caballero Bonald, Jesús Fernández Palacios, Fernando Quiñones y Nadia, su mujer ceramista italiana, Fernando Sánchez Dragó y una novia francesa guapísima,  Francisco García Navarrete, Javier Martinez Reverte, Agustín Millares, excelente poeta canario,  hermano de Manuel Millares, el pintor de las arpilleras: y puede que también  Fanny Rubio, historiadora de las revistas de poesía de la posguerra. De Barcelona llegó Jose Agustín Goytisolo, el autor de un celebérrimo poema de resistencia,  Palabras para Julia, su hija, y perdieron el avión Manuel Vázquez Montalbán y Juan Marsé. A Juan Goytisolo hermano de José Agustín, no le invitamos. Vivía en Tánger, la vida disipada y cosmopolita de Tánger, me parece, y era abiertamente promarroquí. Reverte y yo nos aprovisionamos de varias botellas de wisky, que nos pasó por el control García Navarrete, el cual además de ser abstemio lo parecía. ¨´Algo que declarar? ¨´Nada, agua mineral con gas¨¨. Apercibido del contrabando, Goytisolo no se separó de Reverte ni de mí  en todo el viaje. El güiski, en el desierto, bajo el cielo estrellado y diáfano, lo bebíamos a palo seco, por la noche, sin hielo como en las películas del Oeste.  Durante el dia,  los guerrilleros  nos llevaban a poblados y escuelas en las cuales los niños saharauis cantaban la tabla de multiplicar y aprendían la historia de España en perfecto castellano. La bella y jovencísima Keltum era una especie de relaciones públicas con el fusil Kalasnikov siempre al brazo; Emboiric era el ideólogo y Pedro un apasionado combatiente inseparable de su fusil. Dos o tres años más tarde Reverte se encontró con Emboiric en Barcelona y fue este quien le comunicó que la bella Keltum, enamorada de un prisionero marroquí,  se había pasado al enemigo. Con ambos habíamos atravesado las líneas marroquíes,  por sitios estratégicos que solo ellos conocían,  y  habíamos llegado al mar.

Un momento patético que nunca se olvida fue la visita a un campo de prisioneros marroquíes y el armamento, camiones y jeeps iincluidos ,incautados,  que habían sido proporcionados por España. Parte de los prisioneros padecían el síndrome de Estocolmo y defendían apasionadamente la causa y las razones de los saharauis. Respecto  al armamento, el doble juego, el cínico doble juego de la diplomacia y el tráfico de armas.  ¡!Sahara mon amour!!!. Hoy Pedro Sánchez, presidente del gobierno español,  ha vuelto a traicionarte. Ignominiosamente

 

 

 

 

miércoles, 16 de marzo de 2022

 

Dos autobiografías; General Franco, )Vázquez Montalbán) y Palabra de director,  )PedroJota Ramírez.

¨´Ya en el otoño de mi desventura¨, invierno sería más adecuado, que diría Ricardo III el diabólico  cojo shakesperiano, he devorado con  pasión dos  libros que ayudan a entender mejor  este país llamado España; Autobiografía del general Franco, de Manuel Vázquez Montalbán, in memoriam, y Palabra de director, primera entrega de las memorias de PedroJota Ramírez. He incumplido en parte mi propósito,  siempre aplazado por culpa del periodismo, de dedicarme a la poesía pura, o impura, sin que ni siquiera las memorias  Javier Villán, una vida de teatro, me distrajera de mis afanes ensimismados. Pero ha merecido la pena.

 La ¨autobiografía¨ de Franco es un libro  vitriólico y divertido, escrito por un intelectual,  genial escritor de novelas policiacas, al que con frecuencia diéronle cárcel las Españas; Manuel Vázquez Montalbán, discípulo de Manuel Sacristán  el brillante y ortodoxo exégeta del marxismo,  creo ha sido el último genio de  la literatura española y del articulismo, aunque él prefiriese adjudicar ese título a Francisco Umbral. No sé si llegó a consignarlo por escrito, supongo que no, pero yo se lo escuché a raiz de una conmovedora columna de Umbral en el Mundo,  La niña de Basora. Umbral podía ser, y lo era cuando quería, un estilista refinado, un inventor del idioma a base de neologismos y un restaurador del lenguaje de la calle,  la tralla y la caricia, pero  carecía de la formación y el conocimiento políticos  de Montalbán. Paco era un autodidacta y Montalbán un académico marxista.

 Nunca entendí la sumisión literaria de Paco al magisterio de Cela peor escritor que Umbral y, además, humanamente, un miserable  capaz de ofrecerse, según carta  reproducida por Editorial Akal, como confidente a la  policía, entre sus amigos del Café Gijón. Supongo que le consideraba el puente necesario para acceder al Nobel de Literatura que con más merecimientos que, Camilo, se le negaba a Miguel Delibes, protector y padre literario y periodístico de Umbral. Y que Paco Umbral no habría  desdeñado, consciente siempre de sus ilimitados merecimientos literarios.  ¨Escribe como mea¨, dijo Delibes de Umbral refiriéndose a su facilidad y rapidez.

