jueves, 4 de enero de 2018

REYES DEL TEATRO. LO MEJOR DE 2017

13 obras magistrales. Madrid Capital del teatro


Sin orden de preferencia y con más ausencias de las deseadas,  me han llamado la atención  en 2017: 

Ensayo. Lección actoral,  Elejalde, Fernanda Orazi, Jesus  María Noguero, María Morales.  Kamikaze

Tio Vania y Rígola. Escenas de la vida. Inconveniente, sólo 60 espectadores.  Teatros del Canal. 70 minutos cara a cara con Irene Escolar, Luis Bermejo, Ramón Cunill y Ariadna, es cosa  fuerte

 Crimen y telón.- Ron Lalá.  El teatro  nunca morirá. Tiemblen de miedo a la vez que se parten de risa

Ostia.  Sergio y Roxana Blanco. Terrible evocación Pasolini; crimen político . Pavón Kamikaze

 Billy Elliot. El gran musical, años después. Y Natalia Millán en plenitud. Nuevo Alcalá

La ternura. Alfredo Sanzol. Lo más alabado por crítica y público.  

Simkansen. María Pastor. Antología de una vida  fecunda en  La Guindalera

Dos entremeses de Cervantes. Ernesto Arias.  Una joya, pura orfebrería teatral. 

Ifhigenia en Vallekas. Hervás en estado puro. Sin ella,  Ifigenia   sería  nada. Tendencia encasillarse en monólogos.  Los Gondra lo mejor no fue Ainara, sino Garbiñe monólogo.

La dama duende. Marta Poveda por encima de todo. Y Nuria Gallardo. 

24 horas en la vida de una mujer. Zweig y la pulsión del suicidio. Silvia Marsó, una aristócrata cincuentona;  noche de fornicación y amor.

Extinta poética. Eusebio Calonge. Poética dramática, La Zaranda esencial 


Festen. Lo mejor de Magüi Mira como directora. 

miércoles, 3 de enero de 2018

ADIOS A TEBAS LAND EN EL PAVÓN

Después de ver Tebas Land en el Kamikace, me quedó cierto  desasosiego más allá de la cuestión de Truman Capote y A sangre fría. Y como no me gusta dejar las cosas a medio resolver, me puse a cavilar hasta que dí con la raíz de la cuestión.  La cuestión, no  es  Perry sino el actor que lo encarna al que, recordé de pronto, lo había conocido en el Café Gijón la noche del Premio Miguel Mihura al que aspiraba Sara Moraleda entre otras muchas. Esta es la razón por la que un principiante venga a esta serie de Retratos a punta Seca, por la que han pasado y seguirán pasando todos los grandes. Pablo Espinosa no es un grande, ha sido  cuestión de oportunidad.
 Me lo presentó Sara Moraleda en el Gijón y mientras ella iba a saludar a Luis María Ansón dialogamos un rato. Por su forma de encarar algunos problemas elementales del teatro me pareció que de éste lo que más le interesaba y sabía era Sara Moraleda a la que seguía con la vista y un insólito fervor un poco morboso. Sara estaba fascinante en funciones de   Frida Kahlo a la que mimetiza, cuando quiere, a la perfección. Sara  desapareció  de la fiesta por sorpresa y a disgusto evidente,  para perplejidad de  algunas amigas y mia,   cuando la fiesta  estaba en su apogeo. Justo cuando yo, en plan maestro de ceremonias, empezaba a suplantar a Lawrence Durrel y a Clea diciendo que con las mujeres solo se puede hacer tres cosas. Morbosa expectación por parte de las damas, ovación de las mismas al escuchar: “amarlas, sufrir por ellas o convertirlas en literatura”. Por propia experiencia, puedo afirmar que la primera cosa lleva  a la segunda. Y que convertirlas en literatura tampoco es la solución.

He visto dos veces Tebas Land por disfrutar de  la interpretación de Israel Elejalde y por contrastar  mis opiniones sobre una función que me ha dejado marcas.   Para ser su debut como actor, quizá no pueda pedírsele más a Pablo Espinosa. Su techo es bajo y limitado,   Incluso teniendo en cuenta  la carga  que impone un formidable Israel Elejalde.  no siempre va a tener  a  mano una directora como Natalia Menéndez que hace una gran dirección.  Natalia, mano de hierro en guante de terciopelo. 

martes, 2 de enero de 2018

DIANA DE QUER, ESPUMA Y SANGRE DIANA DE QUER.

 Diana de Quer Espuma y mar

Porque eras bella y libre
Y habitante del mar.
Y eras espuma
 cabrilleo de olas verdes y azules
Por eso te mataron.
Porque eras mujer mar
luna rielando en él
Una Venus del mar y de las olas,
Venus de Boticceli
Siempre purificada.
Por eso te mataron.
Como una cierva herida
Odio pusieron en el sitio donde el amor
tantas veces hizo susurro y complacencia
ensuciaron tu lugar sagrado
tu liturgia para quien tu escogías.
Garras en vez de manos 
Destrozaron tu cuerpo
Manos que en vez de  caricias y  gozos
son  garfios y puñales,
Tenazas de fuego y fragua maldita y dolorosa.
Descansa y sueña.
 Que otras   lloren por tí
Y tramen la venganza.
No ha de otorgarse a nadie
La paz que te negaron.
No haya perdón tampoco
Para quienes, siendo como eras luz,
te hicieron latoi tenebroso
Noticia cruenta, roja de sangre
 y amarilla de estiércol en los papeles
Escarnio. Vilipendio.
Y escarnio sobre escarnio.
Porque eras bella y libre
En un mundo sumisa, triste y feo,
 te mataron.
Te han matado otra vez desde
Los titulares de la prensa canalla.
Habremos de escribir grandes historias de amor
Quienes siguen amando tu sonrisa,
Tu piel morena y salobre
Tu grito de libertad, tu miedo, tu zozobra
Al sentirte perseguida de lobos.
No sabias, inocente y magnánima
Que la libertad tiene un precio,
El precio de la muerte.

Por eso te mataron