martes, 30 de noviembre de 2021

 

 Tú me llamas, amor, yo tomo un taxi

Ha muerto Almudena Grandes, novelista y roja, casada con Luis García Montero, poeta y rojo también, al menos en tiempos, cuyo hendecasílabo TU ME LLAMAS AMOR, YO TOMO UN TAXI,  lo consagró el crítico García Posada como el verso más importante de la poesía española, segunda mitad del siglo XX. Difícil es calibrar el nivel de importancia de un verso acentuado en la sexta sílaba. Ni siquiera los memorables de Quevedo, inigualados hasta la fecha

serán ceniza, más tendrán sentido

polvo serán mas polvo enamorado

Ni el milagro de Pedro Salinas que halló el oro de sus platónicas quimeras con esta genialidad insuperable

Esta corporeidad mortal y rosa

Donde el amor inventa su infinito,

 Lo cierto y verdadero es que jamás Almudena volverá a llamar Luis ni este cogerá un taxi para ir a verla. Tampoco pretendo hacer una crítica literaria de la poesía del Presidente del Instituto Cervantes. Ni de la novelística de su esposa difunta, una especie de Episodios Nacionales sobre el franquismo asesino. Es otra cosa la que me importa y que Almudena Grandes percibió con su habitual sagacidad. ¨´Los hijos nos están haciendo lo que nosotros hicimos a nuestros padres, rebelarse¨ A García Montero y a Almudena Grandes les nació una hija falangista, inteligente, brillante y fervorosa joseantoniana Primo de Rivera.  Igual pero a la inversa,   le pasó a un franquista irredento, Leopoldo María Panero, con su hijo del mismo nombre, un poeta maldito y antisistema que murió en un psiquiátrico hace algunos años.

El Carapolla, alcalde de Madrid, y VOX en pleno, parece que se resisten a ponerle a Almudena  una calle en Madrid. ¿Qué puede esperarse del Carapolla que quiso borrar los versos de Miguel Hernández? A mí Heliodoro Gallego, alcalde socialista de Palencia, me ha puesto un paseo al lado del rio Carrión y aseguro que no es para tanto. Benigno, alcalde de la pedanía  de Torre de los Molinos  me puso una placa ´´aquí nació Javier Villán¨´.  Y los vecinos, cuando voy por allí, siguen llamándome Paquito,  el hijo de Francisco y la Rosario.

Para que los niños conozcan  la reciente historia de España a Almudena se la podía poner como lectura en escuelas y colegios,  con ciertas reserva estilísticas,  pues su estilo literario no es muy depurado. Para una cronista de la historia eso no importa demasiado. Mejor dicho, no importa nada.

Próximos en el activismo político antifranquista, las asambleas de base en que participábamos , terminaban siempre como el rosario de la aurora, a farolazos. Algo parecido me ha ocurrido a menudo con Pilar Bardem.  Ambos hicimos campaña por Julio Anguita, precisamente con Luis García Montero  que entonces residía en Granada, de anfitrión. Reconozco que Pilar es grandísima actriz, pero yo soy mejor orador y más persuasivo. Y eso lo percibía el público. Y yo, extremadamente vanidoso, me crecía.

Requiescat Almudena Grandes en el Cementerio Civil donde reposan los presidentes de la I República. Y Julian Grimau, Besteiro, Negrín, Pablo Iglesias.  Te llevaré flores, cuando vaya a llevárselas, si alguna vez puedo, a Juan Manuel Caneja,  un pintor de culto y carcelario en Ocaña y a Isabel Fernández Almansa, su mujer, modelo de Balenciaga, y en la incivil guerra del 36, miembro del Socorro Rojo. Te aseguro, Almudena, que son buena gente. Yo, cuando me muera, no gozaré de vuestra compañía; quiero que avienten mis cenizas en el inhóspito páramo de la Tierra de Campos, cerca de Torre de los Molinos, el Alto del Corralillo. Para seguir temblando de frío en invierno y calor en verano

 JOSU URRUTICOETXEA, EL PACIFICADOR.