Palabra de director. Editorial Planeta. Nunca fui del equipo de PedroJOTA, que él se había llevado de Diario 16,  vaya esto por delante. Pero en el Mundo escribí a gusto y sin limitaciones. De toros y de teatro. Alguna vez le pedí escribir de política y me contestó socarrón que ya politizaba bastante las crónicas de toros. Si es verdad lo que cuenta PedroJOTA en estas casi mil páginas de memorias, y no tengo ninguna razón para no creerle,  gran parte de lo que ahora ocurre en España, para bien y para mal, se debe al protagonismo de Ramírez, Diario 16 y El Mundo. Pedro Jota muñidor omnipresente y omnipotente de la vida política, entusiasta  mentor de Aznar,  su rival de paddell en el Club Abasota, junto al Mundo y  confidente e iluminador de Rodríguez Zapatero, hasta que dejó de serlo si bien en términos no abruptos del todo. Y admirador antes, también,  de Felipe González, hasta que se devolvieron las cartas y el rosario de la madre, por quítame de ahí al GAL creación de  González, la guerra sucia y la corrupción de los sociatas. Sociata es término que un servidor puso en circulación  para diferenciar a la tropa felipista de los verdaderos socialistas si alguno quedaba de la estirpe del tipógrafo, Pablo Iglesias, al que continuaban recordando en Casa Labra, la taberna de los sabrosísimos soldaditos de Pavía, trozos de bacalao rebozado.

Hay páginas memorables en Palabra de director como sus contactos con ETA y los tres días que pasó, mano a mano, con Txelis fundador y máximo cerebro de la Organización,  consensuando a cara perro una magistral entrevista y llevándolo contra las cuerdas al abordar la masacre de Hipercor con varios niños muertos. Este atentado y el asesinato de Yoyes, la mítica y jovencísima activista que desertó de la Organización y a la que condena inexorablemente, hacen aflorar un atisbo de sentimentalidad en Txelis.

 Nada elude PedroJOTA, ningún tema por escabroso que sea como el vergonzante episodio de Rapú, del que lamenta no haberse dado cuenta a tiempo de que de Felipe González, Barrionuevo,  Vera y El País de Polanco y Juan Luis Cebrián. La próxima entrega promete ser, quizá, más apasionante y es de esperar no decepcionará probablemente su visión del felón y desleal Antonio Fernandez Galiano gran capo de Unidad Editorial, que aprendió italiano a marchas forzadas. PedroJota acaba reconociéndose vencedor y rey, pero en la última línea del libro asume que nadie ¨´reina impunemente¨

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viernes, 11 de marzo de 2022

 

NEVENKA 

Nevenka en el recuerdo; acosada, vilipendiada y sola.

Ignoro a cuento de qué, quizá por la celebración del Dia de la Mujer o por  una serie televisiva que ha retomado el caso,  alguien ha traído a colación la historia de Nevenka Fernández, la bella concejala de Hacienda del Ayuntamiento de Ponferrada, acosada sexualmente por Ismael Alvarez, su alcalde del PP, al que tuvo el valor de denunciar.  Todo el pueblo, de derechas naturalmente,  repudió a Nevenka, también de derechas y del PP, creo. Las peores fueron  las mujeres que vieron en el  alcalde un acosado y en Nevenka una acosadora.  O, por lo menos, una consentidora ambiciosa y aficionada a los hoteles de lujo donde alguna vez había pernoctado invitada por el Ayuntamiento del que era concejada.  Las feministas le dieron de lado arguyendo que ¨´no le tenían confianza¨´.  En el peor de los casos, si algo había habido entre alcalde y concejala, había dejado de haberlo, y NO es NO, aunque el edil máximo diga SÍ.  Juan  José Millas, columnista de El País,  salió en  defensa de la chica y  publicó un libro, Hay algo que no es como me dicen. El caso Nevenka contra la realidad.

  Nevenka ganó el juicio,  pero tuvo que expatriarse a Londres, me parece. Mientras, el infame Ismael Alvarez, siguió campando a sus anchas y volviendo a ganar las elecciones. Y ahí sigue, supongo, si no la ha palmado. De vez en cuando aparece en Twiter una cuenta con el  nombre de Nevenka Warning,  culta y discreta,  que para nada alude al caso e ignoro si es ella misma.

 Viví intensamente aquellas jornadas hace años, aunque no llegué a conocer personalmente a aquella mujer mancillada. Tampoco conocí a Ismael, el infame. Se celebraba la Feria del Libro, creo recordar, y me habían invitado a hacer una lectura de  SONETOS DE FUEGO Y NIEVE,  editado por Hontanar, una modesta editorial de Ponferrada que, según me dijeron luego sus dueñas, habían hallado en los sonetos  un respiradero a sus estrecheces. Quise, en solidaridad con Nevenka, suspender la firma y presentación, pero me aconsejaron que no lo hiciera, que las andanzas )sic) de la concejala ¨´nada tenían que ver con la literatura )sic). Me harté de firmar ejemplares y, como mi fuente de ingresos era el periodismo y no la poesía,  les cedí todos los derechos y posibles reediciones. Los primorosos y descarados desnudos eróticos de Modesto Roldán, un gran pintor onubense del exilio y la diáspora, fueron decisivos en el éxito del libro. Pero todo esto es ajeno a Nevenka Fernández, una mujer de derechas que se atrevió a denunciar en aquellos tiempos  todavía  obscuros, a un alcalde convencido del caciquil derecho de pernada. Como creo que ya he dicho, Nevenka ganó el juicio, pero no le sirvió de nada, dada su absoluta soledad. Tuvo que hacer las maletas y marcharse.