A Josu Urruticoetxea,  dirigente de ETA, Josu Ternera como nombre de batalla, le han abierto o van a abrirle una vista oral. Ignoro lo que es  exactamente una vista oral.  Pero como periodista y escritor, estoy obligado a saber quién es Urruticoetxea y cuál fue su papel en la pacificación de Euzkadi. Si viviera Rubalcaba, ministro de Interior con Felipe González,  sobrarían estas palabras; él hablaría por mí seguro que con más precisión y convencimiento. En realidad, todo lo que actualmente atañe a Josu Urruticoetxea  tiene algo de venganza. A la derechona fascista, la unidad de España, la independencia de Euskal Herría nunca le preocupó mucho. Es una teoría arriesgada, incluso temeraria, pero la asumo. Resumiendo, Euzkadi liderado por una ETA popular nacionalista y socialista, sería más turbadora que un PNV  nclado en vagos misticismos  sabinianos, En sus planteamientos teóricos iniciales ETA insiste en el concepto socialista unido a su esencial antiespañolismo,  antítesis que según José María Garmendia nunca se resolvió satisfactoriamente. Pero no se trata aquí de contar la historia de ETA de lo cual sería literalmente incapaz, sino de dejar testimonio de la mediación de Josu Urruticoetxea   en el conflicto de Euzkadi con España. Esto concitó sobre él, el odio de la derechona española, la desconfianza de la izquierda vagamente universalista, algo parecido a lo que algunas mentes retorcidas dimos en llamar ¨´izquierda caviar¨´. Y lo que es peor, el recelo de algunos sectores separatistas y de  la propia ETA, minoritarios probablemente pero guardianes de la ortodoxia.

 

 

lunes, 22 de noviembre de 2021

 

YUNIOR GARCÍA,   FUGITIVO del CASTRISMO. ¿OTRO CASO PADILLA?. Por JVILLÁN

A lo que deduzco de la aventura española de Yunior García Aguilera, un disidente del castrismo, ya instalado en España con todas las bendiciones,  no hay materia para un nuevo caso Padilla. Aquello  ocurrió en España en los años setenta del pasado siglo. Herberto Padilla, era un poeta discretamente notable, como Gastón Baquero menos notable quizá, y buena persona, o al menos a mí me lo parecía; buena gente como dicen en mi aldea de Torre de los MOLINOS, provincia de Palencia. Y un intelectual de prestigio entre la intelectualidad europea, perpleja   por la retractación y autocrítica ante Fidel Castro, al que había apoyado y luego repudió; más o menos como Cabrera Infante el autor de Tres tristes tigres, pero con más autoridad moral y quizá menor peso literario. Yo creo que Yunior García Aguilera tiene menos entidad política y simbólica que Herberto Padilla. Pero se le ha puesto alfombra roja, a partir de una incisiva entrevista en Onda Cero de Carlos Alsina.

Y está bien que así sea. A Yunior Gárcía no puede calificársele, estrictamente,  de gusano, que es como hace años llamábamos los castristas de España a los fugitivos de Cuba y se sigue llamando a los exiliados en Miami. Al menos no puede calificársele de gusano al uso. Los partidarios de la Revolución tuvimos con los gusanos un comportamiento ejemplar pese a las diferencias ideológicas. Cuando llegaron a España les buscamos trabajo que siempre desempeñaron a la perfección, les dimos techo y cobijo  y no se metían en política. Conservo un cuadro pequeño de vigoroso trazo,  un desnudo de una mujer y un hombre copulando por detrás, cuya firma no logro descifrar y he olvidado. Diría que el autor se llamaba Jesus Aguilar, pero no me atrevería a afirmarlo. Se lo compré a buen precio y siempre me guardó gratitud. Volvió a Cuba, y la tienda de antigüedades en que trabajaba al lado de la Puerta de Alcalá le dejó el camino abierto  para un posible regreso si allá las cosas le fueran mal. No regresó y parece ser que con Fidel las cosas no  le fueron del todo mal. La última noche en España me invitó a cenar en el café de Gijón, pero los dueños del mismo,  Pepote García y Pepe al que cariñosamente apodábamos el mono, ambos liberales de derechas, y mucho más liberal y menos de derechas éste, no le permitieron pagar.

 Yunior García se dice autor dramático, es simpaticón y tiene indudable don de gentes. Si verdaderamente es autor dramático, y tal como están las cosas de teatro en España, no tardará en estrenar. En España nunca se deja pasar la oportunidad de pegarle una bofetada a la Cuba castrista. Publiqué hace siglos una colección de sonetos, JUICIO Y CONDENACIÓN de CUBA, y en su presentación  la Sociedad de AUTORES se abarrotó. Fue un chasco, pues en mi libro quienes condenaban la Cuba   de Castro eran los dictadores del Cono Sur y Sudamérica. Los miembros de la embajada de Cuba, en pleno, respiraron tranquilos y una de ellas, una cubana mulata y preciosa,  me hizo desde lejos el signo de la victoria. Al poco tiempo, en una cena en el Gijón, por cuenta de la Embajada, siempre el reino independiente del Café Gijón, le regalé y dediqué los manuscritos llenos de tachaduras y variantes.

sábado, 13 de noviembre de 2021

 

Fauna y flora del Café Gijón

GOYITO, EL OFICINISTA POETA Y NOCTÁMBULO

Se llamaba Gregorio García y para los amigos era siempre Goyito. Y tenía ciertos dones naturales para la poesía que eran elogiados por Claudio Rodríguez,  al cual Gregorio quería mucho. Estaba convencido de ser un gran poeta, pero no leía poesía. Ni poesía ni nada. Solo una revista de apuestas de caballos, cuyas carreras se pasaba estudiando gran parte de la semana: categoría del jokey, calidad del caballo o yegua, estado del piso del hipódromo, distancias, hándicaps  etecé. Apostaba casi siempre por Carudell un gran jinete, un hombre en miniatura que sobre un caballo se convertía en dios. Como alguna vez Goyo acertaba, hicimos sociedad con él. Una vez acertamos una quíntuple, las cinco carreras de la tarde, que se pagó a dos perras gordas.  Calderilla. Pero eso reforzó la sociedad trinitaria y nuestras ambiciones.  Trabajaba en una oficina en una multicopista desde las ocho de la mañana. Eso era un gran problema, pues como se consideraba poeta y bohemio trasnochaba hasta las tantas Afirmaba que no leía,  ni siquiera a don Antonio Machado o a Miguel Hernández, que eran los poetas de moda que leíamos todos, para no influenciarse ni contaminar su propio estilo.

Aunque no era guapo ni rico ni bien vestido  se le daban muy bien las chicas de café. No era atractivo, pero era audaz y, le durase lo que le durase, no había mujer solitaria del Gijón que se le resistiese. Isabel, creo que se llamaba Isabel,  fue su novia un tiempo. Alta y razonablemente guapa, Isabel acabó dejando de ir al Gijón para aprender ukelele instrumento musical que Goyito, a partir de entonces,  odiaba con todas sus fuerzas. Más que de Isabel o como se llamase, yo me acuerdo de una amiga suya rubia  guapa y pequeñita. Una auténtica monada. Y liberada en cierta manera. Le gustaba que la llevara al teatro, no por ahorrarse dinero que le sobraba,  cosa que yo hacía gracias a la complicidad de Paco Portes que me prestaba el camerino,  y a Marisa Naya, su mujer, una puritana tolerante,  pues yo aún no era novio de Ana que aún no había aparecido en mi vida. Como dice una canción ¨ llegó el comandante y mandó a parar¨. Entrábamos por la puerta de artistas y veíamos la función entre cajas o no la veíamos. Esto es lo que le gustaba a aquella chica, modelada como una escultura pequeña, ella para contar luego a las amigas de la universidad sus aventuras.

Volviendo a Goyito, al fin una semana acertó en los caballos una quíntuple muy bien pagada lo cual pudo librarle de la oficina y apuntalar su vocación de poeta, pero se murió de golpe al mes de cobrarla. Como vivía por el mercado de Legazpi, con su madre viuda a la que entregaba el sueldo íntegro de la oficina, supongo que la beneficiaria de la imprevista y modesta fortuna fue ella, siempre llorosa y mártir por la mala vida de su hijo. En Legazpi había un bar que no cerraba nunca y, por la madrugada, era el refugio de camioneros que venían de muy lejos con sus cargamentos de frutas y pescados, y bebían aguardiente con poetas mediomalditos y suripantas mediopoetas y burguesitas  pálidas y ojerosas que podían dormir la mañana entera. . Yo, al contrario de Gregorio que apenas bebía por miedo a emborracharse, aguantaba muy bien el alcohol. Nada de licores ni de güisqui, aunque me invitaran. Sólo vino tinto o blanco según la hora del dia. Y  los médicos me decían, ¨tienes un hígado de libro, sigue sin beber¨. Supongo que otros diagnósticos suyos serían más acertados. Gregorio García Suárez, pese a todo, creo que vivió feliz. Se creó una realidad que no le correspondía y cuando esa realidad soñada pudo hacerse verdad real, lo sorprendió la muerte. Carlos Oroza, el poeta beat y gallego de Vigo, sentenció. ¨´Javier, los pobres no tenemos ni remedio ni suerte. O pobres para siempre o muertos¨. Muertos para siempre , no hay vuelta de hoja

viernes, 12 de noviembre de 2021

 

Lenguaje taurino en la vida cotidiana

Dedico este breve artículo a los animalistas, en especial a aquellos que se duelen de la crueldad de la lidia  mientras comen   chuletillas de cordero lechal y chuletones de buey. Oí en la radio el otro día que se está tramitando una ley para que en los mataderos de animales la muerte sea, además de eficaz, limpia e indolora.  Lejos de aquella práctica brutal de la maza del jifero y el posterior sangrado. Aquí trato las corridas de toros, como fuente de lenguaje cotidiano abundantemente nutrido de términos y giros taurófilos. He aquí algunos.

“Miura”.- Persona violenta y agresiva. De la divisa de miura era el toro que mató al Espartero, llamado Perdigón,  y el que mató a Manolete, este de nombre Islero. “Le dije que se callara y se puso como un miura”

“Estar para el arrastre”- Estar cansado o con mala salud; alude al toro muerto arrastrado al desholladero por las mulillas.

“De Puerta Grande”.  Asunto, circunstancia  o empresa resuelto con indudable éxito. Por la puerta grande de una plaza sale a hombros un matador cuando ha triunfado. El colombiano Cesar Rincón abrió la Puerta Grande de las VENTAS cuatro corridas consecutivas, cosa que nunca había ocurrido. En memoria yo publiqué el libro “Cesar Rincón, de Madrid al cielo” (Edit Espasa Calpe)

“Ponerse el mundo por montera”. Vencer todas las dificultades, no arredrarse ante nada ni ningún peligro.

“Dar la puntilla”. Apuntillar al toro ya postrado en el suelo con un cuchillo llamado puntilla. Liquidar  un asunto, engorroso o no,  de forma abrupta.

“Parar, mandar y templar”. Dominar y conducir la embestida del animal. En la vida cotidiana, controlar la situación. Puede añadirse la expresión taurinísima “cargar la suerte”. O sea, recrearse.

“Las cornadas del hambre”. Antiguamente los toreros eran de extracción social modesta, con el toreo escapaban de hambre y redimían a sus familias. El torero se curtía en capeas y tentaderos  Hoy salen de las Escuelas Taurinas. La frase, “más cornadas da el hambre” se atribuye  a  Espartero que, paradójicamente, murió corneado por el toro Perdigón.

“No tener un pase”. Toro manso, parado que no embiste. Se dice de una persona, cuya conducta no se atiene a las normas elementales de convivencia y de la cual no se puede esperar nada bueno.

“Fueracacho”. Torear en lugares inapropiados. Estar, ponerse en un lugar inadecuado para realizar un acto.

Quite, hacer un quite a alguien; librar al torero de una cornada inevitable distrayendo al toro. Salvar a una persona  de una dificultad inminente.

¨Ver los toros desde la barrera¨´ Barrera es una localidad de privilegio en las plazas. No arriesgarse, no participar en actividades comprometidas.

Ëchar un capote. Prestar ayuda a alguien en situación comprometida.

´´Dar el Pase Cambiado.¨´  Citar a un toro por un lado, y en el último momento cambiarle el viaje. Engañar a alguien de improviso  y sin que el otro lo espere

¨Citar de frente¨. Ir de cara para resolver dificultades y problemas

¨´Pata adelante¨´ Patalante. No dar paso atrás ante una dificultad. Similar a citar de frente.

 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

 

Sonerto canalla.El que DESHAUCIA

   Mientras se alzan palacios y mansiones

Pisos vacíos crujen sin destino

Y el deshaucio letal abre camino

A la intemperie y las desolaciones.

    Defender turbia ley de expropiaciones,

Manchar el agua, envilecer el vino,

Hipotecar el hambre del vecino,

Rebajar sueldo, amenazar pensiones.

    As de bastos y rey de corazones

Cruce de Maquiavelo florentino

Y Shylok ciego de voraz usura

   Reparten indigencia y lagrimones

Recaudación, expolios, desatinos

Cólera aumenta y  crece la impostura.